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Un clásico de nuestra literatura infantil
en USA: las traducciones de Antoniorrobles al inglés
(1936-1951)
La traducción de una determinada obra literaria responde, entre otros motivos más o menos determinantes, a la evidente voluntad de su traductor o de un editor por difundir lo escrito en otras lenguas para incorporarlo así a una realidad lingüística o literaria distinta. Ello supone, sobre todo, el reconocimiento de unos valores propios en la obra original o traducida.
Esa atención hacia nuestra literatura infantil por parte de otras lenguas no ha sido, ni es, muy frecuente. Incluso no creo pecar de negativo en exceso al afirmar que las creaciones literarias de nuestros autores ya clásicos no han sido suficientemente conocidas o difundidas fuera del ámbito lingüístico hispano. Prueba de ello es que se acercan a la treintena los creadores actuales con, al menos, una obra traducida a una lengua no hispánica10. Las razones de tan escasa presencia de nuestros autores en otras lenguas son difíciles de establecer desde nuestra perspectiva, pues serían precisamente traductores y editores extranjeros los más autorizados para semejantes explicaciones.
Es evidente la dificultad para contar con una sólida base para afirmar lo anterior cuando nos referimos a los autores infantiles ya clásicos, pues no disponemos de otros catálogos anteriores y semejantes al antes citado que nos puedan informar sobre si han existido o no dichas versiones a lenguas no hispánicas.
—18→Sin embargo, la conmemoración de los centenarios de tres de nuestros autores clásicos nos ha permitido una mejor recuperación de sus creaciones y una buena oportunidad para difundir sus aportaciones a la literatura infantil en España. El primero de esos homenajes correspondió a Salvador Bartolozzi (Madrid, 4 abril 1882 - México, 9 julio 1950). La Asociación Española de Amigos del IBBY (así denominada entonces nuestra asociación) organizó un homenaje en diciembre de 1982 al creador del Pinocho español, de Chapete y de Pipo y Pipa. Aunque entre las actividades realizadas se incluyó la edición de un hermoso catálogo de la exposición y se inauguró nuestra serie de «Temas de Literatura Infantil» con un volumen donde se recogían las conferencias pronunciadas entonces por Carmen Bravo Villasante y por quien firma estas líneas, ni una ni otra publicación atendieron a fijar o establecer la bibliografía completa de Salvador Bartolozzi, lo que pudiera haber contribuido a conocer sus posibles traducciones en el caso de haber existido y de ser conservadas.
Cuatro años más tarde, en noviembre y diciembre de 1986, la Asociación organizó otro homenaje para conmemorar el centenario de Elena Fortún (Madrid, 17 noviembre 1986 - 8 de mayo 1952). La publicación correspondiente11 incluyó una completa relación bibliográfica de las obras de carácter infantil publicada por Elena Fortún, tanto en libros como en publicaciones periódicas. Y entre ellos no se incluyeron referencias de obras traducidas, pues no fueron conocidas entonces -ni creo que después- por los encargados de elaborar ese trabajo bibliográfico.
Llegamos así al tercero de tales homenajes: el dedicado a Antoniorrobles (Robledo de Chavela, 18 agosto 1895 - San Lorenzo de El Escorial, 23 enero 1983). Su preparación nos ha servido para completar el conocimiento de su obra y para difundir su Literatura Infantil, no sólo en el ámbito propio de nuestra Asociación -gracias a la publicación de Nuestro Antoniorrobles12- sino en una esfera más amplia, gracias al montaje de una exposición en la Biblioteca «Pedro Salinas», de Madrid, donde se han mostrado interesantes documentos y las distintas ediciones de sus obras infantiles y adultas.
Con motivo de este evento, hemos podido conocer mejor las traducciones de algunas de las obras infantiles de Antoniorrobles, de las que hasta ese momento sólo teníamos referencias incompletas. Así, y dado que las fechas
—19→Il. de Grace Paull para «The Camel Who Became a Toy» (1936).
—20→de esas primeras traducciones corresponden al año 1936, nos permiten afirmar que, hoy por hoy, es Antoniorrobles el primer autor español con traducciones conocidas a otras lenguas no hispánicas. Y resaltamos el término conocidas, pues no descartamos la posible existencia de otros autores que hubieran podido merecer antes para sus obras de carácter infantil13 esa atención de traductores y editores extranjeros. Es un tema que nos gustaría fuese tratado por otros investigadores, e incluso en el que pudiese ser rebatida tal atribución, pues no sólo serviría para disponer de interesantes datos sobre la existencia de tales traducciones, sino que se revalorizarían creaciones originales en el contexto de nuestra propia historia de la Literatura Infantil.
Ahora bien, por el momento podemos otorgar ese carácter de primacía a Antoniorrobles. Creemos, además, de interés el comentar las circunstancias de tales traducciones, sin entrar en el estricto trabajo de la versión a una lengua distinta, tema que podría ser tratado por destacados especialistas dentro de nuestra Asociación, como ha quedado reflejado en Y voy por un caminito... (1986), el volumen dedicado a la memoria de Carmen Bravo Villasante14.
