Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.


ArribaAbajoJornada II

 

NINO, SEMÍRAMIS, en hábito de reina, DIARCO.

 
SEMÍRAMIS
   Rey y señor, pues ya la paz gozamos,
libres de los trabajos de la guerra,
y en tu famosa Nínive habitamos,745
   suplícote, por cuanto el cielo encierra,
que una merced que ya me has prometido
tenga su efeto en esta amada tierra.
   Ahora puedes ser, señor, servido
de mandar que se junte tu Consejo750
para que sea mi deseo cumplido.
   Ahora hay tiempo, espacio y aparejo,
no lo dilates más, así los hados
te dejen ver tu hijo, cual tú, viejo.
NINO
   Sean los consejeros convocados.755
Di tú, Diarco, que los llamen luego,
si ya no están, como mandé, llamados.
 

(NINO, SEMÍRAMIS.)

 
SEMÍRAMIS
   Deseo mujeril, mujeril ruego
te ha de parecer este, no lo dudo,
y como cosa de donaire y juego.760
   Pero verás, señor, a lo que acudo,
y aunque por burla tengas esto ahora,
yo mostraré quizá mi ingenio agudo.
   Esta mujer, que como un dios te adora,
dará con esto fin a un pensamiento765
que para tu descanso le atesora.
NINO
   Bastará que te cause a ti contento
para que a mí me dé descanso y gusto,
no el descanso y el bien, pero el tormento.
SEMÍRAMIS
   Justa paga a mi amor, deseo justo770
a mi fe y afición, es el que muestras
gustando de lo mismo que yo gusto;
   y aunque de esto me has dado siempre muestras,
dándome siempre a mí la mayor parte
de tus fortunas prósperas y diestras,775
   puedo, rey y señor, certificarte,
según estimo la merced presente,
que en ella has acabado de mostrarte.
NINO
   Siempre te amé con este amor ardiente,
siempre mi voluntad, gozo y deseo780
fue tu contento y gozo solamente.
   Tus ojos son la luz con que yo veo,
tu alma, como a ti, me da a mí vida,
tu gloria sola es la que yo deseo.
   Por ti, dulce Semíramis querida,785
a lo imposible intentaré camino,
sin que a mi voluntad el serlo impida.
   Jamás sino en tus gustos imagino,
jamás sino en Semíramis reposa
el pensamiento y ánimo de Nino.790
SEMÍRAMIS
   Tu gran Belo, tu Juno poderosa
acrecienten tus años y tu nombre
con edad y con fama milagrosa.
   A nuestro hijo Ninias veas tan hombre
como tú eres, y por ti, en mil guerras795
el suyo aumente y tu real renombre.
NINO
   No haya vecinas ni remotas tierras
que por él no te ofrezcan cuantos bienes
producen sus campañas y sus sierras.
 

(NINO, SEMÍRAMIS, DIARCO.)

 
DIARCO
   Janto, Creón, Troilo y Oristenes800
han venido a Consejo, y ahí aguardan
lo que de tu servicio les ordenes.
NINO
Entren luego, decildo, que ya tardan.
 

(NINO, SEMÍRAMIS, JANTO, CREÓN, TROILO, ORÍSTENES, DIARCO.)

