Ibérica por la libertad
Volumen 13, N.º 5, 15 de mayo de 1965

FOTO: GUDARI
Concentración en Vergara
Con decisión y sin miedo
IBÉRICA es un boletín de información dedicado a los asuntos españoles y patrocinado por un grupo de americanos que creen que la lucha de España por la libertad es una parte de la lucha universal por la libertad, y que hay que combatir sin descanso en cada frente y contra cada forma que el totalitarismo presente.
IBÉRICA se consagra a la España del futuro, a la España liberal que será una amiga y una aliada de los Estados Unidos en el sentido espiritual y no sólo en sentido material.
IBÉRICA ofrece a todos los españoles que mantienen sus esperanzas en una España libre y democrática, la oportunidad de expresar sus opiniones al pueblo americano y a los países de Hispano-América. Para aquellos que no son españoles, pero que simpatizan con estas aspiraciones, quedan abiertas así mismo las páginas de IBÉRICA.
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1.- ¿Qué significan las huelgas estudiantiles?
Existen varios factores en las actuales huelgas y manifestaciones estudiantiles españolas, que configuran estos hechos como uno de los acontecimientos más importantes en el actual proceso de desintegración del sistema político franquista. Proceso de desintegración que, lenta y gradualmente, va ascendiendo desde 1956, primera gran protesta estudiantil y en 1962, con las huelgas obreras. La conexión obreros-estudiantes ha sido una constante en la historia contemporánea española, como fuerza operativa para acabar, primero, con la Dictadura del general Primo de Rivera, en 1929, y en la actualidad, para intentar acabar con la actual Dictadura del general Franco. Tuñón de Lara, en un excelente artículo publicado en el Boletín de Derecho Político de la Universidad de Salamanca, ha puesto de relieve esta conexión, analizando los datos socio-políticos y socio-económicos del paralelismo 1929-1965.
Entre otros, podemos considerar los siguientes factores que califican este movimiento de protesta como movimiento de excepcional importancia. A saber:
a) El carácter general de la huelga. Generalización que afecta a dos niveles: uno, su extensión geográfica; otro, la participación en las manifestaciones de distintas y amplias tendencias políticas. En principio, en los sectores del Movimiento (Falange), Educación e Información, se pensó que se trataría sólo de Madrid y Barcelona, las dos ciudades con más población universitaria y mayor «tradición» en huelgas: mayor organización y mayor número de líderes estudiantiles. Así sucedió en 1956, primera gran manifestación callejera, y, en 1963, cuando la suspensión del ciclo de conferencias sobre Reforma de la Universidad, en que hablarían los profesores Tierno Galván, Aranguren y Ruiz-Giménez.
Sin embargo, estas huelgas han afectado a la mayoría de las ciudades universitarias y, esto es muy importante, a las mismas universidades no-estatales, es decir, a las universidades regidas por religiosos: Navarra, bajo la dirección del Opus Dei, y Deusto (Bilbao), dirigida por los padres Jesuitas. El hecho ha sorprendido tanto al Gobierno, como a los sectores tradicionalmente franquistas: algo está ocurriendo -se dice- cuando la Iglesia adopta una clara e inequívoca actitud de distanciamiento de las estructuras del régimen franquista. Al mismo tiempo, los estudiantes se han unido con la conciencia clara de que las diversidades políticas son necesarias en la vida sindical para el establecimiento de una democracia real y efectiva: sectores socialistas y de izquierda, como la FUDE, la más activa organización estudiantil, actúan conjuntamente con sectores demócrata-cristianos, como la UED. Incluso, cierto sector falangista disidente, como el FES (Frente de Estudiantes Sindicalistas) ha colaborado -como táctica de confusión- pero ha colaborado en las manifestaciones anti-SEU. Los dos grandes sectores que hemos señalado, han movilizado no sólo a su clientela normal, sino también al muy numeroso grupo de independientes y apolíticos. La protesta estudiantil ha sido general, y con conciencia de que se pedían derechos políticos y no sólo sindicales.
