81
De Boissieu (1989) afirma taxativamente que «todas las regulaciones bancarias pueden interpretarse formalmente como impuestos»
. Nosotros no iríamos tan lejos, ya que es difícil buscar impuestos equivalentes a algunas regulaciones (por ejemplo, la que establece requisitos de honorabilidad en los socios propietarios de participaciones cualificadas en un banco). (N. del A.)
82
Esta sección se basa con muchas modificaciones en Mañas (1989). Otros temas relacionados con la rebaja de coeficientes, tales como su efecto sobre los resultados de la banca, se tratan en Mañas (1990). (N. del A.)
83
Para una definición de los componentes del pasivo que son computables a efecto del coeficiente de caja o del coeficiente de inversión, véanse Trujillo, Cuervo-Arango y Vargas (1988) y el Boletín Estadístico del Banco de España (julio 1989). (N. del A.)
84
La reducción se está produciendo en escalones trimestrales de: 0,735 puntos porcentuales en 1989; 0,625 en 1990; 0,8 en 1991, salvo el último trimestre en el que será de 0,85; y 0,95 en 1992, salvo el último trimestre con un último salto de 0,9 puntos. (N. del A.)
85
El coeficiente de caja italiano es muy peculiar. Se aplica un coeficiente del 25% a los incrementos de depósitos, mientras que en el caso de que los depósitos disminuyan solamente se devuelve el 22,5%. Todas las reservas están remuneradas a un tipo fijo del 5,5%. Para el aún más curioso caso portugués, con reservas forzadas por la vía del techo al crédito al sector privado, véase Borges (1989). (N. del A.)
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El asterisco significa que el país en cuestión paga interés sobre parte de las reservas (Italia, 5,5%; España, 7,75%). N. D. = no disponible. (N. del A.)
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El asterisco significa que el país en cuestión paga interés sobre parte de las reservas (Italia, 5,5%; España, 7,75%). N. D. = no disponible. (N. del A.)
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Esto es cierto en el caso habitual en que no se remuneran los depósitos obligatorios (reservas). Ver Repullo (1989a) para la corrección a realizar en el caso de que se pague interés sobre todo o parte del dinero inmovilizado. (N. del A.)
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En el caos español, el previsible proceso de rebaja de coeficientes va a realizarse simultáneamente con la reducción de la tasa de inflación, implicada por nuestra adhesión a la disciplina monetaria del S. M. E.. La reducción de la tasa de inflación, por sí sola, tendrá un efecto presupuestario bastante importable que habría que añadir al derivado de la rebaja de coeficientes. (N. del A.)
90
Por simplicidad en la argumentación, vamos a tomar como variable de oferta monetaria M-3. Tomar ALP como variable solamente supondría complicar la notación. (N. del A.)