 
JANTO
   El hacedor del universo mundo
os haga largos siglos venturosos.805
CREÓN
El que gobierna y rige cielo y tierra,
rija y gobierne vuestras reales almas.
TROILO
La luz del grande Dios os guíe y salve.
ORISTENES
Dios poderoso guarde vuestras vidas.
NINO
Sentaos, como soléis, en vuestros puestos,810
y tú, señora, siéntate a mi diestra,
y vos traé mi cetro y mi corona.
   Bien sé que sabéis todos cuán de veras
he querido a la reina desde el día
que se vieron en Batra mis banderas815
plantadas, por su industria, en honra mía,
y entiendo que entendéis que las esferas
con sus fuerzas y cursos y armonía
no pueden en mí más de lo que puede
la reina, que comigo a todo ecede.820
   Creo también que conocéis cuán justo
es que la reina pueda en mí de este arte,
pues es en todo su querer y gusto
lleno de discreción, de industria y arte.
No hay caso, no hay suceso justo o injusto,825
que de su gusto y voluntad me aparte,
y así en esta ocasión solo es mi intento
hacer su voluntad y su contento.
   Pídeme que le dé por cinco días
el gobierno de todos mis estados,830
dejando yo todas las veces mías,
toda mi potestad y mis cuidados.
Es su intención probar las monarquías,
y el gobierno mayor de sus estados.
Sea por esto, o sea lo que fuere,835
que yo solo reparo en que lo quiere,
   por ser este su gusto, es mi deseo,
y por ser de los dos, debéis hacerle
los cuatro, en vez del reino que poseo,
pues es sin duda para engrandecerle.840
Y pues ningún inconveniente veo
ni por la reina puede en esto haberle,
antes es cierto de su ingenio grande
que cosas admirables haga y mande,
   vuestra respuesta pido brevemente845
por el orden y estilo acostumbrado.
JANTO
Es mi respuesta en esto, rey clemente,
dar gusto a vuestro intento enamorado.
CREÓN
En ese parecer Creón consiente.
TROILO
Yo siempre vuestro gusto he deseado.850
ORISTENES
Ningún inconveniente en esto veo.
NINO
Pues dese alegre fin a mi deseo.
   Sentaos, reina y señora, en este asiento
que es dedicado a la real persona.
Tomá este cetro, y séaos ornamento855
de verdadera reina esta corona.
Con ecesivo amor, gozo y contento
de su mano el gran Nino aquí os corona,
y os doy, como pedís, por cinco días,
todo el gobierno de las tierras mías.860
SEMÍRAMIS
   Yo lo recibo con inmensa gloria,
y pido al grande Belo, vuestro padre,
de quien en simulacros la memoria
tenéis, con la de Juno, vuestra madre,
que alargue vuestra vida y fama y gloria865
tanto que con la suya frise y cuadre,
y que a Zameis Ninias, nuestro hijo,
gocemos con eterno regocijo.
NINO
   Con esto queda vuestro gusto hecho.
SEMÍRAMIS
Con esto estoy contenta y satisfecha.870
JANTO
Yo inclino ante mi reina el rostro y pecho.
CREÓN
Yo ratifico la obediencia hecha.
TROILO
Yo doy, con adoraros, fin al hecho.
ORISTENES
Deso mismo Oristenes aprovecha.
SEMÍRAMIS
Yo con eso soy reina ya y señora,875
y os doy licencia que os partáis ahora.
   Y asimismo, también, señor, os pido
que os vais ahora vos a recrearos,
que, pues habéis mi voluntad cumplido,
yo quiero comenzar a descansaros.880
NINO
Yo os obedezco, pues os he ofrecido
el alma para siempre contentaros.
SEMÍRAMIS
Y tú, Diarco, escucha: yo te ruego
que a Celabo y Zopiro llames luego.
 

(SEMÍRAMIS.)

 
SEMÍRAMIS
   El descanso y el bien que te procuro,885
Nino infelice, es el que da la muerte,
y por el alma de Menón te juro
que ha de ser, si yo puedo, de esta suerte;
y aunque me veo en un abismo escuro
yo buscaré como a salir acierte,890
placando el alma que suspira y llora
y siendo yo, como deseo, señora.
 

(SEMÍRAMIS, CELABO, ZOPIRO.)

 
CELABO
   Reina y señora mía.
SEMÍRAMIS
¡Oh, mi Celabo!
CELABO
Aquí estoy pronto.
SEMÍRAMIS
Deja de eso, y vuela
a poner por la obra...
CELABO
Estoy al cabo.
895
SEMÍRAMIS
Mira...
CELABO
¿Qué? ¿De mi esfuerzo se recela?
SEMÍRAMIS
Bien sé tu esfuerzo, y tu valor alabo,
y entiende que esta reina se desvela
en darle a su medida el ser y estado.
CELABO
Solo con agradarte estoy pagado.900
SEMÍRAMIS
   Con todo eso, desde aquí tú eres
capitán de mi guardia, y a ti quiero,
Zopiro amigo, pues mi gusto quieres,
hacerte mi privado camarero;
a los que ahora son, vida y haberes905
les tengo de quitar. Pero primero
ve a echar, Celabo, a todo el fundamento
conforme a nuestro ya tratado intento.
CELABO
   Yo voy volando, y ten por hecho el hecho.
SEMÍRAMIS
Así de tu valor espero y fío.910
 

(SEMÍRAMIS, ZOPIRO.)