b) La participación activa de catedráticos y Juntas de Facultad. En 1956, en efecto, las manifestaciones tuvieron un carácter estrictamente estudiantil: la marginalización de los profesores fue un hecho. Sin embargo, en la actualidad, los profesores han sido grandes animadores y promotores de las Asambleas Libres, acudiendo personalmente a las manifestaciones callejeras. Cinco de ellos fueron por este motivo expulsados de sus cátedras: García Calvo, Montero Díaz, Tierno Galván, López Aranguren y Aguilar Navarro. Las Juntas de Facultad de la mayoría de las universidades -como las Facultades de Ciencias Políticas y Económicas de Madrid y Bilbao, las Facultades de Derecho de Madrid y Barcelona, las Facultades de Letras de Valencia, etc.- adoptaron acuerdos pidiendo, en términos generales o concretos, la revisión de la actual legislación universitaria, la aceptación de las reivindicaciones estudiantiles, amnistía para alumnos y profesores sancionados académicamente. Con diferencia de grados, la protesta anti-Régimen se ve en toda la Universidad española.
c) El impacto en la opinión pública nacional e internacional. El control absoluto de los medios de comunicación que posee el Gobierno -prensa, radio, televisión- no ha sido obstáculo para que, en todos los sectores sociales del país, haya tomado una gran extensión el conflicto Universidad-Régimen. Por primera vez los estudiantes queman, en la calle, periódicos que tergiversan -por indicación del ministro Fraga- los hechos. Las agencias extranjeras de prensa -incluso las más reacias a tratar los hechos anti-franquistas, como la United Press y la Associated Press- le dedican extensos despachos y la mayoría de los periódicos europeos y americanos -sobre todo europeos- destacan la noticia en primera página. El conflicto entre el periódico independiente francés Le Monde, y el ministro Fraga es muy significativo. A su corresponsal en España, José Antonio Novais, uno de los corresponsales más agudos e inteligentes sobre asuntos españoles, se le retira el carnet de periodista y se le difama en órganos oficiosos del Ministerio de Información, como en el semanario El Español. Prensa y radio internacionales coinciden en considerar las huelgas como un hecho sin precedentes en la historia del franquismo. La televisión de varios países -Holanda, Inglaterra- intenta captar imágenes de las manifestaciones y sus técnicos son expulsados del país.
2.- Las huelgas como revulsivo político de la sociedad española
Ahora bien es evidente que la importancia de las huelgas no sería grande si tuvieran sólo un carácter de reivindicación de derechos sindicales estudiantiles y de intento de democratización sindical. ¿Qué hay pues detrás de todo esto? La petición de los estudiantes es clara: libertad sindical. En 1956 la petición fue más ambigua y romántica: se pedía sólo libertad. El proceso de clarificación y de politización se ha desarrollado en nueve años de una manera progresiva. En 1956 había una mentalidad disconforme, una mentalidad vaga democrática; hoy, hay una clara mentalidad democrática y hay partidos políticos clandestinos que actúan dentro de España y constituidos por personas que, en su mayoría, no han participado en la guerra civil; no hay que olvidar que el 62% de la población española, por razón de edad, no ha podido participar en la guerra civil 36-39.
¿Qué significan, pues, estas manifestaciones antitotalitarias de una juventud marginal a los problemas ideológicos de la guerra civil? Dos personalidades intelectuales y políticas que viven en el interior de España, han analizado, muy recientemente, el significado sociológico de las huelgas, dentro del contexto de cambio de mentalidad que se opera en España desde hace tiempo y que, de pronto, deja perplejo tanto a los dirigentes franquistas, como a la opinión pública internacional y a los mismos exilados. Estas interpretaciones han sido hechas por el profesor Tierno Galván (48 años, Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Salamanca, soldado en el ejército republicano en la guerra civil y dirigente del socialismo del interior) y por el profesor López Aranguren (51 años, Catedrático de Ética en la Universidad de Madrid, una de las personalidades católicas de izquierda más conocidas y respetadas dentro del país).
