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ArribaActo III

 

Salen ORANTEO, LUCINDO y LAURO.

 
ORANTEO
   Así sosiego en Lesbos como en Creta.
LAURO
Nunca quien tiene amor tiene sosiego,
pasión que el alma y corazón sujeta
a la afición del apetito ciego.
ORANTEO
La venganza me abrasa e inquieta: 5
parte, Lucindo, a Atenas; parte luego,
y al bárbaro Teseo desafía,
Paris troyano de la prenda mía;
   dile que de sus armas ofendido
el Príncipe de Lesbos, Oranteo, 10
le reta de traidor y mal nacido,
y que serlo de Júpiter no creo;
dile que fue cobarde y atrevido
no vencedor del Minotauro feo,
sino engañoso Ulises, que importuno 15
quitó la vida al hijo de Neptuno;
   y dile que si teme que la guerra
pueda ser de peligro sospechosa,
que no sea en la mía, ni en su tierra,
sino en el campo de la mar undosa, 20
porque el teatro que estas islas cierra
nos servirá de plaza belicosa,
donde nos puede dar la de un navío
lugar seguro y libre al desafío.
LUCINDO
Iré a cumplir en todo tu deseo: 25
pero no sé si en la batalla aciertas,
porque en Atenas cuentan de Teseo
grandes hazañas.
ORANTEO
Todas son inciertas:
la que cuenta con Hércules no creo,
ni que rompió las infernales puertas; 30
el ir a Colcos sí, pues ya se sabe
lo de Jasón y la primera nave.
   En fin, se halló en el robo de Medea,
el vellocino y las manzanas de oro,
que en todo lo que es hurtos bien se emplea, 35
como en la prenda que en el alma adoro.
LUCINDO
En fin, ¿quieres que el mar el campo sea?
ORANTEO
Pues ¿quién podrá mejor, con el decoro
debido darnos plaza al desafío
en la primer cubierta de un navío? 40
   En el abordaremos con los nuestros,
y subiendo los dos por las escalas,
haremos solos la batalla diestros,
donde no tienen los cobardes alas.
LUCINDO
Y ¿a quién nombráis para jueces vuestros? 45
ORANTEO
Los dioses de la mar, que de las salas
cristalinas saldrán sobre las olas,
y desde el cielo las deidades solas.
   Harán corona al vencedor dichoso,
de ramos de coral, las ninfas bellas, 50
y seré yo, sin duda, que celoso
igualo con suspiros las estrellas.
LUCINDO
Yo parto a obedecerte.
ORANTEO
Y yo, animoso
Lucindo, espero mi favor en ellas.
LUCINDO
¡Los cielos te darán justa victoria! 55

 (Vase.) 

ORANTEO
Y cuando muera yo, ¿qué mayor gloria?
   Tú, en tanto, Lauro, porque ya me ofende
el confuso rumor de las ciudades,
gente apercibe; que mi amor pretende
vivir entre las mudas soledades; 60
él quiere que a la caza me encomiende,
y que diga a las selvas mis verdades
porque murmuren blandos arroyuelos,
y no criados de mis locos celos.
LAURO
   En fin, ¿quieres vivir en la campaña 65
entreteniendo de Ariadna bella
la pena con que amor tu vida engaña?
ORANTEO
Quiero pasar mi soledad en ella;
las fieras seguiré por la montaña,
guerra también, pues es imagen de ella; 70
que a quien se despidió de su alegría,
la soledad es dulce compañía.
 

(Salen ARIADNA de pastorcillo, y DIANA de labradora.)