 
Zopiro, tú, con discreción y pecho,
harás también otro consejo mío:
a Ninias ve por este oculto estrecho
y entra diciendo como yo te envío,
y esta carta le da, la cual leída,915
de tres mi voluntad será entendida.
ZOPIRO
   Puedes tener, señora, por muy cierto
que es lo que mandas hecho.
SEMÍRAMIS
Así lo creo,
y no te pesará, porque te advierto
que has de ser tú, Zopiro, mi recreo.920
Y no te muestro ahora más abierto
mi corazón, mi intento y mi deseo.
Presto confío que lugar tendremos
para que más despacio lo tratemos.
ZOPIRO
   En todo estoy, señora, a ti sujeto.925
SEMÍRAMIS
Ve luego, mi Zopiro.
ZOPIRO
Voy volando.
 

(SEMÍRAMIS.)

 
SEMÍRAMIS
¡Qué gracioso, qué lindo, qué discreto,
qué airoso, qué galán, qué dulce y blando!
Pues de disimulado y de secreto
mil muestras de él he visto, y voy notando930
que nadie en nada puede aventajarle,
resuelta estoy, y tengo de gozarle.
   Pero, mis pensamientos amorosos,
dejadme ahora en paz, mientras la guerra
de mis altos deseos valerosos935
hace temblar y estremecer la tierra.
Los filos acerados, rigurosos,
que en la vaina mil años ha que encierra
mi corazón, dejad que ahora corten,
que tiempo habrá después que se reporten.940
   Tiempo después habrá para gozarme,
no con un Nino torpe y asqueroso;
tiempo tendré después para emplearme
en un Zopiro dulce y amoroso;
tiempo tendré para desencerrarme945
de un cautiverio infame y afrentoso,
que ha ya diez y seis años que en mí reina,
con título de reina, sin ser reina.
   Ahora lo seré, no hay duda en ello,
aunque la tierra se revuelva y hunda;950
ahora sacaré del yugo el cuello,
aunque Amón con sus rayos me confunda;
ahora a mis deseos pondré el sello.
De estas trazas mi gozo y bien redunda,
de aquí sucederá y, si no sucede,955
cosa no habrá que no intentada quede.
 

(SEMÍRAMIS, CELABO.)

 
CELABO
   ¡Oh, reina dichosísima y sublime!
SEMÍRAMIS
¿Qué es, mi Celabo? ¿Cómo negociaste?
CELABO
Muy bien.
SEMÍRAMIS
Cuéntalo, pues, puntualmente.
CELABO
Llegué al retrete, donde el rey estaba,960
habiendo antes ya visto con cuidado
la antecámara sola y otra pieza,
y entré dentro con rostro alegre y libre.
Preguntome: «¿Qué buscas? ¿A qué entraste?»
Yo, sin le responder palabra alguna,965
cierro tras mí la puerta, y con él luego,
y arrójole de pechos en su cama,
y entonces saco este puñal en alto
y con osado corazón le digo:
«Hasta sacarte el alma, al cielo juro,970
te meteré este hierro por el cuerpo,
si no me estás humilde y obediente
a cuanto aquí de tu persona vieres
que dispone mi mano, gobernada
de asoluto poder y justo intento».975
Con lastimosa voz entonces quiso
hablarme no sé qué. Yo dije: «Basta;
no me hables, no ruegues, ni reclames».
Calló pasmado, atónito y temblando,
cubierto todo de un sudor helado,980
en amarillo y cárdeno teñido
el viejo rostro y las caducas manos,
las cuales, vueltas para atrás, con fuertes
lazos le até, y de esta suerte luego
por la escala secreta de la torre,985
al centro de ella, le he bajado, adonde
en una gran cadena queda puesto.
Con su llave maestra abrí las puertas,
y con ella después cerré al salirme,
sin decirnos palabra el uno al otro,990
y sin que nadie me haya visto vengo.
SEMÍRAMIS
   Tu discreción, fuerte Celabo, admiro,
pues tan de veras has mi gusto hecho.
Ahora solo resta que Zopiro
haga con esa discreción su hecho,995
y con ojos al fuerte mozo miro,
que no le faltará valor y pecho,
pues es discreto como tú y osado,
y a los que tales son ayuda el hado.
   Y cuanto más que no es dificultoso1000
sino fácil el caso a que le envío.
Harase, y luego el alto y generoso
intento mostraré, como confío,
con lo cual en el mundo el más famoso
ha de ser mi valor y el nombre mío1005
de cuantos en su heroica y alta historia
haga la eternidad viva memoria.
   Zopiro y tú me ayudaréis en todo,
y, como amigos fieles verdaderos
míos y de Menón, haréis de modo1010
que muestren ya sus filos mis aceros.
Serví, mientras mis cosas acomodo,
que después yo sabré satisfaceros.
CELABO
Satisfechos, señora, quedaremos,
cuando con los servicios te agrademos.1015
 

(SEMÍRAMIS, CELABO, ZOPIRO.)

