91
El superíndice (') denotará valores de las variables posteriores al cambio de coeficientes. (N. del A.)
92
Para derivar la expresión hay que partir de la igualdad
Mt = m Ht = m' H't
(N. del A.)
93
29. Hay que tener cuidado con el hecho de que estamos hablando de un descenso del coeficiente de caja a la hora de entender los signos. (N. del A.)
94
Esta definición es bastante controvertida: véase, por ejemplo, la crítica reciente de Molho (1989). (N. del A.)
95
Para un análisis riguroso del tema, véase la estática comparativa del modelo de Repullo (1988). (N. del A.)
96
Véase el Apéndice A para una definición más rigurosa. En particular, en el apéndice se pone un énfasis especial en los problemas que supone la periodificación en términos de flujos, ya que el coste sólo está definido unívocamente en términos de valor actual neto (véase Kotlikoff, 1984, para una interesante defensa de este punto en otro contexto). Por otro lado, como se explica en dicho apéndice, el sendero objetivo de déficits se refiere al «déficit consolidado» o apelación neta al público por parte del ente consolidado Tesor/Banco de España. (N. del A.)
97
Salvo por consideraciones distribucionales o de cambios en las distorsiones existentes en la economía (ya que tendremos que sustituir la distorsión en el sector bancario por otros impuestos. (N. del A.)
98
En el caso del coeficiente de pagarés, con el objeto de evaluar el efecto total de la rebaja, vamos a suponer que el coeficiente se hubiera mantenido a su nivel «histórico» del 10% hasta diciembre de 1989. (N. del A.)
99
Los supuestos están descritos y justificados con mayor detalle en el Apéndice C. (N. del A.)
100
Las cifras están redondeadas a la centena de millón. (N. del A.)