 
ARIADNA
    ¿Quiéresme dejar, Diana?
DIANA
Las duras peñas conquisto;
no se debe de haber visto 75
tal fiera en belleza humana.
   ¿De qué tigres has nacido?
ARIADNA
Antes si de ellos naciera
no huyera de ti, pues fuera
a tu rigor parecido. 80
DIANA
   Bien, Montano, me has pagado
el hospedaje, a la fe,
cuando perdido te hallé
en los lomos de aquel prado.
    ¡Pluguiera a Dios que la mar 85
te comiera antes que vieras
las chozas de estas riberas,
pues me viniste a matar!
   ¿Para qué te echaba aquí
si fuera mujer que allá 90
te sepultara, pues ya
das en burlarte de mí?
ARIADNA
    Diana, ¿qué puedo hacer,
si yo no se qué es amor?
DIANA
Prueba, y sabráslo, traidor. 95
ARIADNA
¿Cómo lo puedo saber?
    Enséñame tú.
DIANA
No creo
que amor se puede enseñar;
pero puedese guiar
de la esperanza el deseo. 100
ARIADNA
   ¿Qué es deseo y esperanza?
DIANA
El deseo es de algún bien,
y la esperanza, por quien
vive mientras no se alcanza.
ARIADNA
   No sé retóricas yo, 105
háblame en la lengua mía;
que esa filomocofía
el diablo te la enseñó.
DIANA
   Ahora bien, yo quiero darte
una lección de querer, 110
aunque el arte sólo es ver,
y de lo visto agradarte:
    mírame.
ARIADNA
Ya te he mirado.
DIANA
Más, digo.
ARIADNA
¿Otra miradura?
DIANA
Aunque me falte hermosura, 115
imagina que te agrado.
ARIADNA
    Ya lo imagino.
DIANA
Desea
gozar tu imaginación.
ARIADNA
¿Cómo?
DIANA
Con la ejecución,
que es donde amor se recrea. 120
ARIADNA
    ¿Qué es ejecución?
DIANA
¿Hay cosa
más rústica?
ARIADNA
¡Soy un necio!
DIANA
O haces de mí desprecio
como te soy enfadosa,
   o eres el más ignorante 125
de cuantos hombres nacieron.
ARIADNA
Así mis males me hicieron:
ya me enmendaré adelante.
DIANA
   Si aguardas como Narciso
a enamorarte, mis ojos 130
hacen fuente mis enojos;
que en mí te mires te aviso.
ARIADNA
    También mi enfado te avisa;
que en viendo que una mujer
llora, de puro placer 135
me estoy cayendo de risa.
DIANA
   Despréciame bien, que a fe
que has de llorar algún día.
 

(Sale FINEO.)

 
FINEO
Buena irá la vaquería,
bien tu cuidado se ve. 140
ARIADNA
   ¿Qué quieres, si no me deja
Diana?
FINEO
¡Que siempre andáis
quejosos! Nunca acabáis
este dimuño de queja.
ARIADNA
   Quiere que la quiera yo, 145
y yo no quiero, ni sé.
FINEO
Ea, que yo, la querré:
Vete tú.
ARIADNA
¿Voyme?
DIANA
Eso no.
ARIADNA
Aunque no quieras.

 (Vase.) 

DIANA
¡Ah, ingrato!
FINEO
Detente, escucha a Fineo. 150
DIANA
¡Que te canse mi deseo!
FINEO
Oye mis quejas un rato.
DIANA
    ¿Qué quieres?
FINEO
Que estés aquí,
y me escuches mil palabras.
DIANA
¿No, ves que se van las cabras? 155
FINEO
¿Por dónde van?
DIANA
Por allí.
FINEO
   Señalas por donde va
Montano; mi muerte creo.
DIANA
Pues no te canses, Fineo,
que no he de quererte ya 160
   si no haces que se case
conmigo Montano.
FINEO
¿Yo?
DIANA
Tú, pues; que no dirá no
si le ruegas.
FINEO
¡Que esto pase
   y no se caiga mi amor 165
de su estado en ese suelo!
DIANA
Si no, tú enciendes un hielo.
FINEO
Tú tienes gracioso humor;
   favor prometes hacerme
para después de casada. 170
El corretaje me agrada,
pero no quiero atreverme,
   porque sé que no es Montano
para casado.
DIANA
¿Qué tiene?
FINEO
Un defecto.
DIANA
¡Bueno viene
175
tu amor a engañarme en vano!
FINEO
   ¡Por Júpiter, que no es
para mujer, esto es cierto!
DIANA
Tus celos has descubierto,
y tu celoso interés. 180
   Quédate para villano.

 (Vase.) 

FINEO
Yo te he dicho la verdad,
y el faltarle voluntad
es no ser hombre Montano.
 

(Sale ARIADNA.)

 
ARIADNA
¿En qué ha de parar mi vida? 185
FINEO
En ese cuidado estoy.
ARIADNA
   Y como que no lo soy:
¿fuése esta necia?
FINEO
Ya es ida.
ARIADNA
   ¡Cuántos daños me han venido
de haber dejado a Oranteo! 190
FINEO
Llevóse a Fedra Teseo,
pagó tu amor con olvido.
ARIADNA
    ¿No irías a la ciudad
a saber en lo que entiende,
si otro nuevo amor le enciende, 195
o siente mi soledad?
   Que los pastores que han ido
algunas veces allá,
dicen que en la corte está,
y que ha días que ha venido. 200
FINEO
    Por servirte yo lo haré
y porque esa inclinación
está fundada en razón.
ARIADNA
Delito de ausencia fue
   el agravio de Oranteo: 205
bien le pago; parte allá,
y mira en qué punto está
mi desdicha y su deseo
   que todo el pasado amor
ha vuelto a resucitar 210
al dejarme en tal lugar
aquel villano traidor.
   Pero fue justo castigo
que me dejase Teseo,
pues olvidando a Oranteo, 215
hice al amor mi enemigo,
   y a las deidades del cielo
cuantas han sabido amar.
FINEO
Yo voy a ver si hay lugar
en tu amor a su desvelo. 220
   Fía, señora, de mí,
que te sirvo con lealtad.
ARIADNA
Conozco tu voluntad.
FINEO
Para servirte nací.