 
ZOPIRO
   Hízose de la suerte que mandaste,
serenísima reina, tu contento.
SEMÍRAMIS
¡Oh, mi Zopiro!, gustaré en estremo
que me des cuenta, sin que falte cosa,
de todo lo que en eso ha sucedido,1020
porque, conforme a ello, trace y haga
lo que más conviniere a mi propósito.
ZOPIRO
Hallé, señora, al príncipe en su sala
con dos pajes holgándose y jugando.
Llegueme a él y díjele que iba1025
a darle de tu parte aquel recaudo,
que mandase salir aquellos pajes,
que era secreto, y él mandolo luego.
Leyó la breve carta con presteza,
miró la firma, reconoció el sello,1030
y luego, algo alterado, dijo: «No sé
qué pretende mi madre en este caso,
pero por fuerza habré de obedecerla,
pues con tanto rigor me niega y veda
que sin dalle respuesta, luego, luego,1035
haga lo que me manda. Vamos, vamos».
Esto diciendo, pártese furioso
por la tribuna al templo, donde, siendo
de la sacerdotisa conocidos,
y diciéndole el príncipe que a ella1040
queríamos hablar sola, metionos
dentro de su aposento. En él cerrados,
diole Ninias la carta. Ella leyóla,
y, admirada del caso y obediente,
al momento sacó de una arca suya1045
un su vestido, el cual se puso Ninias,
desnudándose de este que aquí traigo.
Al fin él queda hecho una doncella
entre las otras vírgines vestales,
y en el rostro, que es ese mismo tuyo,1050
juzgarán todos que eres tú, sin duda.
SEMÍRAMIS
   Y aún por tener el rostro tan de veras
mi hijo como el mío, entiendo cierto
que no me saldrán vanas mis quimeras
y las notables cosas que concierto.1055
ZOPIRO
Digo, Celabo, que si a Ninias vieras...
CELABO
Es encarecer eso desconcierto,
pues es milagro de Naturaleza
sus tan conformes rostros y belleza.
ZOPIRO
   Y más ahora, de mujer vestido.1060
Digo que estuve yo casi confuso,
con saber el negocio tan sabido,
después que de mujer Ninias se puso.
SEMÍRAMIS
Pues a mí me veréis con su vestido
el ardid astutísimo que uso:1065
él la madre será, yo seré el hijo,
con grande gozo nuestro y regocijo.
   Ahora, mientras entro yo a mudarme
y a tomar cierta carta conveniente,
al Consejo llamad, y entrá a llamarme,1070
cuando aquí esté, vosotros solamente.
Para que mi intención se entable y arme
y se dé fin a mi deseo ardiente,
diligencia conviene con cordura,
que es madre de la próspera ventura.1075
   Esta da fin gustoso al pensamiento
y las dificultades rinde y doma.
Haced los dos con esta mi contento,
pues el de todos felizmente asoma.
Yo me entro a lo que digo a mi aposento.1080
Dame, Zopiro, ese vestido.
ZOPIRO
Toma.
SEMÍRAMIS
Y, amigos, no haya falta ni descuido,
pues de lo que os encargo me descuido.
CELABO
   Harase todo lo que mandas luego.
ZOPIRO
Puedes de ello, señora, descuidarte.1085
SEMÍRAMIS
Así, fieles amigos, os lo ruego,
pues os ha de caber la mayor parte.
 

(ZOPIRO, CELABO.)

 
[ZOPIRO]
¿Hay pecho igual, Celabo? Un vivo fuego
prenden en él naturaleza y arte.
[CELABO]
Mejor haremos de su pecho esamen,1090
deja que mande que al Consejo llamen.
 

(ZOPIRO.)