La primera versión que conocemos de un relato de Antoniorrobles traducido al inglés apareció publicada en una revista infantil norteamericana, Story Parade, que publicaba en New York la editorial del mismo nombre. Era el cuento «The Camel Who Became a Toy»15 y su traducción era firmada por Edward Huberman, quien, desde ese momento y hasta la aparición del último cuento de Antoniorrobles que conocemos publicado en esa misma editorial (1951), sería el traductor exclusivo de los relatos de nuestro autor español.
Tal dependencia o continuidad atrae nuestra atención, cuando además en los números y obras colectivas de Story Parade fue Antoniorrobles el único autor no anglosajón incluido.
¿Qué razón podría haber existido entonces para esa presencia privilegiada de Antonio entre autores de habla inglesa, en un plano de semejante igualdad? La primera, básica y no necesitada de otras explicaciones, era el carácter innovador y actualísimo en sus tratamientos de los relatos de Antonio en aquella época. Así, su presencia quedaba justificada en una editorial y unas publicaciones de cuidada presentación a las que cabe reconocer un notable rigor a la hora de seleccionar las creaciones acogidas en sus páginas, rigor avalado por las figuras de sus recopiladores y editores encargados de esos volúmenes. —21→ El propio carácter de los cuentos traducidos de Antoniorrobles revela, además, en sus editores una notable preferencia por el animismo ingenioso y el cultivo del disparate casi surrealista a la hora de realizar esa oportuna selección.
Pero, a veces, ese salto que permite a un autor ser trasladado a otras lenguas no depende tan sólo de sus condiciones intrínsecas, sino de otros factores externos que ayudan a sus creaciones para ser conocidas por los propios traductores o editores de otros países. Desde luego, esa concurrencia de factores no podría surgir sin la voluntad inicial de traducir una obra determinada por considerar que merece ser dada a conocer en otras lenguas y culturas. Ahora, en la época actual, las ferias y los mecanismos de intercambio entre editoriales de distintos países han alcanzado un desarrollo que no existía en la realidad española de los años treinta. De ahí que nos atraiga el indagar lo posible acerca de cómo Antoniorrobles, y a modo muy personal, sin un respaldo editorial que en aquellos años era imposible, consiguió darse a conocer y sentar la primera base para que sus relatos fuesen valorados como dignos de ser traducidos y publicados de forma tan destacada.
La razón que ahora hemos podido conocer resulta, en realidad, anecdótica. Pero una anécdota que ilustra cómo a veces esa difusión anterior necesita también un golpe de fortuna, del mismo modo que algunos creadores lo necesitan para ver publicada su primera obra. Tal hecho anecdótico aparece reflejado en la primera edición de Merry Tales from Spain (Cuentos de las cosas de Navidad), aparecida en 1939. En la sobrecubierta posterior del volumen se narra así el encuentro entre Antoniorrobles y su futuro traductor al inglés:
La anécdota anterior explica cómo aquella primera traducción de «The Camel Who Became a Toy» (1936) tuvo a su favor la fortuna para ayudar a ese primer conocimiento. Pero su notoria continuidad posterior no pudo deberse a otra razón que a los propios valores literarios de estos relatos. Gracias sin duda a ello, Antoniorrobles pudo gozar del privilegio de ser el primer autor español, de carácter infantil, traducido al inglés, de acuerdo con los datos que hoy podemos manejar y que -repito- me gustaría ser desmentido pronto, por la propia trascendencia de ese hecho para nuestra Literatura Infantil.
En el mismo año del inicio de nuestra Guerra Civil, otro relato más -«The brave automobiles» («Automóviles audaces, que de morir son capaces»)16-, aparecía en un volumen colectivo donde se recogían historias de «celebrated authors». Después, el primer libro traducido al inglés sería Tales of Living Playthings (1938), donde, además de una cariñosa dedicatoria del autor -«To Story Parade Magazine, good friends of Antoniorrobles in America»-, se indicaba que «algunas de estas historias han aparecido en The Classmate, Junior Red Cross News, The Portal, Story Parade, and The Target». Pero, por desgracia, no tenemos otras noticias o detalles sobre esas traducciones.
El mismo año de 1938, en plena Guerra Civil, con Antoniorrobles colaborando en las publicaciones de Editorial Estrella, vinculada a los órganos de propaganda de la II República Española, veía aparecer otra traducción de uno de sus cuentos, «The Camel’s son». Ya en 1939, serían «Brother Watch» y «Brother Lion» -publicados en Hermanos Monigotes (1935), y la comentada edición Merry Tales from Spain. Esta obra es, sin duda, la más interesante en cuanto a su edición de las obras de Antoniorrobles traducidas al inglés. Así —23→ llama ya la atención la propia dedicatoria, tan del gusto de su autor en cualquiera de sus libros: «Estos cuentos de España están dedicados a un pavo que solía vivir en un patio trasero, cerca del mío, y que gritaba “pau-pau” de manera tan triste que a veces el pobre animalito me hacía garabatear en mis lágrimas».
A partir de entonces, con Antoniorrobles establecido -«transterrado» en México, la aparición de tales traducciones parecen espaciarse, al menos en las publicaciones que hemos podido conocer hasta ahora.