 (Vase FINEO.) 

ARIADNA
   Arrepentido amor de haber querido 225
bastardo amor contra el amor primero,
volvió a querer, que el fuego verdadero
estaba en las entrañas escondido.
   Bien dicen que el ausencia causa olvido,
culpa le pongo y disculparme quiero; 230
pero probar que no es olvido espero,
amor que vuelve a ser como había sido.
   Mientras que en la memoria el fuego asista,
no importa que le falte la presencia
para que del olvido se resista. 235
   Cubrióle la ceniza de la ausencia,
pero como sopló la dulce vista,
volvió la llama a su primera esencia.
 

(Salen ORANTEO, LAURO y cazadores.)

 
LAURO
   No hay que seguirle: al agua va derecho.
ORANTEO
Pues muera en ella como yo, abrasado, 240
Lauro, en el agua de mis tristes ojos.
LAURO
¿No divierten los campos tus enojos?
CAZADOR 1.º
Atravesado de la dura flecha,
fue a dar veneno a la primera fuente.
ORANTEO
¡Ay de aquel preso que con alma siente! 245
CAZADOR 2.º
Si le quieres seguir, cerca está el río.
ORANTEO
Mis ojos le hacen, si no es mar, el mío.
LAURO
Si quieres descansar, aquí parece
un pastorcillo.
ARIADNA
Gente de la corte
para consuelo de mi mal se ofrece. 250
ORANTEO
¡Hola, pastor dichoso, que los campos
vives con libertad que no has perdido,
pues lo que no habrás visto de hermosura,
tendrá de amor la voluntad segura!
¿Habrá por este bosque en qué descanse 255
un cazador de fieras, que una fiera
le trae en soledad adonde muera?
ARIADNA
¡Válgame Apolo! ¿Qué ilusión es ésta
que a los ojos me pone amor?
ORANTEO
¿No hablas?
ARIADNA
Estaba embebecido en vuestro. rostro, 260
y tan enquillotrado en vuestras galas,
como por estos montes no las vemos,
que apenas acertaba a responderos;
chozas pobres y humildes hacen sombra
al valle que miráis, y él las rodea 265
de arroyos mansos y de frescos árboles;
si queréis descansar, no hay blancos mármoles,
molduras de oro y cristalinos vidrios;
paredes negras hay, camas de paja,
techos de troncos y fagina dura, 270
donde es la brevedad la arquitectura.
ORANTEO
Lauro, yo estoy sin mí, pues he llegado
a imaginar que este pastor parece
en todo a la bellísima Ariadna.
LAURO
No te engaña el amor, porque en mi vida 275
vi cosa más extraña y parecida;
sólo la tez, que el sol aquí los cura,
diferencia en entrambos la hermosura.
ORANTEO
Pastor, ¿sabes quién soy?
ARIADNA
Algo sospecho.
ORANTEO
¿Quieres venir conmigo?
ARIADNA
No dejara
280
la simple vida de los campos verdes
por las mentiras de la corte vuestra
si me hiciérades príncipe de Lesbos.
ORANTEO
Pues ¿no es mejor vivir con tal regalo?
ARIADNA
Donde hay tantas pensiones, todo es malo; 285
mejor se alcanza aquí del árbol mismo
la fruta sazonada, que del plato;
mejor se bebe con la mano propia,
que en el cristal de la dorada taza;
aquí, sin los dineros, una plaza 290
común a todos dió naturaleza.
ORANTEO
El ingenio igualó con la belleza.
Yo voy a descansar; tú, en tanto, Lauro,
haz que toda esta gente se recoja,
y cree que por este pastorcillo 295
habitaré estos valles hasta tanto
que de Atenas Lucindo traiga nuevas.
ARIADNA
¿Qué tienes en Atenas?
ORANTEO
Una ingrata
que mientras más me olvida más me mata.

 (Vase.) 

ARIADNA
   ¡Cielos, vuestra gran piedad 300
conozco, alabo y bendigo,
pues mereciendo castigo,
me dais premio y libertad!
   Este es mi amado Oranteo,
a quien yo tan mal pagué, 305
que se está en la misma fe
de su pasado deseo.
   Mucho despierta la mía
el ver tanta obligación;
volved, volved, corazón, 310
a la que el alma tenía.
   ¿Cómo le hablaré? ¿Qué haré?
Temor tengo; los pastores
vienen; dejadme, temores,
pues hay en agravios fe. 315
 

(Salen DIANA y DORICLEA, villanas, y FABIO, FLORELO y LISENO, vaqueros.)