 
ZOPIRO
   ¡Oh, fortuna!, ¿hay cosa igual
en ligereza a tu rueda?
¿Hay corriente a que no eceda
tu corriente perenal?1095
   Ayer fue Nino un monarca,
y alcanzó a serlo en el mundo
tras el monarca segundo,
que se reservó en el arca,
   y es hoy un triste cautivo,1100
presas las manos y pies;
aunque no sé si lo es,
porque dudo que esté vivo.
   Consuelo nace de aquí
para mí de una esperanza,1105
que, pues en todo hay mudanza,
también podrá haberla en mí.
   Mas, ¿cómo que podrá haberla?
Sin duda que devaneo,
pues la mudanza que veo1110
en mí dejaba de verla.
   ¿Yo no soy el que era ayer
del rey un pobre escudero,
y hoy no soy ya camarero
de la reina, su mujer?1115
   Camarero, y escogido
tan a su contento soy,
que en ella conocí hoy
el pecho por mí encendido;
   que aquel mirar tiernamente1120
y aquel grande ofrecimiento
dan muestras de sentimiento
por algún deseo ardiente.
   Mas débome de engañar,
que su altivo corazón1125
ni tiene amor ni afición
sino a ser reina y mandar.
   Este solo es su ejercicio,
este solo es su deseo,
aunque tras esto bien creo1130
que seguirá cualquier vicio.
   Bien se le echará de ver,
y a fe que yo me despierte,
que es esa pasión de suerte
que no se puede esconder.1135
   ¡Graciosa cosa sería
que sucediese yo a Nino!
Mas, ¿qué cosas imagino?
¡Qué liviana fantasía!
   Como subo las escalas1140
de la privanza y favor,
ya la ambición, ya el amor
me levantan con sus alas.
   Pues debría de mirar
cuán presto puedo caer,1145
y acordarme que vi ayer
al grande Nino reinar,
   y hoy creo que está amarrado
en una triste prisión,
y acordarme de Menón,1150
su tan querido y privado.
   Mas ya de todo me acuerdo,
y en la buena o mala suerte
me servirá de que acierte
a tener algún acuerdo.1155
 

(ZOPIRO, CELABO.)

 
CELABO
   Ya el portero fue volando
a convocar el Consejo.
ZOPIRO
Dime, Celabo, ¿y el viejo,
vive?
CELABO
¿Quién? ¿Nino? Penando
   en una mazmorra escura1160
está el triste sepultado.
ZOPIRO
¡Para rey tan señalado,
miserable sepultura!
CELABO
   ¿Eso te da pena alguna?
Llore quien llorare y gima,1165
como yo me vea encima
de la rueda de fortuna.
   Harto ha gozado del mundo
él y sus privados todos.
Ahora, por varios modos,1170
dennos el lugar segundo.
   Deje el reino Nino y sea
Semíramis reina ahora
y, si a los dos nos mejora,
cien mil años le posea.1175
   Aunque la casa se arda,
no niegues que es ser mejor
tú camarero mayor,
yo capitán de la guarda.
   Y lo menos que tendremos1180
es esta merced primera.
Zopiro, de esta manera
son del mundo los estremos.
   Suben y bajan los hombres
en el mundo, porque es rueda1185
que siempre sin cesar rueda
y así de esto no te asombres,
   que es fuerza que, si al rodar,
la rueda en ruedo ha de ir,
el de abajo ha de subir,1190
y el de arriba ha de bajar.
ZOPIRO
   Bien veo que de esa suerte,
por entre varios estremos
vamos desde que nacemos
hasta llegar a la muerte,1195
   la cual, si es buena, no importa
que a la veloz rueda asida
vaya en rodeo la vida
por carrera larga o corta.
 

(CELABO, ZOPIRO, DIARCO.)

 
DIARCO
   Ya está el Consejo aquí. ¿Qué es de la reina?1200
CELABO
Ahora iremos a llamarla. Entre.
DIARCO
Ya entra, veisle allí, avisalda luego.
CELABO
Zopiro, vamos.
ZOPIRO
Vamos luego, anda.
 

(JANTO, CREÓN, TROILO, ORISTENES, DIARCO.)

 
JANTO
Digo, Creón, que es cosa graciosísima
el mandarnos llamar tan presto a todos.1205
CREÓN
Alguna grande novedad sospecho.
TROILO
Tras la que hoy ha hecho el rey, por cierta
cualquiera novedad puede tenerse.
ORISTENES
Y más siendo mujer la que lo ordena.
 

