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ArribaAbajoActo II

 

Salen BATO y TAMAR.

 
BATO
   Ando, Tamar, asombrado
y como fuera de mí:
siete veces se ha casado
después que al monte me fui
a apacentar mi ganado. 5
TAMAR
   Siete son, Bato, con esta
las que se ha casado Sara;
pero apenas manifiesta
el alba su lumbre clara,
cuando es entierro la fiesta; 10
   que antes del amanecer
ya estamos todos llorando.
BATO
¡Siete veces! Puede ser,
Tamar, que te estés burlando;
¿es de bronce esta mujer? 15
TAMAR
   Siete con este marido,
que los seis ya se los cubre
la tierra.
BATO
Valiente ha sido,
pues en tan extraña guerra
siete veces ha vencido: 20
   ¡Oh! si nos diera unas señas,
si no dices testimonios
para que de ciertas dueñas
cesaran los matrimonios
que diz que duran por peñas! 25
   Es hermosa: habrá vencido
con hermosura la vida
del más robusto marido.
¡Oh terrible esposicida,
pues que de tantos lo ha sido! 30
   ¡Voto al sol! que fui dichoso
en no poder merecer
ser de mi señora esposo;
que con tan fuerte mujer,
¿quién puede ser poderoso? 35
   Ya estuviera el pobre Bato
hecho, sin carne y sin liato,
calavera de rocín.
TAMAR
Ya espera Ragel el fin
de aqueste a su vida ingrato, 40
   que anoche se desposó
habiéndose muerto seis.
BATO
¿Cómo este hombre se atrevió?
TAMAR
Porque, en fin, hombres nacéis
y porque amor le obligó; 45
   es tan grande la belleza
de Sara, que aunque ven muertos
tantos con tanta fiereza,
y están de su muerte ciertos,
y él se la da con tristeza, 50
   se oponen mil cada día.
BATO
¡Oh, gran fuerza de hermosura!
De mí jurarte osaría,
que amándola con locura
quiero más la vida mía! 55
   Si fuera cuatro docenas
de palos, yo los tomara
con cuatro mil norabuenas
por la belleza de Sara,
de que están las almas llenas. 60
   Pero morir por conciertos
son casos muy desastrados
si no son ejemplos ciertos,
por decir que los casados
todos amanecen muertos. 65
TAMAR
    Antes no hay más dulce vida
que la de un casado.
BATO
Siento
que es acertando escogida,
mas errando el casamiento,
muerte cierta y conocida. 70
TAMAR
   Tú no debes de saber
el secreto de estas muertes.
BATO
¿Qué secreto puede haber?
TAMAR
¿Luego de todas no adviertes
que es la causa esta mujer? 75
   Porque un espíritu fiero
de noche se los ahoga
como de este novio espero,
si no es que el cielo deroga
esta ley con el postrero. 80
   Que este número de siete
más felicidad promete:
Dios cielo y tierra crió
en siete días, y dio
quien mar y tierra sujete, 85
   y descansó en ese día:
y así puede ser que ahora
descanse quien esto guía.
BATO
¿Espíritu?
TAMAR
Mi señora
lo dice.
BATO
Pues, Tamar mía,
90
dame presto mi recado
de harina, de aceite y sebo.
TAMAR
Parece que te has turbado.
BATO
Dame presto lo que llevo
por todo el añío al ganado, 95
   que no he de volver acá.
Espíritu, ¿y dónde está
ese que ahoga maridos?
TAMAR
Por lascivos y atrevidos,
Bato, la muerte les da. 100
   Mas tú ¿qué tienes que ver?
BATO
Si yo he deseado ser
marido también de Sara,
¿no puede matarme?
TAMAR
Para:
di que yo soy tu mujer. 105
BATO
    Más peligro.
TAMAR
¿Cómo?
BATO
Advierte
que si ese Espíritu fuerte
a esos novios muerte da,
algún criado tendrá
para que nos dé la muerte, 110
   o viniendo de ganar
siete muertes de barato,
si se debe, del pesar
dará la muerte de Bato
por marido de Tamar: 115
   no me casare en mi vida:
Espíritu, estoy temblando.
TAMAR
Luego que el alba vestida
de oro y luz se va mostrando,
se vee la cama homicida. 120
BATO
   Déjame, por Dios, Tamar;
que estoy temblando de miedo.
 

(Salen RAGEL y CRIADO.)

 
RAGEL
Aún no me atrevo a llegar.
CRIADO
Ni yo parece que puedo
tantas desdichas mirar. 125
RAGEL
   Corred aquesa cortina.
 

(Véase en una cama el desposado y el DEMONIO que le ahoga, y SARA de rodillas, vestida.)

 
¿Qué es esto?
DEMONIO
Ya te obedezco,
alta majestad divina.
RAGEL
¿Posible es que ver merezco
mi casa en tanta rüina? 130
DEMONIO
    Tú, que en trono de marfil
y electro, asiento tomaste,
manda a este espíritu vil;
que como siete mandaste
mataré setenta mil. 135
   Manda a quien tienes cautivo,
que con fuerza poderosa
no deje ni un hombre vivo:
porque hacer mal es la cosa
de que más gusto recibo. 140

 (Quítase el DEMONIO.) 