 
FABIO
   Todo se ha de concertar
para el día de la fiesta.
LISENO
Traiga Florelo las flores,
corte laurel de las selvas;
que yo haré un rico teatro 320
adonde asentarse pueda
el mismo Rey.
FLORELO
¿Qué hay, Montano?
ARIADNA
Mientras andan las ovejas
rumiando tiernos cogollos,
con que trasquilan la tierra, 325
me estoy haciendo canciones.
DIANA
¿No serán de amor?
ARIADNA
Pudieran.
DIANA
Sí, pero no le tendrás
en tu vida a quien le debas.
ARIADNA
¿Sábeslo tú?
DIANA
Yo lo sé.
330
ARIADNA
Si fui ingrato, ya me pesa;
¿habéis visto a mueso Rey,
recién venido de Creta?
DORICLEA
¿Dónde?
ARIADNA
No lejos de aquí;
que anda cazando las fieras. 335
DIANA
Guarda no te cace a ti.
ARIADNA
¿Soy yo fiera?
LISENO
De hablar deja
de las cosas de los reyes,
pues sabes que nuestra fiesta
es, cada año por abril, 340
hacer un rey y una reina.
ARIADNA
Pues ¿a qué efecto le hacéis?
FABIO
A que mande y le obedezcan
los pastores de este monte.
ARIADNA
¡Venturoso el que lo sea! 345
FLORELO
Pues no pienses que es costumbre
en estas montañas nueva,
que no menos que una diosa
elige el rey y fe aprueba.
ARIADNA
¿Diosa?
FLORELO
Detrás de este monte,
350
adonde sus plantas besa,
con boca de plata, un río
que trueca por flores perlas,
hay un templo muy antiguo,
que casi no tiene puertas, 355
donde está una bella imagen
de la famosa Minerva;
a ésta vamos los pastores,
y coronados de hiedra
le pedimos que señale 360
quién serán los reyes, y ella
lo dice al besarle el pie,
porque pone en la cabeza
de los que han de ser, la mano.
ARIADNA
A la fe, que he de ir a verla 365
por ver si me escoge a mí.
LISENO
¡Ojalá que tú lo seas!
FABIO
Vamos a cortar laureles.
FLORELO
Vamos, Diana.
DIANA
Si llegas
a ser rey, ¿qué has de mandarme? 370
 

(Quedan solas DORICLEA y ARIADNA.)

 
ARIADNA
No más de que me aborrezcas.
DORICLEA
Oye una palabra aparte.
ARIADNA
¿Qué me quieres, Doriclea?
DORICLEA
Sábete que yo deseo
con todo extremo ser reina; 375
y como son las mujeres
sutiles cuando desean,
yo he pensado cierta industria.
ARIADNA
Industria, ¿de qué manera?
DORICLEA
La diosa visten cada año, 380
y aqueste me la encomiendan.
Pondréte yo sus vestidos,
y estarás en lugar de ella;
que tu hermosura, Montano,
es mayor que su belleza. 385
Y así podrás escogerme
para que yo reina sea.
ARIADNA
Pues ¿yo tengo de vestirme
como mujer?
DORICLEA
¿Qué perdieras
en hacerme a mí esto gusto? 390
ARIADNA
Pues ¿cómo, quieres que tenga,
para estar hecha de mármol
y sobre el altar, paciencia?
DORICLEA
Allí se está poco tiempo.
ARIADNA
Cuando a ser diosa me atreva, 395
¿no ves que han de conocerme?
DORICLEA
Es imposible que puedan,
porque de ramas y flores
estarás casi cubierta.
ARIADNA
Ahora bien, yo quiero ser 400
diosa, porque no me tengas
por cobarde.
DORICLEA
No hay peligro;
que es gente de aquesta tierra
más rústica que sus pinos.
ARIADNA
Razón es que te obedezca, 405
porque con gusto, quien ama,
nada que le piden niega.
DORICLEA
Pues ¿amas tú?
ARIADNA
¿No soy hombre?
DORICLEA
Diana de eso se queja.
ARIADNA
Donde no quiero, se entiende; 410
que si quiero...
DORICLEA
Un poco espera:
¡quiéreme a mí!
ARIADNA
Ya no puedo,
pues me haces diosa Minerva.
DORICLEA
¿Qué importa, pues eres hombre,
que seas mujer por defuera? 415
ARIADNA
Bien dices; pero, en efecto,
los dioses y diosas bellas,
¿no será bien que queramos
las personas de la tierra?
 