La última de las traducciones conocidas entre las aparecidas en Estados Unidos, y en esa peculiar relación con la editorial Story Parade, es «Donkey Business», incluido en Animal Story Parade (1951), una selección de cuentos protagonizados por animales ya aparecidos en la revista Story Parade, entre 1946 y 1951. De nuevo, vuelve Antoniorrobles a ser el único autor no anglosajón incluido en una antología dedicadas a los niños estadounidenses.
Pueden ser los datos antes reseñados superficiales, o propios de una historia anecdótica más que estrictamente objetiva. Sin embargo, creemos que vienen a confirmar la necesaria y rigurosa difusión de nuestros creadores, si queremos romper con esa escasa presencia en otras lenguas y otras culturas. De tal forma, más que de su posible falta de interés o de valores para otras lenguas o culturas -aunque parezca reiterativo, no creemos en ello aunque no

podamos negar su posibilidad-, esa carencia de traducciones pudiera deberse al más sencillo desconocimiento o falta de información sobre la realidad de nuestra literatura.
Quizá habría que lamentar aún más aquella afirmación -tristemente famosa y repetida de Paul Hazard- sobre que «no hay ningún autor español que haya escrito especialmente para la gente menuda y que, al hacerlo, haya encontrado la expresión de su genio peculiar»17, cuya falsedad debemos ir mostrando en la medida de nuestras posibilidades. El fruto será claro: una mejor valoración y un más completo conocimiento de nuestra Literatura Infantil.
(1936): «The Camel Who Became a Toy». Translated from the Spanish by Edward Huberman. Illustrated by Grace Paul. En Story Parade. A Magazine for Boys and Girls. Vol. I, núm. 12, december 1936, pp. 5-14. New York: Story Parade.
(1936): «The brave automobiles». Translated from the Spanish by Edward Huberman. With illustrations by William Péne duBois. En Story Parade. A collection of modern stories for Boys and Girls by celebrated authors, including Walter de la Mare,... and others. Introduction by Jean Betzner, Ph. D. Teachers College, Columbia University. New York: Story Parade, p. 311-322.
(1938): «The Camel’s son». Translated from the Spanish by Edward Huberman. Illustrations de Frank Dobias. En Story Parade. A collection of modern stories for Boys and Girls by noted authors (The Green Book Parade). New York: The John C. Winston Company, pp. 39-51. Introduction de May Lamberton Becker.
(1938): Tales of Living Playthings. Translation by de Edward Huberman. Illustrations de Fritz Eichenberg. New York: Modern Age Books.
(1939): «Brother lion». Translated from the Spanish by Edward Huberman. Illustrations de Fritz Eichenberg. En Story Parade. A collection of modern stories for Boys and —26→ Girls by noted authors (The Yellow Book Parade). Chicago: The John C. Winston Company, pp. 285-291. Introduction by Walter de la Mare.
(1939): «Brother lion». Trad. de Edward Huberman. Il. de Fritz Eichenberg. En Story Parade. A Magazine for Boys and Girls. May 1939, vol. IV, núm. 5, pp. 26-31. New York: Story Parade.
(1939): «Brother watch». Translated from the Spanish by Edward Huberman. Illustrated by Fritz Eichenberg. En Story Parade. A Magazine for Boys and Girls. January, 1939, vol. IV, núm. 1, pp. 30-36. New York: Story Parade.

(1939): «Brother watch». Translated from the Spanish by Edward Huberman. Illustrations de Fritz Eichenberg. En Story Parade. A collection of modern stories for Boys and Girls by noted authors (The Yellow Book Parade). Chicago: The John C. Winston Company, pp. 73-80. Introduction by Walter de la Mare.
(1939): Merry Tales from Spain. Translated by Edward Huberman. Il. Fritz Eichenberg. Philadelphia: John C. Winston Company.
(1940): «The Seven Sinners and Their Turkey Dinners». Adapted from the Spanish of Antoniorrobles by Edward Huberman. Ilustrated by Frank Dobias. En Story Parade. A Magazine for Boys and Girls. December 1940, pp. 17-21. New York: Story Parade.
—27→(1942): «The Brave Automobiles». Translated by Edward Huberman. Illustrated by Armstrong Sperry. En Stories of Many Nations. Selected and arranged by Irwin H. Braun and D. Edward Safarjian. Boston: D. C. Heath and Company, pp. 556-564.
(1944): «How to fool a comet». Translated by Elisabeth and Edward Huberman. Ilustrated by Emmy Ferand. En Story Parade. A Magazine for Boys and Girls. September 1944, pp. 21-28. New York: Story Parade.
(1947): «How to fool a comet». Translated by Elisabeth and Edward Huberman. Ilustrated by Emmy Ferand. En R. S. Sutton, E. L. Smither and E. Coleman, The World is Wide. Richmond: Johnson Publishing Company, pp. 454-465.
(1951): «Donkey Business». Adapted from Spanish of Antoniorrobles by Elisabeth and Edward Huberman. Illustrated by Tibor Gergely. En Animal Story Parade. Favorite Stories of Animals from Story Parade Magazine. New York: Garden City Books, pp. 64-68.
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