11
También incluimos por separado las medidas de la productividad total de los factores en cada sector, pero los resultados fueron menos satisfactorios. (N. del A.)
12
El consumo público también puede explicar parte de la apreciación real en el Reino Unido, pero mediante una regresión que tiene el signo incorrecto, pues el consumo público como proporción del PIB cayó durante el período. (N. del A.)
13
Los residuos no cambian sustancialmente cuando se utilizan otras regresiones, en particular las regresiones SURE del cuadro 2. Los gráficos tampoco son muy diferentes cuando se usan los residuos de las regresiones en primeras diferencias para estimar los residuos de la ecuación en niveles. (N. del A.)
14
Como se discutirá posteriormente, el precio medio percibido por el productor (pn) difiere del precio del consumidor (pN) porque el precio pagado por los consumidores privados no es el mismo que el precio pagado por el gobierno. Este supuesto facilita el álgebra sin alterar los resultados fundamentales del modelo. (N. del A.)
15
Para una discusión ulterior de este tipo de comportamiento sindical, véase, por ejemplo, Oswald (1985) y Alogoskoufis y Manning (1988). (N. del A.)
16
Nótese que en la ecuación (A12) se supone implícitamente que, como la negociación es centralizada, el sindicato incorpora los efectos de los salarios sobre el precio de los bienes no comerciables. (N. del A.)
17
Si la aproximación lineal (A14) fuese una aproximación de Taylor de primer orden, es decir, Ld(w) = Ld(wo) + (w - wo)dLd(wo)/dw, no sólo Lo sino también e(= dLd(wo)/dwo) se vería afectado por los parámetros. Sin embargo, nuestro supuesto es que los efectos de cambios en e no alteran el impacto cualitativo (signo) producido por cambios en otros parámetros de la demanda de trabajo. (N. del A.)
18
La misma forma reducida podría obtenerse considerando una forma más general de negociación. Por ejemplo, a la vez que se permite a las empresas escoger el empleo debido al «derecho a decidir» (right to manage), la determinación de los salarios podría ser el resultado de un proceso negociador entre el sindicato de trabajadores y un representante de las empresas (ver Layard, Nickell y Jackman, 1991). (N. del A.)
19
Nótese que definimos el tipo de cambio real como pT/pN. Si en su lugar utilizamos pT/pn no se alteran los resultados de estática comparativa. (N. del A.)
20
Este artículo se basa en trabajos anteriores, especialmente en Vickers y Yarrow (1988, 1991a) y Vickers (1991). Doy las gracias a Jorge Padilla y Charles Wyplosz, que comentaron el artículo, así como a los asistentes al V Simposio de Moneda y Crédito, por sus comentarios. También doy las gracias a mis ayudantes de investigación, Jeremy Atkinson y Scott Evans. Este trabajo forma parte del proyecto sobre «La Regulación de Empresas con Poder de Mercado», financiado por el Consejo de Investigación Económica y Social del Reino Unido. La responsabilidad por su contenido es exclusivamente mía. (N. del E.)