RAGEL
    Sara, ¿qué es esto?
SARA
Señor,
Men sabe Dios mi inocencia.
BATO
Temblando estoy de temor.
RAGEL
El cielo nos dé paciencia,
y en tantas penas valor: 145
   cerrad, e iremos a dar
a mi yerno sepultura.
SARA
Ya no sé cómo llorar,
padre, tanta desventura,
aunque me convierta en mar; 150
   Dios, cuya bondad inmensa
los pensamientos conoce,
si alguno engañado piensa
que no quieres que me goce
por ocasión de mi ofensa, 155
   tú sabes bien la pureza
de mi pensamiento casto.
RAGEL
Muriendo voy de tristeza;
que para mirar no basto
tal tragedia en tu belleza. 160
BATO
   Detente un poco, Tamar:
no me dejes solo aquí.
RAGEL
Éstos te pueden guardar
mientras yo, Jorán y Elí,
vamos la tierra a cavar. 165
SARA
   ¡Que le dé tantos enojos
esta mi vana hermosura!
RAGEL
Demos tierra a sus despojos,
que no la hallaréis muy dura
regándola con mis ojos. 170
BATO
   Tamar, vuelve acá: detente.
TAMAR
Vela el difunto entretanto,
Bato, que vuelve esta gente:
¿qué tienes?
BATO
Tiemblo de espanto.
TAMAR
¡Qué enamorado valiente! 175
BATO
    Mándame tú que revuelva,
la onda, y con un guijarro
a un lobo en su sangre envuelva,
o que al león más bizarro
tire un venablo en la selva; 180
   mándame que tenga un toro
del cuerno hasta que el arena
bese en tu honor y decoro;
mándame que a una colmena
castre los panales de oro, 185
   y no me mandes que vele
un difunto, y mas que ha muerto
en desgracia de Dios.
TAMAR
¿Suele
levantarse alguno?
BATO
Advierto
que ya este difunto huele, 190
y que conviene sacalle
del aposento a la calle,
por que no dé pestilencia.
TAMAR
Si no ha muerto de dolencia,
sino de sólo ahogalle, 195
   no puede ser ni percibo
olor ninguno por cierto.
BATO
Yo notable le recibo,
o es que el mal olor del muerto
se va pasando a algún vivo; 200
    huéleme a ver.
TAMAR
Miedo tienes:
voyme por no te sufrir.
BATO
Tamar, si luego no vienes,
para dos te sé decir
que sepultura previenes. 205
   El Diablo me trujo acá:
heme aquí solo, y el muerto,
puesto que cubierto está;
mas ¿qué importa estar cubierto?
Si él quiere salir, podrá. 210
   No sé qué tengo de hacer:
sospecho que se levanta:
ya se comienza a mover:
o es la sombra que me espanta;
sí, sombra debe de ser. 215
   Señor muerto, por amor,
también soy enamorado:
no se levante, señor,
que en verdad que me ha pesado
su desgracia. ¡Qué temor! 220
   Hablan, sí: sin duda es él.
 

(Dicen dentro.)

 
[VOZ]
   Sepultémosle con él.
BATO
Mas que lo dicen por mí:
novio en pensamiento fui:
por Dios que es cosa cruel. 225
 

(Dentro.)

 
[VOZ]
   Vayan por él luego al punto.
BATO
Que vengan por mí les manda.
 

(Dentro.)

 
[VOZ]
Todo el vestido está junto.
BATO
Ya tras mis vestidos anda,
¡que codicioso difunto! 230
 

(Dentro.)

 
[VOZ]
    Bien grande es la sepultura:
dos cabrán, cuanto más uno.
BATO
Dos dicen: mi desventura
me trajo a ser importuno;
en tan mala coyuntura 235
   nunca yo me enamorara;
señor muerto, yo no soy
de los casados con Sara.
 

(Dentro.)

 
[VOZ]
Ya voy por él.
BATO
¿Qué es «ya» voy?
Por mí vienen, cosa es clara. 240
 

(Dentro.)

 
[VOZ]
   Véngame a ayudar alguno.
BATO
Como han de llevar a dos,
ayuda pide importuno:
pues no me han de hallar. por Dios,
ni llevar dos, sino el uno. 245
   A la cocina me voy
y tras mí cierro la puerta:
ya huelo a muerto o lo estoy.
 

(Dentro.)

 
[VOZ]
Dadme el azadón y espuerta.
BATO
Espuerta; yo el vivo soy. 250
 

(Vase, y salen TOBÍAS ciego y su hijo.)