(SEMÍRAMIS, en hábito de su hijo, JANTO, CREÓN, TROILO, ORISTENES, CELABO, ZOPIRO, DIARCO.)

 
SEMÍRAMIS
   ¡Oh, consejeros de mi padre amados1210
y de mi amada madre tan queridos!,
sentaos, como soléis, en los estrados
y abrid a mis razones los oídos;
sean mis tristes casos escuchados,
y sean mis cuidados socorridos.1215
Leed Janto esta carta, pero quiero
que el sello y firma y letra veáis primero.
JANTO
   De la reina es la letra y firma y sello.
CREÓN
Suyo es el sello y suya es firma y letra.
TROILO
Bien conocida es letra y firma y sello.1220
ORISTENES
No hay que dudar en sello o firma o letra.
SEMÍRAMIS
Pues conocéis la letra y firma y sello,
dejad el sello y firma, oíd la letra.
Leed y oíd la letra de esa carta,
de esa importante, cuanto triste, carta.1225
JANTO
   «Semíramis, tristísima, infelice
más que cuantos nacieron en el mundo,
con la pena mayor, con el más fuerte
y más bravo dolor que sentir puede
un corazón humano, enternecido1230
del amor conyugal divino y santo,
esta carta os escribe, ¡oh, consejeros
del monarca sublime de la Asiria,
y primeras cabezas de sus reinos!,
porque hagáis lo que dispone el cielo,1235
lo que el eterno Dios manda y ordena,
con voluntad de vuestro rey amado,
de mi querido, de mi dulce Nino,
y también de sus padres Belo y Juno,
los cuales en un carro de oro puro,1240
de lucientes estrellas tachonado,
y con la luz del sol y de la luna
y los colores de la aurora y iris
en mil varias pinturas compartido,
de seis cisnes blanquísimos tirado,1245
decendieron del cielo, y en la pieza
adonde nos dejastes del Consejo,
con majestad y gloria inmensa entraron,
y en mi presencia, ¡oh, caso estraño y grande!,
el gran Belo arrojó a su amado hijo,1250
a mi querido esposo, rey y padre,
un fuego vivo con que en viva llama
todo le convirtió del pie a la frente.
Luego, tras esto, su querida Juno,
sacando un vaso transparente y rico,1255
le roció con un cristal potable,
o fuese agua o fuese ambrosía o nétar,
con que apagó la llama y volvió Nino
en su forma primera, mas trocado
el hábito y vestido que traía1260
en un manto real rico y pomposo,
blanco y resplandeciente como el día.
Entonces le tomaron de las manos
sus padres, y en aquel triunfante carro
a los pies le sentaron en un solio1265
de cristal liso, relumbrante y puro,
sembrado de claveles y alelíes,
de rosas, de jazmines y azucenas.
Tras esto, en voz de majestad afable,
el grande padre Belo brevemente1270
me dijo a mí, nombrándome: "Semíramis,
la voluntad del grande Dios y mía,
de mi Juno y tu Nino, es que gobierne,
que sea universal rey y monarca,
el mozo Zameis Ninias, tu buen hijo,1275
en vez de su buen padre, que al eterno
trono de gloria con Amón llevamos,
y tú luego recógete en el templo
con las divinas vírgines vestales".
Y alzando más la voz y despidiendo1280
de los ojos y faz vivas centellas,
diciendo prosiguió: "Mira, Semíramis,
que intentar lo contrario no presumas
si no quieres pasar la mayor pena,
el castigo mayor, más bravo y fuerte1285
que puede dar el grande Amón glorioso".
Y apenas estas últimas palabras
el gran Belo dijo cuando, abriendo
las blancas alas y las negras bocas,
los cisnes hermosísimos partieron,1290
cantando con dulcísima armonía,
y por el aire con suave curso
el rico carro al cielo conducieron.
Yo, pues, ¡oh, fieles consejeros nuestros!,
yo, Semíramis pía y riligiosa,1295
que al grande Dios obedecer procuro
y que sus justas amenazas temo,
encerrándome luego en este templo
de las vestales vírgines sagradas,
con esta carta a mi querido Ninias1300
os envío y entrego, y ruego y pido
que sea, como Dios ordena y manda,
sucesor de los reinos de su padre,
haciendo que mañana le coronen
los sacerdotes en el templo grande1305
públicamente, junto todo el pueblo,
ante el altar de Amón y las imágenes
de sus agüelos, el gran Belo y Juno;
y de mí no se acuerde nadie nunca,
no haya memoria de esta desdichada1310
y triste viuda que fue reina un hora
hoy del templo de Vesta. Yo: Semíramis».
CREÓN
   ¿Hay más estraño caso y más divino?
JANTO
Divino caso, sí, pero no estraño,
sino muy propio al merecer de Nino.1315
TROILO
   No recibís, señor, en eso engaño,
sino muy en lo cierto estáis, pues esto
es del valor de Nino el desengaño.
ORISTENES
   Gran confusión y admiración me ha puesto
un suceso tan nuevo y prodigioso,1320
tan admirable, repentino y presto.
SEMÍRAMIS
   Yo estoy suspenso, atónito y medroso,
¡oh, mis amigos fieles y queridos!,
y en lo que he de hacer estoy dudoso.
JANTO
   No turbes, fuerte joven, tus sentidos.1325
Cuanto tu madre escribe aquí haremos
los cuatro, como somos advertidos.
CREÓN
   Mañana por la obra lo pondremos.
TROILO
Mañana te daremos la corona.
ORISTENES
Mañana como rey te adoraremos.1330
SEMÍRAMIS
   A los cuatro encomiendo mi persona,
y encargo que se cumpla el mandamiento
de quien a los rebeldes no perdona.
JANTO
   Todo será a su gusto y tu contento,
y pues esto así queda concertado,1335
alegra el corazón y el pensamiento.
   Nosotros llevaremos el cuidado,
y con esto podemos irnos luego,
y tú queda contento y consolado.
SEMÍRAMIS
   Al poderoso Dios eterno ruego1340
que os guíe de tal suerte en este hecho,
que de él resulte amor, paz y sosiego.
 