Para el profesor Tierno Galván, la situación se ve así: «... los acontecimientos estudiantiles son un síntoma de una enfermedad muy grave y profunda que afecta al conjunto del organismo nacional. Pretender reducirla al ámbito universitario es engañarse o engañar. Es el país el que está enfermo, no sólo la Universidad. No son disturbios estudiantiles, es una conmoción nacional, que la Universidad ha registrado antes por ser un órgano hipersensible». En el fondo se trata -sigue diciendo Tierno Galván- de una protesta profunda y generalizada de la sociedad española: es la rebelión de la clase media. El cambio de actitud se manifiesta, incluso, en sectores tradicionalmente franquistas, como el Ejército y, sobre todo, la Iglesia que «... tienen conciencia plena de que las fuerzas sociales han rebasado por completo a las instituciones políticas y económicas construidas sobre modelos totalitarios por completo ineficaces en una sociedad que aspira al desarrollo».
La constatación del cambio la expresa también, muy claramente, el profesor Aranguren. Aranguren considera, acertadamente, que las actuales manifestaciones no son algo espontáneo, sino resultado de un largo proceso de autocrítica de la juventud española. Proceso que hace coincidir, cada día más numerosamente, la conciencia colectiva del anti-SEU y anti-Ley 1943, ley fascista que regula la actual vida universitaria. El impacto de las protestas estudiantiles sobre otros sectores sociales será, en efecto, considerable: «Es evidente que la destrucción del sindicato universitario oficial estimulará otras reivindicaciones semejantes en el sector obrero, en el que, por cierto, los barruntos de descontento son visibles».
El carácter de revulsivo político se ha manifestado muy nítidamente en forma inmediata: en el documento firmado por 1.161 personas, encabezado por un líder demócrata-cristiano, profesor Jiménez Fernández, en que se pide libertad de asociación (política y sindical), derecho de huelga, libertad de prensa y de información, y amnistía. Significativo del escrito no ha sido ya la amplitud en las peticiones -es prácticamente el cambio del sistema político- sino la colaboración de todas las clases sociales -obreros, estudiantes, profesionales, intelectuales- sino, también, de todas las tendencias políticas: liberales monárquicos, demócrata-cristianos, socialistas y comunistas. La firma de numerosos sacerdotes y personalidades católicas ha impactado mucho en la opinión pública nacional e internacional.
3.- La respuesta del régimen: el Decreto de 7 de abril, reorganizando la estructura universitaria
La generalización del conflicto, su inmediata politización a otros sectores sociales -burguesía y proletariado- su repercusión internacional, tenía que determinar una respuesta del Gobierno y de los grupos políticos franquistas. La respuesta -además de las habituales detenciones de estudiantes y sanciones académicas contra estudiantes y profesores- fue la promulgación del Decreto de 7 de abril, regulando las «asociaciones de estudiantes». Unos días antes, después de un largo y acalorado Consejo de Ministros, del viernes día 2 de abril, el ministro Fraga comunicó a la prensa las bases generales del nuevo decreto, insistiendo en que el SEU continuaría, pero «reformado, adaptándolo a las necesidades de la Universidad».
¿Cuáles son las notas generales del Decreto de 7 de abril? Ante todo se puede definir como un documento reformista del viejo sindicato oficial y falangista (SEU). Se parte, por supuesto, de la incompatibilidad del régimen franquista con cualquier tipo de «pluralismo», y así afirma, textualmente, el artículo 7: «... que la función representativa estudiantil se actúa dentro del orden de principios fundamentales que informan la vida política y social de España». Insistiendo, en el mismo artículo, en que la actividad universitaria «no es compatible con la existencia de cualquier organización política parcial, ni con la utilización de las estructuras representativas estudiantiles para fines distintos de su específico cometido». Por otra parte, el control de Falange sigue subsistiendo: el Decreto habla de un puesto, el «Comisario», designado por el general Franco, a propuesta del Ministro de Falange (Movimiento). La situación es, pues, la misma en el control último: hay sólo un cambio nominal, antes, Jefe Nacional del SEU, ahora, Comisario.
Sin embargo, este Decreto -por primera vez en la historia del franquismo- reconoce la legalidad de un hecho derivado de una situación democrática: la legalidad de los Consejos de Estudiantes, a nivel de curso y de Facultad o Escuela, y se concede, por otra parte, una autonomía en materias estrictamente sindicales. Más aún, en la disposición transitoria se reconoce, hasta que se publique el reglamento, en el plazo de dos meses, que las funciones sindicales «quedarán asumidas a nivel de cursos, Facultad o Escuela, por los actuales delegados elegidos por los alumnos».
