81
Excusado parece advertir que estas reflexiones no tienen hoy una aplicación práctica a España, que escasamente contiene una mitad de la población que puede y debe mantener.
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El hombre verdaderamente íntegro es, pues, aquel que no doblega su conciencia, ni bajo el peso del oro, ni bajo el de las lisonjas.
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Esa preocupación, de que todavía quedan hondos rastros en nuestras máximas, nuestras leyes y nuestras costumbres, favorecía también las donaciones a las iglesias y conventos.
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Muchos eclesiásticos han impugnado esta doctrina, sobre la cual nunca ha faltado de una manera explícita la corte de Roma.
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No todos saben hacer este cálculo; así, algunos propietarios toman dinero al 5 y al 6 a más, para mejorar fincas que les reditúan 4, y aun 3 y 2. Esto consiste en la ignorancia general, y no es culpa del capitalista usurero que el empresario que le alquila su instrumento no sepa darse cuenta clara de los recursos de su industria.
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TURGOT. Véase Memoria sobre los préstamos de dinero. BENTHAM. Véase Defensa de la usura.
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Esta palabra tiene por lo menos tres sentidos distintos: en el lenguaje ordinario, la palabra renta es casi sinónima de rendimiento anuo y general; entre hacendistas, designa alternativamente a la vez el rédito y la naturaleza del empréstito que proporciona este rédito; en fin, en economía política tiene también el sentido que le damos aquí.
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Aquí no tratamos más que de los edificios, plantíos, etc., que sirven para el cultivo, para la producción; los que no están en este caso no son capitales (209).
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Tal es la pretensión de los propietarios ingleses.
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Elementos de ideología, tomo IV. (Tratado de Economía política), pág. 200.