 
TOBÍAS VIEJO
   El principio del saber
es, hijo, el temor de Dios:
éste aprendamos los dos;
que no hay tan alto aprender.
Teme a Dios, hijo, y sabrás 255
la mayor sabiduría:
ama y teme, y cada día
sabrás de su ciencia más.
TOBÍAS MOZO
   Padre, con tales consejos
el que no se aprovechase, 260
¿quién hay que le disculpase?
TOBÍAS VIEJO
No hay libro como los viejos.
Y aunque soy libro cerrado,
porque en efecto soy ciego,
que me leas bien te ruego, 265
pues que Dios vista te ha dado.
   Que estoy por cosas extrañas,
ya en los caducos despojos,
cerrado de hojas de ojos,
y abierto de alma y entrañas. 270
   Que si aquestas hojas son
de arrugado pergamino,
que te han de ser imagino
de divina erudición.
TOBÍAS MOZO
   Señor, mi madre ha venido 275
de su labor.
TOBÍAS VIEJO
¡Gran valor!
Susténtanos su labor;
mas ¿que es eso que ha traído?
   Que pienso que oí balar
un cabrito.
TOBÍAS MOZO
Verdad fue.
280
ANA
Hoy con aqueste podré
mi familia sustentar.
TOBÍAS VIEJO
    Ana, ¿qué es eso?
ANA
Un cabrito
que por mi labor me han dado.
TOBÍAS VIEJO
Ana, mirad no sea hurtado: 285
ya veis el precepto escrito,
   no nos conviene comer
ni aun tocar a cosa hurtada:
al dueño, mujer amada,
luego le podéis volver. 290
ANA
   ¿Hay malicia semejante,
disfrazada en santidad?
TOBÍAS MOZO
Madre, madre, perdonad:
no prosigáis adelante.
ANA
   ¡Oh, qué bien has merecido 295
el vano premio que alcanza
el fruto de tu esperanza,
por dar limosnas perdido
   ¡Ea, enterrador de muertos,
desenterrador de vivos, 300
con tan inciertos recibos,
después de gastos tan ciertos!
   Murmura fundando en bien
la condición de hablar mal.
 

(Híncase de rodillas TOBÍAS VIEJO.)

 
TOBÍAS VIEJO
Padre Eterno celestial, 305
cuyos altos ojos ven
la tierra, el aire, la mar
y hasta el pensamiento humano,
oye mi oración.
ANA
¡Qué en vano
llora!
TOBÍAS MOZO
No es vano el llorar.
310
ANA
    Agora gime.
TOBÍAS MOZO
Señora,
ese llanto miserable,
que a su barba venerable
de sus ojos baja agora,
   no ha sido sino ocasión, 315
ni dará esperanzas vanas
la hierba de tales canas
regada con tal sazón.
TOBÍAS VIEJO
    Justo eres, Señor divino,
y tu jüicio y bondad, 320
misericordia y verdad
y jüicio es tu camino.
   En tan míseros estados.
de mí te acuerda, Señor,
y no tome tu rigor 325
venganza de mis pecados.
   Señor, no te acuerdes dellos
ni de los vanos errores
de nuestros antecesores,
si nos castigas por ellos. 330
   Tus preceptos quebrantamos:
por eso en castigo fuerte
nos das perdición y muerte
y el cautiverio en que estamos.
   Por eso quieres que demos 335
risa, fábula y baldones
a las extrañas naciones
donde esparcidos nos vemos.
   Agora son tus secretos
grandes porque no anduvimos 340
sinceramente, ni fuimos
humildes a tus preceptos.
   Finalmente, gran Señor,
haga en mí tu Majestad
conforme a su voluntad, 345
pero merezca un favor:
   que en paz mandes recibir
mi espíritu, porque ya
conveniente me será
más que el vivir el morir. 350
TOBÍAS MOZO
    A lágrimas me ha movido:
su muerte le pide a Dios;
llevémosle entre los dos,
que está en extremo afligido,
   donde descanse y sosiegue. 355
ANA
Pésame de haber hablado:
no esté Dios conmigo airado,
aunque él su muerte le ruegue.
TOBÍAS MOZO
   Vamos, padre de mi vida,
enjugad el tierno llanto; 360
que en darme veneno tanto
vendréis a ser mi homicida;
   que sabed que me desalma
¡oh lengua, qué presto pecas!
Ver sobre hierbas tan secas 365
perlas del alba del alma.
   No entendí yo en la distancia
de cosas tan diferentes,
que unas tan cerradas fuentes
dieran agua en abundancia. 370
   Pero ya estoy satisfecho
viendo que lloráis, señor;
que la llave del dolor
abre el aljibe del pecho.
   Ciego estáis; mas he notado, 375
aunque por mi desconsuelo,
que cuando más llueve, el cielo
es cuando está más cerrado.
   Mostrad el claro arrebol
con que mi ingenio alumbráis: 380
no lloréis más si lloráis,
pues habéis de ser mi sol.
   De escribir me dais lición:
mal con lágrimas se pinta
la letra, porque es la tinta 385
más blanca del corazón.
   Perlas lloráis por desprecio;
pero como ciego estáis,
no viendo lo que lloráis,
no podéis saber su precio. 390
   Que esos pedazos de hielo
son perlas tan soberanas,
que las detienen las canas
porque no caigan al suelo.
   Mas venid, padre, conmigo, 395
porque un rato descanséis
si en mí descanso tenéis
como en verdadero amigo.
TOBÍAS VIEJO
   Hijo, siempre te enseñé
a traer muertos en los brazos; 400
tierra soy: tú los pedazos
que de mi tierra formé.
   Dame sepultura en ti,
entretanto que estoy vivo.
TOBÍAS MOZO
En mi virtud te recibo 405
para que vivas por mí.
 