(Vanse, y salen TESEO y ALBANTE.)

 
TESEO
   Esto di por respuesta. 420
ALBANTE
Es muy conforme a tu valor divino.
TESEO
Albante, al punto apresta,
como por el dorado vellocino,
una famosa nave,
que ya Neptuno mis hazañas sabe. 425
   A mí me desafía
el Príncipe de Lesbos, Oranteo;
su tierra ni la mía
le parecen seguras; no lo creo,
porque en la propia suya 430
pretendo yo que mi valor se arguya.
ALBANTE
   ¿La mar quieres que sea
teatro de este campo de batalla?
TESEO
Su muerte vil desea.
¿Adónde está la fama, que le calla 435
mis hechos, mis despojos,
que ocupaban sus lenguas y sus ojos?
   ¿Duerme acaso la historia
en que estarán las plumas ocupadas,
que a la eterna memoria 440
no viven con mi nombre consagradas,
y las estatuas de oro,
con el vencido monstruo semitoro?
   Pon mis armas a punto;
sosiega el mar, Neptuno; dame viento, 445
Eolo, porque, junto
a la margen del húmedo elemento,
con este brazo airado
manche de sangre su cristal salado.
 

(Sale FEDRA, y deténgale.)

 
FEDRA
   ¿Qué es esto, señor mío? 450
Tened el paso; ¿dónde vais?
TESEO
Señora,
a un loco desafío.
Por una hermana que un villano adora,
el príncipe Oranteo
quiere probar las armas con Teseo. 455
   No hay para qué encubriros,
siendo tal la ocasión, esta jornada.
FEDRA
Lágrimas y suspiros
la harán con vos de un alma enamorada,
o muerta por ventura: 460
vuestra nave será mi sepultura.
   ¿Por un mozo arrogante
dejáis, mi bien, vuestra querida esposa?
TESEO
Mi Fedra, no os espante,
siendo como es la causa tan honrosa; 465
que no es bien que se alabe
de hablar soberbio, pues obrar no sabe.
   Hércules, ¿qué dijera?
¿Qué dijera Jasón y otros tebanos,
si en Grecia se supiera 470
que no deshice entre mis fuertes manos
este cobarde mozo
que ayer apenas le apuntaba el bozo?
FEDRA
   Dirán, dulce bien mío,
que os detuvo la rémora de Fedra 475
el ir al desafío,
porque os tengo abrazado como hiedra;
que un olmo está sin brazos
cuando le prenden amorosos lazos.
   Hércules ocupaba 480
el estrado de Yole, reina bella,
donde dicen que hilaba
como si fuera tímida doncella;
luego si amar sabía,
verá que esto es amor, no cobardía. 485
   Jasón dejó la guerra
más de una vez, y el mismo airado Marte
amó, y bajó a la tierra;
las armas de diamante puso aparte,
y el niño Amor, desnudo, 490
jugó con la celada y el escudo.
   Asido en red de acero,
de los dioses al cónclave Vulcano
mostró su aspecto fiero,
y se burlaron de su fuerte mano, 495
si bien los más honestos
quisieran verse en tales redes puestos.
   Hazañas tenéis hechas
que pueden disculpar esta jornada
de cobardes sospechas; 500
ya se sabe quién sois, colgad la espada;
que nunca sus colmillos
mostró el león a tiernos corderillos.
TESEO
   Fedra, dejar no puedo
el ir a Lesbos; pero haré una cosa 505
en que a lo justo excedo,
que es llevarte conmigo, dulce esposa,
y ofrecer los despojos
de aquel mancebo a tus hermosos ojos.
   ¿Agrádate el partido? 510
¿Querrás volver al mar?
FEDRA
Contigo esposo,
el agua del olvido
contenta pasaré, y el arenoso
campo que el sol entibia
de Arabia estéril y abrasada Libia; 515
   no quiero yo más gloria
que acompañarte y verte.
TESEO
Ven conmigo
cierta de la victoria,
si merece este nombre el dar castigo.
FEDRA
Agora sí que muestras 520
que rige un corazón las almas nuestras.
 

(Vanse, y salen los pastores al templo, coronados, con la música y mucho regocijo.)

 
 

(Baile.)

