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Optimate: Prócer, persona de alta alcurnia. (N. del E.)
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«Eran ya los bellos días de la primavera de 984, cuando Almanzor, estrechado el cerco, hizo jugar incesantemente todas las máquinas contra los muros y puertas de León El conde Guillermo González, enfermo y postrado, hízose conducir en silla de manos desde el lecho en que yacía a la parte más amenazada del muro, y donde el peligro era mayor. Desde allí alentaba a los bravos leoneses a que defendieran con brío su ciudad, sus haciendas, sus vidas y las de sus hijos y mujeres. Irritado Almanzor, fue el primero que penetró dentro de la ciudad, con la bandera en una mano y el alfanje en otra: siguiéronlo multitud de sarracenos: el intrépido, el brioso, el imperturbable Guillermo pereció en su puesto al golpe de la cimitarra de Almanzor. A la mañana siguiente comenzó el saqueo y degüello general, de que no se libraron ni ancianos, ni mujeres, ni niños: jamás en dos siglos y medio de guerras, desde que había dado principio la restauración, había sufrido ningún pueblo cristiano tragedia igual»
.- Lafuente, Historia de España, etc. Véase el Cronicón de Lucas de Tuy, en España Sagrada, tom. XIII, p. 89, y la Historia de la dominación de los árabes, por J. A. Conde, cap. 97. (N. del A.)
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Agrade. (N. del E.)
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«Praedictus autera Princeps (Bermudo II) ex una rustica faemina, nomine Velasquita, filia Mantelli et Ulallae, de Meres, juxta montem Contianam, genuit infantissam, nomine Christinam»
.- Así se expresa el obispo cronista Pelayo de Oviedo.
Ambrosio de Morales traduce de este modo: «Tuvo este rey otra hija, llamada la infanta doña Cristina, y fue su madre una labradora, por nombre Velasquita, como su primera mujer, y fue hija de Mantello y de Belalla, del lugar de Mieres, etc.»
- Crónica, tom. III, pan. III, p . a 7 3. Dicha infanta Cristina no fue la hija legítima de Bermudo II, que casó andando el tiempo con el infante Ordoño, tronco de la ilustre familia de los Condes de Carrión, sino otra infanta Cristina que, habiéndose consagrado a Dios, fundó el monasterio de Cornellana, en el cual fue la primera abadesa. (N. del E.)
El sabio Flórez, en sus Reinas Católicas, dice que Bermudo II tuvo sucesión de otras dos mujeres, hermanas, a quienes el piadoso historiador llama amigas. «Noticias son todas estas (dice el Sr. La fuente) que dan luz no escasa sobre las costumbres y la moralidad de aquellos tiempos»
. (N. del A.)
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Colinas, o collados, es decir, casa que está en lo alto. (N. del E.)
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Título o diploma en que consta legalmente la nobleza o hidalguía de una persona o familia (Diccionario de la lengua española, RAE). (N. del E.)
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Aleve: Malvado, traidor. (N. del E.)
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Alígero: 2. adj. poét. Rápido, veloz, muy ligero (Diccionario de la lengua española, RAE). (N. del E.)
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Algunos historiadores suponen que Bermudo, el Gotoso, para vengar la destrucción de León, Astorga, Santiago, Zamora y otras muchas plazas de su reino, que no supo defender contra aquel rayo de la guerra que se llamaba entre los árabes Mohammed ben Abdallah ben Abi Ahmer, el Moaferí, y que nuestras crónicas denominan Almanzor, el Victorioso, organizó la alianza de los príncipes cristianos y concurrió con sus soldados a la célebre batalla de Calatañazor, donde fue derrotado y herido mortalmente aquel caudillo agareno.
Pero lo cierto es que Bermudo II falleció en 999, y la batalla de Calatañazor no se dio hasta los primeros días de agosto del año 1002. (N. del A.)