(Vanse, y salen TAMAR, BATO y SARA.)

 
SARA
   Siempre has de estar, ignorante,
con las criadas.
BATO
No soy
mal criado, pues estoy
con ellas tan adelante. 410
SARA
    ¿Y tú, sin vergüenza alguna,
consientes esto a un pastor?
TAMAR
No me culpes de su error
y condición importuna;
   que es un villano cansado, 415
muy amigo de cocina.
BATO
¿Y en qué ley se determina
que eso se tenga a pecado?
   ¿Hay por dicha mandamiento,
si dos mil vueltas le das, 420
de «En cocina no estarás
cuando hay lumbre y sopla el viento?»,
   Ni se puede bien culpar
a un hombre.
SARA
Pues, ¿quién te inquieta?
BATO
Un poyo con su carpeta 425
que está llamando a sentar.
SARA
   Adonde están las mujeres
no han de entrar hombres, villano,
ni en invierno ni en verano.
BATO
¿Y tú la discreta eres? 430
   Pues dime:¿estarán mejor
donde las bestias están?
SARA
No, sino al campo se irán
a entender en su labor.
   La mujer amase, cueza, 435
guise, labre; el hombre a arar,
podar, cavar y cortar
leña.
BATO
Quebrar la cabeza.
   ¿Dios no dio por compañera
de sus trabajos a Adán, 440
a Eva? no sólo el pan.
Que el sudor de entrambos era.
    Aquí la cojo.
SARA
Es verdad:
pues trabajen los dos juntos
y no hay por qué andar en puntos. 445
Partiéndole la mitad
   del sudor, cabrá en la casa
la mujer, y allá tome
el campo el hombre.
BATO
Cogióme.
SARA
La mujer cuece y amasa 450
   en casa; por eso el hombre
siega y siembra.
BATO
No te espante
que un labrador ignorante,
pues le disculpa este nombre,
   tal vez entre a calentarse. 455
SARA
Si la estopa viene al fuego,
¿qué puede haber?
BATO
Arder luego,
eso no puede negarse.
SARA
   Pues id allá noramala
donde los bueyes están. 460
BATO
Denme pan.
SARA
Daránle pan:
vaya a esperarlo a la sala.
BATO
    Denme queso.
SARA
¿Regalitos?
BATO
A la cocina me voy.
SARA
Por hacerle dar estoy... 465
BATO
Torreznos con huevos fritos.
SARA
   No, sino crudos y palos.
BATO
Denme vino.
SARA
Allá a Teresa.
BATO
Denme sebo y una artesa,
que artesas no son regalos, 470
   o vuélvome a la cocina.
SARA
Eso le darán después.
BATO
Y denme para este mes
costal y medio de harina.
SARA
   ¡Mas que me voy enojando, 475
y que ha de llover sobre él!
BATO
¿Mas qué?
SARA
¡Ah señor, ah Ragel!
BATO
¿No ve que me estoy burlando?
   Vuelva, mire que me voy:
cuente los pasos, sí, a fe: 480
uno, dos, tres. ¿Volveré?
SARA
No.
BATO
Pues en el poyo estoy.

 (Vase.) 

SARA
   Por ti, Tamar, por tu culpa
me han de perder el respeto,
por ti; pues yo te prometo... 485
TAMAR
¿Por mí?
SARA
Pues ¿tienes disculpa?
TAMAR
   ¿Ellos no se entran allá?
SARA
Si tú ocasión no le dieras,
le incitaras, le dijeras:
entra, que no hay nadie acá, 490
   no se atreviera un villano
tan rústico, que en mil días
no ve esta casa.
TAMAR
Aún porfías.
SARA
Es darme disculpa en vano,
   desvergonzada, atrevida, 495
loca, sin honestidad,
sin recato, sin verdad.
TAMAR
Tú eres santa y recogida;
   a la fe que no veamos
hijo ni hija de ti 500
sobre la tierra.
SARA
¡Ay de mí!
TAMAR
Ni fruto que bendigamos.
   ¡Matadora de maridos,
que no sé cómo la fama
de la espada de tu cama, 505
no les abre los sentidos!
   ¿Querrásme matar a mí
como a los siete mataste?
Pues a fe que te engañaste,
que me he de guardar de ti. 510

 (Vase.) 

SARA
   ¡Esto escucho a una mujer
que me sirve! ¡muerta soy!
¡Dios mío, quejas os doy!
Vos solo podéis saber
   si soy en esto culpada 515
de las afrentas que veo,
y si yo, por mi deseo,
fui tantas veces casada.
   Señor, yo no he deseado
mis casamientos, que ordena 520
vuestro gusto para pena
de algún notable pecado,
   o porque Vos me guardáis
para lo que Vos sabéis;
que algún secreto tenéis 525
en lo que conmigo obráis.
   Irme quiero a mi aposento,
a donde las ansias mías
os muevan, porque en tres días
no pienso probar sustento. 530
   Con lágrimas y suspiros,
siempre estaré en oración,
porque bien sé yo que son
para vuestro pecho tiros.
   Y pues que no hay mejor medio, 535
creedme que con llorar
os tengo de importunar
hasta que me deis remedio.
 