 
   Hicieron a Venus maya,
diosa interesable siempre,
los pastores de la isla
donde más imperio tiene. 525
Como los meses de mayo
eran sus mejores meses,
ya porque esté verde todo,
ya porque la diosa es verde,
Belisa y la bella Antandra 530
pedían con una fuente,
y a la gente que pasaba
esto cantaban alegres:
   «Den para la maya,
que es hermosa y galana.» 535
   Pasó Riselo y les dió
un doblón para alfileres,
y Fabio para chapines,
que pies celebraba siempre.
Pasó Bato y no dió nada, 540
y las pastoras, al verle
tan cobarde en el dativo,
le cantaron de esta suerte:
   «Pase, pase el pelado,
que no lleva blanca ni cornado.» 545
Pasó Amor, y aunque desnudo,
llevaba al cuello pendiente
un carcaj de flechas de oro,
con plumas blancas y verdes:
   «Dad para la maya 550
el caballero,
que vale más honra
que no el dinero.»
   Amor, entre las pastoras,
flechas de oro repartía; 555
pensaban que era moneda
y a puñados las cogían.
Quedaron enamoradas,
y Venus muerta de risa
de ver cómo le cantaban, 560
y a propósito decían:
   «Iba a coger miel la colmenera,
y picóle una abeja porque no vuelva.»
LISENO
   Bien se ha cantado y bailado.
FLORELO
Famosamente, a la fe. 565
FABIO
¡Qué buena la burla fue!
FINEO
Si está siempre Amor pelado,
   ¿por qué en aquella ocasión
no se le daba la vaya?
DIANA
Por no afrentar a la maya. 570
FINEO
Que es su madre, y no es razón.
   Esto de «pase el pelado»,
al Amor le viene bien;
que siempre lo está por quien
le da posada y cuidado. 575
 

(Salen LAURO y ORANTEO.)

 
ORANTEO
   Para ver al pastorcillo
vengo al templo.
LAURO
Bien has hecho,
pues que así descansa el pecho.
ORANTEO
Más Lauro, me maravillo
   mientras que le miro más. 580
LAURO
Y yo, mientras más le trato,
más me parece retrato
de la que adorando estás.
ORANTEO
   Ponte aquí porque veamos
lo que éstos quieren hacer. 585
LAURO
Querrán al templo ofrecer
esas guirnaldas y ramos.
ORANTEO
   No veo a Montano aquí;
si se quedó en el aldea,
ya no es posible que sea, 590
Lauro, fiesta para mí.
DIANA
   Descubrid la imagen bella.
LISENO
Sepamos quién ha de ser
rey.
DORICLEA
Agora habéis de ver
mi curiosidad en ella. 595
 

(Corran una cortina y esté en su altar ARIADNA con venablo y celada, suelto el cabello.)

 
LISENO
   A la fe, que está famosa.
FABIO
Yo nunca la he visto tal.
ORANTEO
   ¿Hay cosa más natural,
Lauro, a mi bien que esta diosa?
LAURO
   Como estás apasionado, 600
cuanto miras se te antoja
que es ella.
ORANTEO
Mucho me enoja
tu descuido en mi cuidado:
   mírala bien; que parece
su mismo hermoso traslado. 605
LAURO
Digo que es tan imitado,
que el mismo retrato ofrece,
   como el cristal del espejo
el rostro del que se mira.
ORANTEO
¿Esto es verdad o mentira? 610
LAURO
Escucha aparte un consejo.
FLORELO
   Soberana diosa, ¿a quién
eliges de estos pastores?
LISENO
Así más dicha en amores
que a Paris tus armas den, 615
   que sea yo rey por ti.
FABIO
Llegad todos las cabezas.
DIANA
Tan recio vas, que tropiezas.
FINEO
A mí señaló.
DORICLEA
Y a mí.
 

(Pone la mano sobre la cabeza de FINEO y de DORICLEA.)

 
FINEO
    ¡Ea, yo soy rey!
DORICLEA
Y yo
620
soy reina.
FINEO
Mando...
FABIO
¿Qué mandas?
FINEO
Que me llevéis en volandas,
digo, en hombros, que a pie no,
   donde me harte de comer.
DIANA
Y ¿no mandas otra cosa? 625
FINEO
¡Mandad, reina poderosa,
pues que ya sois mi mujer!
DORICLEA
   Mando que de veras sea.
FINEO
Mando que no pueda ser
tan de veras hasta ver 630
si es melón o si es badea.
LISENO
   Mandad cosas buenas.
FINEO
Mando
que callen todos los necios,
y que les den tantos precios
cuantos ganaren callando. 635
FABIO
   Eso es pedir imposibles.
FINEO
Mando que la envidia deje
a la virtud, y aconseje
bien, y no infamias terribles:
    mando que mujer ninguna 640
pueda dinero pedir.
DORICLEA
Pues ¿con qué la han de servir?
FINEO
¡Reina, no seáis importuna;
   que os quebraré la cabeza!
DORICLEA
¡Ay! ¿A la reina?
FINEO
Y al diablo,
645
si me atraviesa un vocablo
cuando, estoy en mi grandeza:
   mando al fin que pierdan todos
cuantos jugaren conmigo:
mando que ningún amigo 650
tenga lisonjeros modos:
   mando que ninguno esté
confiado en que es discreto;
mando que tenga un soneto
treinta versos.
FABIO
Pues ¿por qué?
655
FINEO
   Porque a poetas de agora
les dan cámaras de versos;
mas para tiempos diversos
dejemos, reina y señora,
   estas mandas y aranceles; 660
vamos, y dadme la mano.
DORICLEA
Cantad.
DIANA
¿Dónde está Montano?
FINEO
¿Huelo a rey?
DORICLEA
A novio hueles.
 