¿Qué ha pretendido el Gobierno con este Decreto? Es claro que varias cosas: (a) Concediéndose dos meses de plazo para dictar las normas reglamentarias; se concede, en realidad, la tranquilidad en el actual curso académico. En el fondo se trata de una actitud dilatoria del problema: dentro de dos meses la Universidad cierra sus puertas, las clases terminan y los estudiantes dejan de ser un peligro de distorsión y de acaparar la opinión pública nacional e internacional. El Gobierno, con calma, puede preparar sus métodos represivos policíacos y militares. En los últimos años de carreras universitarias, los estudiantes tienen que hacer el servicio militar en el verano; esto significa un control y amenaza constante, ya que las relaciones entre SEU, Policía y SIM (Servicio de Información Militar) son muy estrechas. (b) Al mismo tiempo, concediendo ciertas «reformas técnicas», intenta el Gobierno escindir la hasta ahora unidad de los estudiantes, fomentando la marginalización de los sectores independientes, que en estos dos últimos meses de curso, tienen que preparar sus exámenes.
A esta respuesta «legal» del Régimen se une una respuesta política del sector más vinculado, por tradición ideológica, al franquismo: los viejos cuadros del falangismo. La Falange, en efecto, a pesar de no haber tenido el poder político absoluto -salvo tal vez, en la etapa 39-45- es el grupo político del Régimen que más teme a una evolución. Ve claro que va a ser la víctima propiciatoria, no sólo de la izquierda, sino, sobre todo de la derecha tradicional. Los sectores tradicionales del franquismo -Iglesia, Ejército, grupos de presión económica- lentamente van marginalizándose del Régimen. La conciencia del cambio socio-económico y socio-político que se opera en España, unido a la edad avanzada y mala salud del general Franco, hacen que vayan tomando posiciones «más abiertas». Sobre todo la actitud de los sectores financieros y de la Iglesia, en un país como España, en que la presión social y económica de esta institución es tan importante, histórica y actualmente. La respuesta política de la Falange, formalizada por la «vieja guardia», hace énfasis en el carácter «global» de los acontecimientos estudiantiles. Desde otra perspectiva, para afianzar y no evolucionar, coincide su análisis con las interpretaciones que hemos citado antes. Que el conflicto no es entre Estudiantes-Régimen, sino Sociedad-Régimen.
4.- ¿Qué puede pasar?
El futuro político español está en el tapete. El revulsivo político de las manifestaciones y huelgas estudiantiles ha puesto algo muy en claro: la incompatibilidad entre las actuales instituciones totalitarias y el deseo de la opinión pública, que quiere un cambio. El cambio es exigido ya por todas las clases sociales y grupos políticos del interior del país, incluyendo amplios sectores, antes franquistas. La guerra civil ha dejado de ser un fantasma y un punto de referencia para explicar el «problema de España». Hoy es ya, como se repite siempre, un hecho histórico para estudiar históricamente. Las nuevas generaciones al no haber participado en la guerra -piénsese por ejemplo, que los que ahora protestan han nacido por los años 45, nueve años después de comenzar la guerra- han perdido el miedo a los actuales dirigentes. La mentalidad democrática se ha generalizado, a pesar del Gobierno y del control de la información. Hay un cambio en el país: cambio de mentalidad, cambio de generación.
Ahora bien, el hecho de la existencia de una «mentalidad de cambio», de una mentalidad democrática, no significa que, por sí solo el sistema totalitario se convierta en un sistema democrático. El Gobierno puede obstaculizar radicalmente o canalizar el cambio, esto último bastante improbable; los grupos de presión «pro-régimen» pueden hacer lo mismo, y esto sí que es más probable. Finalmente, la oposición del interior puede estimular, mediante organización y eficacia, a la evolución. El exilio tiene, en este juego, una función específica que cumplir: ayuda a los partidos y grupos del interior. Si sigue pensando en el pasado, poco tendrá que hacer en el futuro. En estos términos está planteado el problema.