(SEMÍRAMIS, CELABO, ZOPIRO.)

 
   ¿Qué os parece a vosotros de lo hecho?
CELABO
Que es celestial tu espíritu y prudencia.
ZOPIRO
Que es divino el valor de tu gran pecho.1345
SEMÍRAMIS
   Celabo, ahora tú, con diligencia,
saca de la prisión con sus prisiones
a Nino, y traile luego a mi presencia.
 

(SEMÍRAMIS, ZOPIRO.)

 
   Ya mayor libertad y ya ocasiones
me ofrece el cielo y da, Zopiro amigo,1350
para tratar con vos otras razones.
   Ya que puedo tratar más claro, digo
que vos, Zopiro, solamente quiero
que seáis el que pueda más comigo.
   Por ser mi amor, seréis mi camarero;1355
por ser yo vuestra, quiero yo escogeros
por mi regalo y gusto verdadero.
ZOPIRO
   Yo por serviros y satisfaceros
a ofreceros la vida estoy dispuesto,
y quisiera mil vidas ofreceros.1360
SEMÍRAMIS
   ¡Ay, que me divertía! Amigo, presto,
toma esta llave y vuela a mi aposento,
y trai el vaso que en la mesa he puesto.
ZOPIRO
   Dame la llave.
SEMÍRAMIS
Toma, mi contento.
 

(SEMÍRAMIS.)

 
Todo sucede bien, en popa acude1365
de la felicidad el largo viento.
   No hay cosa en que repare ya ni dude.
Mañana seré rey y reina junto,
y solo lo sabrá quien me desnude,
   el cual será Zopiro, y si barrunto1370
que por él o Celabo ha de saberse,
morirán por mi mano, que en su punto
de hoy más mi voluntad ha de ponerse.
 

(SEMÍRAMIS, NINO, CELABO, ZOPIRO.)