(Vanse, y quedan LAURO y ORANTEO.)

 
ORANTEO
   Bien dices; que no habrá cosa
más discreta que roballa. 665
LAURO
Es cosa fácil llevalla
a tu palacio esta diosa.
   Y en ella contemplarás
a Ariadna.
ORANTEO
Ten de ahí.
ARIADNA
Hombres, ¿qué es esto?
ORANTEO
¡Habló!
LAURO
Sí.
670
ORANTEO
Diosa, si ofendida estás,
   perdona; que el parecerte
tanto a una belleza humana
me dió ocasión...
LAURO
¡Soberana
diosa, que fue amor advierte! 675
ARIADNA
   La que buscas, Oranteo,
en estas islas está;
y muy presto se verá
que aquí la dejó Teseo
de celos de su mujer. 680
ORANTEO
Cierra, Lauro, la cortina,
porque la diosa divina
bien lo debe de saber;
   aquí me dijo que está
Ariadna.
LAURO
¡Qué gran bien!
685
ORANTEO
Su mirra y ámbar te den,
Pancaya, Arabia y Sabá.
   Maten en tus sacras aras
bueyes, cabras y corderos,
y hasta los toros más fieros, 690
si en su fiereza reparas.
 

(Salga LUCINDO.)

 
LUCINDO
    ¿Está aquí el Príncipe?
ORANTEO
Aquí
me tienes, Lucindo amigo.
LUCINDO
Todo el palacio testigo,
señor, la embajada di 695
   al arrogante Teseo,
y en la presencia de Albante.
ORANTEO
   Y ¿qué dijo el arrogante?
LUCINDO
«¿Es posible que Oranteo
tiene tal atrevimiento? 700
Di que me voy a embarcar,
porque quiero castigar
su atrevido pensamiento.
   Que no en el campo del mar,
sino en su corte entraré, 705
y le mataré, y le haré...»
ORANTEO
No te alargues en hablar.
   sino sólo ven conmigo;
que esperándole en la playa,
haré que su gente vaya 710
con las nuevas del castigo.
LAURO
   Ausencia es siempre atrevida.
ORANTEO
Yo haré que sepa Teseo
que hay valor en Oranteo
para quitarle la vida. 715
 

(Salen el rey MINOS, FENISO y gente.)

 
MINOS
   Como es en tierra de amigo,
bien podemos tomar tierra.
FENISO
Un capitán envié
a que tu venida sepa.
MINOS
¿Qué es esto del desafío 720
que nos han dicho que intenta
Oranteo con Teseo?
FENISO
Que el mozo arrogante piensa
probar con él en el campo
del mar la encantada fuerza; 725
que por robarle a Ariadna,
sólo por hacerle afrenta,
a desafiarle envía,
y ya le aguarda a que venga.
MINOS
Es muy gallardo Oranteo. 730
FENISO
Sí; pero el Duque de Atenas
es de los hombres notables
que tiene en las armas Grecia;
túvole por compañero
Hércules, y por Medea 735
a Colcos fue con Jasón.
MINOS
A muchos valientes ciega
la arrogancia, y los humildes
humillaron su soberbia.
 

(Salen ORANTEO, LAURO y gente.)

 
ORANTEO
¿En mis islas el rey Minos? 740
MINOS
¡Oh, valerosa defensa
de mi honor!
ORANTEO
¿Cómo, señor,
sin avisarme?
MINOS
La fiera
furia del mar, caminando
con mis soldados a Atenas, 745
me arroja en brazos del viento,
y él me puso en tus riberas.
ORANTEO
   Como quiera que haya sido,
al viento, al mar lo agradezcan
mis islas, pues hoy las honras. 750
 

(Toquen.)

 
MINOS
¡Hola! ¿Qué cajas son éstas?
FENISO
Huyendo algunos pastores,
desamparan sus aldeas.
FABIO
Huye por aquí, Liseo.
DORICLEA
Diana, no te detengas; 755
que hay soldados en la playa.
DIANA
Temblando voy, Doriclea.
MINOS
¿Qué es esto, amigos pastores?
FINEO
Señor, que dicen que llega
a destruir estas islas 760
furioso el Duque de Atenas
MINOS
Luego ¿ya desembarcó?
FINEO
Con alguna soldadesca
de la que trae más lucida.
MINOS
¿Qué haremos?
ORANTEO
Ver cómo quiebra
765
el concierto de la mar;
mas solo no se atreviera.
 

