Hace casi treinta años que la Revista de Folklore vio la luz con la
pretensión de ser un lugar de encuentro y con la intención clara de
aportar nuevas miradas al área de la investigación en antropología
y ciencias sociales. Desde entonces hasta hoy la sociedad ha
evolucionado y los mismos estudios antropológicos han tomado
caminos nuevos permitiendo a las nuevas generaciones conocer mejor
su patrimonio histórico y ahondar en aspectos tan inéditos como
interesantes. Durante ese tiempo también han desaparecido algunos
oficios y han dejado de existir muchos artesanos que se llevaron
para siempre sus conocimientos y su experiencia. De algunos, sin
embargo, se dejó constancia en las páginas de esta Revista así como
de su forma de pensar y de enfrentarse a una existencia dura.
Precisamente el tiempo transcurrido desde el primer número de
nuestra publicación nos ha permitido también observar la tendencia
generalizada a conceder una gran importancia a quienes transmiten
la sabiduría antigua, observando en su comportamiento y en su forma
de entregar los conocimientos unas actitudes comunes, un uso de
recursos similares, una mentalidad personal pero solidaria que
engrandece su figura y la hace más digna de admiración y de
respeto.
La Revista se hace eco de esta evolución y aborda una nueva etapa
con la misma ilusión con que se inició la anterior. En la seguridad
de que colaboradores y lectores tienen muchos intereses en común
que desean compartir y a ello dedicaremos nuestro mejor esfuerzo.