 
NINO
   Sacrílego, malvado,
inclemente verdugo riguroso,1375
pues dices que has pensado
darme fin tan cruel, tan lastimoso,
dámele presto, tu crueldad no llegue
a tanto que este bien solo me niegue.
CELABO
   He aquí; te traigo a Nino,1380
como mandaste, puesto en sus prisiones.
NINO
¡Oh, eterno Dios divino!,
¿qué es lo que de mi hijo y mí dispones,
y qué, señor piadoso, permitiste
de la mujer querida que me diste?1385
   Hijo mío querido,
mi verdadero amor y mi esperanza,
¿qué furia te ha regido?,
¿quién causa en ti tan áspera mudanza?,
¿qué quieres, di, de tu amoroso padre?,1390
y di, ¿qué has hecho de tu dulce madre?
   Si mis reinos deseas,
sin que por tales medios los alcances,
haré que los poseas;
no pasen, hijo, tan crueles trances1395
por este padre tuyo que te adora,
y ante ti tan injustamente llora.
   Mas si, según sospecho,
con la misma crueldad tu madre has muerto,
rompe luego mi pecho,1400
sea este triste corazón abierto,
donde ella vive como en reino suyo,
y de donde procede el propio tuyo.
   Dime luego, no tardes,
hijo, si vive tu querida madre.1405
SEMÍRAMIS
Digo que no la aguardes.
NINO
Pues mata luego, pérfido, a tu padre;
mata, hijo cruel, al padre luego
con veneno, con soga, o hierro, o fuego.
   No quiero ya la vida.1410
SEMÍRAMIS
Ni aquí ninguno te la da tampoco.
NINO
¡Oh, traidor parricida!,
al grande Dios, a Belo y Juno invoco
para que con eterno fuego horrible
castiguen tu delito atroz, terrible.1415
   Dadme ya con que muera,
verdugos inhumanos y sangrientos.
Ninias, mira que espera
tu madre en los eternos aposentos,
que a mí me des, como le diste, muerte,1420
porque corramos una misma suerte.
   Semíramis querida,
que por tan impía muerte y tan inorme
haces de mí partida,
yo con tu fin haré mi fin conforme,1425
que yo me daré muerte con mi mano,
si dar no me la quiere este tirano.
SEMÍRAMIS
   Sí quiero darla, y luego.
Zopiro, dale el vaso que la tiene,
y en un inmenso fuego1430
luego le echad, y no temáis que pene.
Yo me entro, que a un metal, a un duro canto
pueden mover aquel amor y llanto.
 

(NINO, CELABO, ZOPIRO.)

 
NINO
   Dame, dame el veneno
que es mi vida, mi gloria y mi consuelo,1435
pues, entrando en el seno,
saldrá mi alma para ir al cielo,
donde está mi Semíramis querida,
que es mi consuelo, que es mi gloria y vida.
ZOPIRO
   Todo se lo ha bebido.1440
¡Oh, fuerte corazón, oh, amor estraño,
cuánto en esto has podido!
NINO
Ya me parece cada punto un año
de los que tardo a ver mi esposa amada,
sobre el cielo y estrellas asentada.1445
CELABO
   Quiero desengañarte,
no mueras, triste rey, tan engañado.
La que de aquí se parte
es tu mujer, que de tu hijo amado
el parecer del rostro y el vestido1450
tiene, con que tú la has desconocido.
NINO
   ¿Qué dices, enemigo?
¿Que es posible, cruel? ¿Que es eso cierto?
CELABO
Verdad pura te digo.
NINO
¡Oh, bravo desatino y desconcierto!1455
¡Ay, desdichada vida! ¡Ay, triste muerte!
¡Oh, cruel!, ¡oh, inhumana!, ¡oh, fiera suerte!
   Amigos, socorredme,
duélaos dolor tan bravo y espantoso.
Traed luego, traedme1460
algún licor y antídoto precioso
que venza y rinda esta ponzoña fiera.
No consintáis que con tal pena muera.
   Mirad que soy yo Nino,
el rey que como hijos os amaba,1465
el que como divino
cada cual de vosotros adoraba,
aquel rey natural que padre os era:
no consintáis que con tal pena muera.
   Si en los ásperos riscos1470
del Cáucaso entre fieras no nacistes,
si entre los basiliscos,
criados para tanto mal no fuistes,
si no son vuestras almas piedra dura,
doleos de mi terrible desventura.1475
   Mas ya el remedio es tarde,
¡oh, fiera rigurosa, horrible y brava,
tal castigo te guarde
la mano justiciera! A quien te amaba,
a quien te amaba más que a sí, ¡oh, traidora!,1480
¡oh, pérfida Semíramis!...
CELABO
Llegó la hora
ZOPIRO
   No me digas palabra
sino tenle de ahí, Celabo, luego,
pues sin que boca se abra
se entiende todo.
CELABO
Vamos, y en un fuego,
1485
como mandó la reina, le pondremos
ZOPIRO
Tenle de ahí.
CELABO
Sostenle tú.
ZOPIRO
Aguijemos.

 
 
FIN DE LA SEGUNDA JORNADA