(Salen TESEO, ALBANTE, FEDRA y gente.)

 
TESEO
Yo quiero hablarle en persona.
ALBANTE
Gente hay aquí.
ORANTEO
¿Cómo entras
por mi tierra de esa suerte? 770
TESEO
Huélgome que aquí te ofrezcas,
porque sepas que Teseo
no ha temido humanas fuerzas;
que a las divinas no más
quieren los dioses que tema. 775
Aquí en la mar, en la corte,
con las armas que tú quieras,
te daré a entender que he sido
sólo robador de Fedra,
como de propia mujer. 780
ORANTEO
Bien sé que Ariadna bella
dejaste en aquestas islas;
y como tú no la tengas,
cesa la ocasión de hacer
contigo batalla o guerra. 785
MINOS
Si cesare de tu parte,
no pienses, traidor, que cesa
de la mía; yo soy Minos
a quien con tanta cautela
robaste sus bellas hijas. 790
FINEO
¿Quién diablos trajo de Creta
este rey Minos o Menos?
TESEO
Pues ¿qué es lo que ahora intentas
si con Fedra estoy casado
y traigo conmigo a Fedra? 795
FEDRA
Rey y señor, aquí estoy.
MINOS
Hija, aunque el alma se alegra,
de veros sin vuestra hermana
es razón que me entristezca.
¡Por los dioses que ha de darme 800
Teseo a Ariadna bella,
o que con aquesta armada
que tiene más de cien velas,
he de echar la suya a fondo!
ORANTEO
Y yo ayudarte a que sea 805
despreciada su arrogancia.
FINEO
Yo quiero impedir la guerra.
¿Conócesme, invicto Duque?
TESEO
¿Quién eres?
FINEO
¿Ya no te acuerdas
de Fineo?
TESEO
¡Oh, mi Fineo!
810
FINEO
Yo he vivido en estas selvas
desde que tú me dejaste.
TESEO
¿Qué hay de Ariadna?
FINEO
Que es muerta.
TESEO
¿Muerta?
FINEO
Sí; mas un pastor
que aquí guarda veinte ovejas, 815
le parece por extremo;
yo le traeré, di que es ella,
y en saliendo del peligro,
te burlarás, cuando vuelvas
al mar, de este rey Cominos, 820
pariente de Alcaravea.
TESEO
Vé volando; que la industria,
notablemente en empresas
graves, usamos los griegos.
FINEO
Aguarda, que voy por ella. 825

 (Vase.) 

TESEO
Rey Minos, y tú, Oranteo,
no porque temor os tenga
me allano a dar Ariadna;
mas porque en aquestas tierras
transformada en pastorcillo 830
ha estado, alegre y contenta
de escaparse de Feniso.
FENISO
De mí, ¿por qué?
TESEO
Porque sepas
que la mujer, si aborrece,
cualquier desatino intenta. 835
MINOS
Venga Ariadna, aunque esté
en la forma que ella quiera,
como me la des con vida.
 

(Sale FINEO y ARIADNA.)

 
FINEO
¡Hermosa Ariadna, llega!
ARIADNA
Que no soy yo, ¿no lo ven? 840
MINOS
¡Viven los dioses, que es ella!
ORANTEO
Que no es, señor; que es un mozo
que aquí guarda las ovejas
de este Fineo, a quien yo
mil veces vi en esta selva. 845
FEDRA
¿Cómo no? Dame los brazos.
ARIADNA
Suplícole se detenga:
mire que está aquí mi amo.
TESEO
Fineo, ¿qué burla es ésta?
¡Por Marte, que es Ariadna! 850
FINEO
Pues ya es tiempo que se sepa;
daos las manos de amistad.
ORANTEO
Luego ¿es ella?
FINEO
Y yo, ¿quién era?
Fineo, el mayor amigo
de Teseo.
DIANA
¡Ay, Doriclea!
855
¡Que es mujer Montano!
ORANTEO
¡Cielos!
Hoy haré que en gloria vuestra
celebre Lesbos mi historia.
MINOS
Hija, de verte me pesa
en tanto mal; pero hallarte, 860
notablemente me alegra.
Dale la mano a Oranteo,
y en paz haremos las fiestas.
FINEO
Denme a Doriclea a mí.
DORICLEA
Tu esclava soy.
TESEO
Aquí cesa
865
la enemistad.
ORANTEO
Y da fin...


 
 
EL LABERINTO DE CRETA
 
 


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