31
El original termina con un juego de palabras intraducible:
Ein Thor ist immer willig
Wenn ein Thoring will.
«Una puerta es siempre franqueable cuando una loca quiere.» Como las dos palabras, de parecida composición en alemán, son muy diferentes en castellano, no puede conservarse el retruécano, y lo he sustituido por una frase distinta, pero del mismo tono.-T. LI.
32
El poeta La Motte-Fouqué, nieto de uno de los generales y compañeros de armas más queridos del gran Federico, nació en 1777 y murió en 1843. Era discípulo de A. W. de Schlegel, y permaneció fiel a la escuela de las antiguas leyendas, de los castillos feudales y de los trovadores, tan combatida por Heine. Al publicarse la traducción francesa del Regreso, cambió éste el nombre de aquel poeta poco conocido fuera de la Alemania, por el de Klopstock, el célebre autor de la Mesiada.
33
Dedicó Heine esta poesía a su hermana Carlota de Empden, a quien quería mucho. También le dedicó Nueva Primavera.
34
Alude esta poesía a un pasaje del poema indio Ramayana. Wiswamitra, rey poderosísimo, pide al bracmán Wasista, el primero de los anacoretas, que le dé su vaca inmaculada, cuyas tetas maravillosas son manantial de todos los bienes, Wasista se la niega, y el rey arma todos sus ejércitos para robarla. No lo consigue, y al fin reconoce la superioridad del poder sacerdotal, y se hace bracmán, entregándose a la penitencia.
35
No es posible hacer más que una traducción aproximada de estos últimos versos. Heine habla de las asociaciones escolares de Alemania, que recibían los nombres de «Barschenchaft» o «Landmannschaft», según sus tendencias políticas. En las últimas se agregaban los estudiantes de una misma comarca; las primeras querían borrar este espíritu particularista, y tenían un carácter más revolucionario.
36
El río Ilsa desciende de los montes de Harz, jugueteando por su pintoresco cauce. La tradición lo convirtió en una princesa encantada, alegre y caprichosa, y cuenta que el antiguo emperador sajón, Enrique, gozaba sus amores en aquella agreste soledad. Todas estas poesías, están intercaladas en los «Cuadros de Viaje» de Enrique Heine, capítulo titulado «En el Harz».
37
Grito de triunfo y de alegría, que dio al descubrir el mar, que le anunciaba la proximidad de la patria, el ejército griego, cuya famosa retirada historió Jenofonte.