21
Volumen VIII, Barcelona, Editorial Crítica, 1980.
22
Cuadernos Americanos XLIII (I), México, enero-febrero 1949, pp. 36-58. También lo es algún párrafo de la carta de Max Aub al autor de este trabajo en 1914 (16 de marzo) conservada en los archivos de Segorbe. Cito uno: «Con esa alegría va mezclada no poca amargura: desde que pude, en 1942, he escrito mucho, publicado no poco -algo así como veinte libros- y todos por y para España y resulta que un muchacho como usted, discípulo de Lacalle y de Entrambasaguas, que estudia en el CSIC, ni siquiera se ha enterado. Comprenda que mi tristeza no nace en modo alguno de su ignorancia sino de las circunstancias que la crean»
.
23
Son característicos al respecto los trabajos publicados por Segundo Serrano Poncela, «La novela española contemporánea», La Torre, Revista de la Universidad de Puerto Rico, 2, 1953 y el de Mariano Baquero Goyanes, «La novela española de 1939 a 1913», Cuadernos Hispanoamericanos, 67, Madrid, 1955, que se puede ver como una réplica temperamental, en oposición al pesimismo del exiliado, acerca de la novela española contemporánea. Típicas de esa evolución hacia una actitud integradora, en las que va disminuyendo progresivamente la desvalorización de la literatura producida en España, son las sucesivas obras críticas de Max Aub, desde su Discurso de la novela española contemporánea, de 1945, pasando por sus libros sobre poesía española, de 1954 y 1957, y culminando en su Manual de historia de la literatura española de 1966 (reeditada en España en 1974). Pero sin duda fue Francisco Ayala en su libro de 1965, España a la fecha, quien dio más clara y lúcida cuenta de la situación y previno en qué desembocaría lo que se estaba gestando. Pero sería injusto olvidar que Luis Araquistáin, un intelectual fuertemente comprometido con su partido, el PSOE, ya en 1955, durante el congreso de su partido en Toulouse, afirmaba rotundamente que la única unión eficaz de los hombres de la diáspora, por encima de la reconciliación entre ellos, era «la unión o reunión con los españoles del interior»
(citado por J. L. Abellán, op. cit., t. 1, pp. 11-22).
24
Lo hacían entre otras las revistas Books Abroad o RHM en Estados Unidos, o en números monográficos como el de Texas Quarterly de 1961, dedicado a dar una imagen global de España, v, por ceñirnos a la novelística, Esprit, Revue de Paris, La Table Ronde en Francia, Il Verri de Milán, Miscelánea di Studi Ispanici de Pisa, o Annali de Nápoles en Italia, o la Revue de l'Université Laval de Quebec en Canadá.
25
Me refiero, concretamente, al n.º 2 de la Monographic Review-Revista Monográfica, dedicado a la literatura española del exilio, sin lugar de edición, pero dirigida por Janet Pérez y Genaro J. Pérez, ambos profesores de universidades de Texas, y fechada en 1986. Poco después apareció el importante estudio de Ugarte, op. cit. Ugarte, él mismo nacido en Estados Unidos pero hijo de un intelectual exiliado, prematuramente desaparecido, además de examinar detalladamente la obra de algunos escritores desde el punto de vista de sus vivencias del exilio forzoso o voluntario (hay un importante capítulo sobre Juan Goytisolo, por ejemplo), pone de relieve algunas peculiaridades del exilio, como la vivencia de la marginación, o la urgencia testimonial, abundando en ejemplos de otros tiempos (Ovidio, Dante) o latitudes (Nabokov, Mann, Brecht).
26
Literature and Inner Exile: Authoritarian Spain (1939-1975), Baltimore, Johns Hopkins University Press, 1980; Literatura y exilio interior. (Escritores y sociedad en la España franquista), Madrid, Fundamentos, 1981.
27
Cf., por ejemplo, el extenso trabajo de Manuel Andújar, «Narrativa del exilio español y literatura latinoamericana», Cuadernos Hispanoamericanos, 295, Madrid, enero 1975, pp. 63-86, y el más reciente libro de Marielena Zelaya Kolker, Testimonios americanos de los escritores españoles trasterrados de 1939, Madrid, Cultura Hispánica, Instituto de Cooperación Iberoamericano (ICI), 1985.
28
Hay una excelente monografía de María Elena Bravo, Faulkner en España, Barcelona, Península, 1985, que me exime de toda argumentación al respecto.
29
En Novelistas españoles de los siglos XIX y XX, op. cit.
30
Pedro Salinas, Aprecio y defensa del lenguaje, Río Piedras, Junta Editora de la Universidad de Puerto Rico, 1944, 83 pp. Reproducido luego en El defensor, Madrid, Alianza Editorial, 1967.