(Vase, y sale en lo alto el ÁNGEL RAFAEL, puesto en la invención, y dice la VOZ desde dentro.)

 
VOZ
    Oye, Rafael.
RAFAEL
Señor.
VOZ
Dos oraciones oí 540
de dos personas que aquí
me están pidiendo favor.
   En Nínive está Tobías,
y Sara vive en Ragés:
favor quiero que les des. 545
RAFAEL
Ya parto donde me envías.
VOZ
   Pues baja con forma humana;
que allí sabrás lo que quiero.
RAFAEL
Ya tu inspiración espero
y voluntad soberana. 550
 

(Baja con música y dice abajo.)

 
   ¡Oh, cuánto debe a la bondad divina
el hombre, pues le pone en tal cuidado,
pues aun airado del primer pecado,
el grave oído a su oración inclina!
   Mientras venir al mundo determina 555
su santo Verbo, a quien está postrado
el Serafín en gracia confirmado,
que en el crisol de Dios el oro afina,
   regala el pueblo de quien carne espera
tomar por bien del hombre el dulce día 560
que baje a donde por librarle muera.
   ¿Qué más clara piedad, pues hoy me envía
para que al hombre, cuando errar pudiera,
le sirva un ángel de defensa y guía?

 (Vase.) 

 

(Salen TOBÍAS EL VIEJO y EL MOZO, y ANA, su mujer.)

 
TOBÍAS VIEJO
    Hijo, en aquesta ocasión 565
quiero que me estés atento,
por ser la que más te importa.
TOBÍAS MOZO
Mi padre, ya os obedezco.
TOBÍAS VIEJO
Oye, hijo, mis palabras,
y ponlas por fundamento 570
de tu corazón.
TOBÍAS MOZO
¡Ay, padre!
Santos son vuestros consejos.
TOBÍAS VIEJO
Cuando Dios me lleve a sí,
darás sepulcro a mi cuerpo:
tendrás en honra a tu madre, 575
acordándote que fueron
de tu carne sus entrañas
nueve meses aposento.
Y cuando ya de su vida
cumpliere el preciso tiempo, 580
sepúltala junto a mí,
allá honor y aquí consuelo.,
siempre a Dios mientras vivieres
tendrás en tu entendimiento,
y guárdate de pecar, 585
ni quebrarle algún precepto.
De tu hacienda harás limosna,
a ningún pobre volviendo
el rostro, y harás ansí
que no te le vuelva el cielo: 590
como tuvieres darás
lo poco o mucho partiendo,
si mucho, mucho; si poco,
poco, y con rostro risueño.
Para tu necesidad 595
tesaurizas alto premio;
limosnas cubren pecados
y libran del fuego eterno.
En tu sentido, o tu boca,
jamás haya pensamiento 600
de soberbia; que es principio
de perdición ser soberbio.
Agradece el bien al punto:
no te quedes con el sueldo
del hombre que te sirviese, 605
ni amistad de amigo o deudo;
ni fuera de tu mujer
ocupes lugar ajeno;
viste al que vieres desnudo,
da de tu pan al hambriento, 610
y no quieras para nadie
lo que para ti no es bueno.
Ofrece tus oraciones,
y vino y pan por los muertos,
y no comas con los malos: 615
toma del sabio consejo.
Darás a Dios, hijo mío.
alabanza en todo tiempo;
pide que tus pasos guíe:
no salgan dél tus deseos. 620
Quiero que sepas también
que cuando eras niño tierno
presté a Gabelo en Ragés,
y esto en plata, diez talentos.
Y aunque ya siento tu ausencia, 625
quiero que vayas por ellos,
y a Gabelo restituyas
su firma y conocimiento.
No temas, hijo, aunque agora
tan pobre vida pasemos; 630
que muy rica la esperamos,
y con tesoros inmensos,
si temiéremos a Dios,
y guardando sus preceptos,
de pecar nos apartamos 635
y al prójimo bien hacemos.
TOBÍAS MOZO
Cuanto me habéis enseñado
haré, padre, muy contento,
mas no sé cómo podré
cobraros ese dinero; 640
ni él me conoce, ni yo
le conozco; ¿cómo puedo
pedírselo, o con qué señas?
Y el camino, fuera de esto,
de ningún modo le sé. 645
TOBÍAS VIEJO
Cuanto al dinero, yo tengo
el conocimiento aquí,
que en viéndole, estoy muy cierto
le pague de buena gana,
con justo agradecimiento. 650
Cuanto al camino, algún hombre
puedes buscar que sea diestro,
y porque te lleve y guíe
le daremos su estipendio.
TOBÍAS MOZO
Pues yo voy, padre, a buscarle. 655
 

(Sale RAFAEL.)

 
Pero detente, mancebo.
TOBÍAS VIEJO
¿A quién llamas?
TOBÍAS MOZO
Por la calle
pasa un caminante bello.
TOBÍAS VIEJO
¿Pues en qué ves que camina?
TOBÍAS MOZO
En el bordón y sombrero. 660
RAFAEL
¿Llámasme?
TOBÍAS MOZO
A ti te llamo.
RAFAEL
¿Qué me quieres?
TOBÍAS MOZO
¿De do bueno?
RAFAEL
De los tribus de Israel.
TOBÍAS MOZO
¿Sabes mancebo, aunque lejos,
el camino de Ragés, 665
en la región de los Medos?
RAFAEL
Sí, que mil veces le anduve,
porque he estado con Gabelo.
TOBÍAS MOZO
¿Con Gabelo?
RAFAEL
Sí.
TOBÍAS MOZO
Por Dios,
que me esperes un momento. 670
Padre, el mancebo que os dije
sabe el camino que emprendo,
y la ciudad, porque ha estado
con Gabelo.
TOBÍAS VIEJO
Buen suceso;
llégale a mí, por tu vida. 675
TOBÍAS MOZO
Yo voy; peregrino bello,
mi padre te quiere ver:
entra a su pobre aposento.
RAFAEL
Vamos, Dios te salve y dé
alegría, honrado viejo. 680
TOBÍAS VIEJO
¿Qué alegría, noble joven,
si en las tinieblas me asiento
y de la luz celestial
como me miras carezco?
RAFAEL
Buen ánimo: ya se acerca 685
tu cura.
TOBÍAS VIEJO
¿Podrás, mancebo,
llevar mi hijo, y tendrás
a la vuelta cierto el premio?
RAFAEL
Yo me ofrezco de llevarle,
y de volverle me ofrezco. 690
TOBÍAS VIEJO
Dime de qué casa eres,
y de qué tribu, te ruego.
RAFAEL
¿Buscas caminante noble,
o caminante maestro
para que enseñe a tu hijo? 695
Mas porque no estés suspenso,
yo soy Azarías, hijo
de Ananías, no el pequeño,
sino el grande.
TOBÍAS VIEJO
De gran casa;
pero como viejo y ciego, 700
te pido que me perdones
las preguntas que te he hecho.
RAFAEL
Yo te traeré el hijo tuyo
sano y salvo.
TOBÍAS VIEJO
Así lo creo;
id enhorabuena, y Dios 705
sea en el camino vuestro:
su Ángel santo os acompañe.
TOBÍAS MOZO
Lo necesario llevemos.
ANA
Estas alforjas, Tobías,
aunque de poco provecho, 710
tienen algo.
TOBÍAS MOZO
Este bordón
para muchas cosas llevo:
el perro se regocija;
¡to! Melampo, lindo perro,
¿quieres caminar conmigo? 715
Dice que sí, caminemos;
padres, adiós.
RAFAEL
Mis señores,
adiós.
TOBÍAS MOZO
¡To! Melampo: creo
que no nos has de dejar;
padres, Dios me vuelva a veros. 720
 

(Vanse.)

 
ANA
¿Qué es lo que has hecho? Rompiste
el báculo y el gobierno
de nuestros años. ¡Pluguiera
a Dios que nunca el dinero
a Gabelo hubieras dado! 725
La pobreza que tenemos
era riqueza con él.
TOBÍAS VIEJO
No llores: sosiega el pecho;
sano volverá a nosotros
nuestro hijo, porque pienso 730
que el Ángel de Dios le guía;
que sus cosas disponiendo,
nos le volverá con gozo.
ANA
En su piedad santa espero.
TOBÍAS VIEJO
Esperanza puesta en Dios, 735
siempre tiene a Dios por puerto.
 

(Vanse, y sale BATO con una cesta, y JORÁN.)

 
BATO
   Hechas ya las amistades,
según me ha dicho, señor,
y porque siempre el amor
paga en ricas voluntades, 740
traigo un presente a nuesama
de lo mejor que topé.
JORÁN
¿Qué tal el enojo fue?
BATO
¿No te le ha dicho la fama?
Pues ¡voto a mi sayo el viejo! 745
Que me dicen que en tres días
no comió por más porfías:
tal la tuvo el sobrecejo.
JORÁN
   Tres días oí decir
que estuvo Sara llorando, 750
mas era al gran Dios orando.
BATO
De eso fue causa el reñir,
   porque dicen que Tamar
la llamó matamaridos.
JORÁN
¡Qué palos bien merecidos! 755
BATO
Yo me pretendo casar
   con ella a ese efeto solo.
JORÁN
¿Qué efeto?
BATO
Dalle una tunda
de palos.
JORÁN
La vez segunda
que casó con ella Etolo, 760
había de escarmentar
su padre, y no esperar siete.
BATO
Parecen puercos que mete
por el Noviembre a matar;
hétela aquí, ¡voto a mí! 765
JORÁN
Con ella viene Ragel.
 

(Salen RAGEL y SARA.)

 
RAGEL
Pues vaya Sara, Ismael.
JORÁN
Mientras hablaren aquí,
   a Bato quiero engañar
con un disfraz, de tal modo, 770
que me dé el presente todo,
y ayudaráme Tamar.

 (Vase.) 

SARA
    Yo haré que vaya al ganado
y que llame los pastores.
RAGEL
Haz que vengan los mejores 775
y más valientes del prado.
SARA
   Vete a prevenir a Elí.
RAGEL
Ya voy.
BATO
Y yo a verte llego,
 

(Vase RAGEL.)

 
Más que de vergüenza, ciego
de ver la luz que hay en ti. 780
SARA
    ¡Bato!
BATO
Dame diez estrellas
sólo con las manos darme,
para que pueda alabarme
que puse la boca en ellas.
SARA
   Seas, Bato, bien venido. 785
BATO
Señas son que ya no estás
enojada.
SARA
Nunca más;
¿qué es eso que me has traído?
BATO
   En buena confirmación
destas santas amistades, 790
que duren por más edades
que el tribu de Zabulón,
   te traigo, Sara, en presente
toda esta cesta de cosas,
no preciosas, amorosas, 795
con ánimo diligente.
   Un queso tal, que bien creo
que hacerte ratón merece,
cuya corteza parece
que viene escrita en hebreo. 800
   No traigo frutas, ni enjutas
servas, ni pero ninguno
con su afeite, por si alguno
espera que pinte frutas.
   Que andan unos, no sé quiénes, 805
copiando y diciendo mal;
pero tráigote un panal:
tal viera yo tus desdenes.
   Con tantas casillas bellas
que las abejas hacían, 810
que parece que querían
aposentar las estrellas.
   Toda en encerados velos
su miel, porque las adules,
antes fue flores azules: 815
tal hace el amor los celos.
   Si como él casas, tuviera
almas, sin duda ninguna
que pusiera en cada una
un alma que te ofreciera. 820
   Traigo de tres ruiseñores
un nido con todo el colmo
de heno y paja, que de un olmo
bajé y entoldé con flores.
   Acá los puedes criar 825
con pasta de almendra y huevos,
muy menuda, que son nuevos
y no la podrán pasar.
   Después habrá corazón
tan picado como el mío, 830
y cantarán, yo los fío,
porque nacen en prisión.
   Que el que gozó libertad
como y, mal canta preso;
mas veréis cómo os confieso 835
mi pobreza y voluntad.
   porque en daros ruiseñores
digo que el presente es ruin,
y vos, señora, que en fin
lo sois de vuestros pastores. 840
SARA
   Estimo la relación
en tanto como el presente;
di a Tamar que te aposente
muy bien, que es mucha razón:
y dale la cesta, y di 845
que me la guarde.
BATO
Yo iré,
y la cesta le daré,
pues vos lo mandáis ansí.
que después podré pediros
cierto favor.
SARA
Aquí estoy.
850
BATO
Contento en extremo voy.

 (Vase BATO.) 

SARA
Yo quedo con mis suspiros;
   los cielos he consultado,
y al alto Dios he pedido
me libre, y pienso que ha sido 855
mi ruego humilde escuchado.
   Preguntar quiero a la tierra,
al prado, al eco y al viento,
y a mi propio pensamiento,
la paz de tan triste guerra. 860
   Que de falta de consuelo
tan vanos remedios sigo,
que me entretengo conmigo,
y mis desdichas desvelo.
 

(Responden dentro con MÚSICA a los ecos de este soneto.)

 
SARA
    ¿Qué es mi cuidado, paz o guerra?
MÚSICA
Guerra.
865
SARA
¿Va errado el gusto aquí encerrado?
MÚSICA
Errado.
SARA
¿Y habrá perdido por callado?
MÚSICA
Hallado.
SARA
¿Y si el deseo se desyerra?
MÚSICA
Yerra.
SARA
    ¿Cierro la puerta al mal que encierra?
MÚSICA
Cierra.
SARA
¿Tendré acaso algún bien prestado?
MÚSICA
Estado.
870
SARA
¿Pues qué es la suerte en mi cuidado?
MÚSICA
Dado.
SARA
¿Y todo lo que a Dios destierra?
MÚSICA
Tierra.
SARA
    ¿Vino mi bien dulce adivino?
MÚSICA
Vino.
SARA
¿Cómo iré a oír su voz gloriosa?
MÚSICA
Osa.
SARA
Pídale a Dios que no se impida.
MÚSICA
Pida.
875
SARA
    ¿Es esperarle desatino?
MÚSICA
Tino.
SARA
¿Pues posa cerca de su esposa?
MÚSICA
Posa.
SARA
¿Hay muerte ya que aquí resida?
MÚSICA
Es ida.
SARA
   Tendré por felice agüero,
viento, esa dulce respuesta; 880
pues que ya el bien manifiesta
que de mi remedio espero:
   tan puramente he vivido,
señor, como sabéis vos,
que aun el pensamiento a Dios 885
no puede serle escondido.
   Todo sois ojos y manos,
todo lo sabéis y veis,
y como tal, conocéis
los pensamientos humanos. 890
 

(Sale BATO.)

 
BATO
   Yendo a buscar a Tamar
para darle aquella cesta,
me dijo ahora Doresta
que era subida al pajar.
   Subí, y en lo más oscuro 895
un bulto blanco me habló
por mi nombre, y me obligó
a más de un fuerte conjuro.
    Díjome, en fin...
SARA
¿Pues así
tiemblas?
BATO
Temo que no vuelva.
900
SARA
Bato, en el monte y la selva
duermes, ¿y tiemblas aquí?
BATO
   Díjome que un año había
que en aquel pajar penaba,
que desde entonces estaba 905
sin comer.
SARA
Muerto se habría.
BATO
   Que la diese aquella cesta.
SARA
¿Dístesela?
BATO
¡Si me llamó
por mi nombre!
SARA
Él te engañó;
necedad fue manifiesta. 910
BATO
    Él no me ha engañado a mí,
sino a ti.
SARA
Suceso raro.
¿a mí, por qué?
BATO
¿No está claro,
si te di la cesta a ti?
SARA
   Bien dices; voy a saber 915
quién es el muerto fingido.
BATO
Dijo que era tu marido.
SARA
No te puedo responder.

 (Vase SARA.) 

BATO
   Enojada se ha conmigo,
mal hice en nombrar los muertos, 920
ya de su tierra cubiertos;
otra vez soy su enemigo.
   Mas que me engañen a mí
con tantas harbas... ¿Qué haré?
Pero yo me vengaré; 925
cesta y amistad perdí.
 

(Vase, y salen TOBÍAS, el ÁNGEL y el perro.)

 
TOBÍAS
   Apenas siento el áspero camino
con tus razones santas y agradables,
que aun parece que el perro que nos sigue
con el son de la voz recibe aliento. 930
ÁNGEL
De tres maneras es, Tobías caro,
esta efusión de la bondad suprema,
que por generación es la primera,
y por expiración es la segunda,
y por creación es la tercera, advierte; 935
que las emanaciones dos primeras
son abeterno, y la tercera en tiempo;
de la cual solamente diré agora.
TOBÍAS
¡Qué notable doctrina, qué divina!
Pero como es tu cara es tu doctrina. 940
ÁNGEL
   Entre criar, hacer y engendrar, vemos
gran diferencia, que el criar, de nada
hace que salga aquello que se cría,
mas lo que se hace de algo, se hace y sale,
porque hacer es obrar de otra materia. 945
TOBÍAS
Concepto voy haciendo, aunque ignorante,
de lo que dices.
ÁNGEL
Dios es de las cosas
de tres maneras causa: es eficiente,
ejemplar y final, mas de ninguna
puede ser material.
TOBÍAS
Todo lo entiendo.
950
ÁNGEL
Entre el obrar de Dios y la criatura,
hay esta diferencia: que Dios obra
en un instante, el ángel de repente,
y la naturaleza poco a poco;
los primeros principios de las cosas. 955
son de Dios inmediatos.
TOBÍAS
Adelante.
ÁNGEL
La materia y la forma...
TOBÍAS
Espera un poco.
que hemos llegado al Tigris.
ÁNGEL
Este río
se llama Tigris porque en lengua Media
Tigris quiere decir flecha, y su curso 960
es tan veloz, que le llamaron flecha
por la velocidad con que se escapa
de la cuerda del arco que la tira.
TOBÍAS
Los pies quiero lavarme: que los traigo
llenos de polvo, si me das licencia. 965
ÁNGEL
Aquí te aguardaré.
TOBÍAS
Cristales puros,
no os ofendáis que en vos los pies me lave;
siéntome aquí.
ÁNGEL
Descálzate.
TOBÍAS
Comienzo.
Señor, señor, ayúdame.
ÁNGEL
¿Qué es eso?
TOBÍAS
Ayúdame, Azarías, que me quiere 970
tragar aqueste pez.
ÁNGEL
Cógele y tira:
no hayas temor.
TOBÍAS
Favor, divino cielo,
¡qué temeraria bestia!
ÁNGEL
Ten buen ánimo.
TOBÍAS
Ya le tengo en la tierra.
ÁNGEL
Ábrele luego.
TOBÍAS
Mejor será pasalle a aquella orilla. 975
ÁNGEL
La hiel y el corazón has de sacalle.
TOBÍAS
Aunque está palpitando se defiende;
mas corazón y hiel, ¿de qué aprovecha?
ÁNGEL
Muy presto lo sabrás.
TOBÍAS
Yo te suplico,
Azarías querido, que me digas 980
para qué serán buenos.
ÁNGEL
Si en las brasas
pones el corazón, el humo solo
destierra los demonios, y no vuelven
eternamente a la mujer, o al hombre;
la hiel, puesta en los ojos del que es ciego 985
le da la vista.
TOBÍAS
¡Oh pez maravilloso!
Extraña es su virtud, mayor la tuya,
pues que sabes secretos tan extraños.
ÁNGEL
Vamos donde le partas y le sales,
para que en el camino nos sustente. 990
TOBÍAS
¡Gracias te doy, gran Dios Omnipotente!
Nunca el socorro de tus manos tarda.
ÁNGEL
Pues deso sirve el Ángel de la Guarda.

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