No hay que olvidar que un sistema político, como el franquista, que no es sólo Franco, sino Franco-sistema, tiene unas instituciones rígidas, muchos intereses que aglutinan tendencias, en principio opuestas, y un cierto miedo a quedar al margen de los focos económicos y políticos. Sin embargo, hay algo evidente: una obstaculización sistemática del Gobierno a una evolución, no cuenta ya con los sectores tradicionales franquistas: Iglesia, sectores financieros, Ejército joven. Hay una conciencia generalizada de que esta obstaculización, en contra del actual desarrollo político y socio-económico, conduciría a una situación revolucionaria. Tierno Galván, en las declaraciones citadas, señalaba el carácter pre-revolucionario de la situación española. Y resumía así la única solución, en el momento presente: «unas instituciones democráticas que permitan que la política sea preocupación y quehacer de todos los españoles».
ROGELIO DEL MORAL
Madrid, abril, 1965

Hace ahora medio siglo que murió. Deseamos con esta oportunidad señalar lo más característico de su personalidad y de su obra, tan viva hoy como ayer la primera, tan actual la segunda.
Nació en Ronda (Málaga) el 10 de octubre de 1839, su ascendencia paterna y materna radicaba en la provincia de Málaga, en Vélez Málaga y Ronda.
Ante la imposibilidad de presentar un cuadro acabado de su personalidad y un estudio de su obra, hemos de contentarnos con una somera exposición de circunstancias por las que atravesó, de su conducta respecto a ellas y de la influencia de su actuación en las generaciones españolas; de todo ello se pueden sacar conclusiones para enfrentarnos con problemas de nuestros días.
La paz
Todos estamos de acuerdo en proclamar que el problema actual más urgente es evitar una guerra atómica. Lo último que escribió Giner antes de morir, en enero de 1915, estando en cama y gravemente enfermo, fue la nota siguiente, en contestación a una consulta que se le hizo desde el extranjero con motivo de la Primera Guerra Mundial: «En general, la opinión liberal de España desearía caminar hacia una organización eficaz de las relaciones entre los pueblos, sea por medio de arbitraje, sea bien por verdadera organización política. Pero la mayor fuerza de esta posibilidad depende de la vida interior; de que los individuos y los pueblos no hallen su ideal en la extensión del poder, territorio, grandeza, supremacía respecto de nadie, en vez de ponerlo en una vida cada vez más pura, espiritual y noble, ayudada por los medios necesarios, que no han de ser arrebatados a los demás por la conquista o por la astucia».
Democracia
Giner no podía separar la educación de la democracia, vinculaba la una a la otra. Según él, la historia no es obra principalmente de los grandes hombres; para que éstos surjan y para que actúen con eficacia se requiere un pueblo preparado para ello. Era partidario de que desapareciese el servicio doméstico, lo que sobre ello escribió va realizándose en nuestros días. «La mejora de la Universidad española -son palabras suyas- vendrá de los alumnos», extraordinaria profecía que empezó a cumplirse después de su muerte y resucita hoy con más bríos que nunca.
Hoy como ayer
En 1866, cuando sólo tenía veintiséis años, ganó por oposición la cátedra de Filosofía del Derecho en el Doctorado de la Universidad de Madrid. En 1867 le destituyen de su cátedra, como a otros profesores, por negarse a jurar lealtad a la religión oficial, a la monarquía y a la dinastía reinante (Isabel II reinaba entonces). Fue repuesto en su cátedra después de la revolución de septiembre en 1868. Proclamada la República, el 11 de febrero de 1873, fue él el que inspiró las reformas de la enseñanza; colaboró sin descanso, durante el Ministerio de Salmerón, en los proyectos de Justicia, sobre todo en la reforma penitenciaria con Azcárate y doña Concepción Arenal, por la que sentía profunda admiración. Al advenimiento de la Restauración vuelven a quitarle su cátedra en 1875; el ministro Orovio, de triste memoria por la persecución contra los hombres más ilustres de aquella época, cometió otro atentado contra la libertad de cátedra, contra Giner y sus discípulos: sus amigos, como Calderón, Azcárate, Salmerón y Montalvo, protestaron del decreto ministerial y fueron procesados, encarcelados, desterrados y separados de sus cátedras.
De una excelente biografía publicada en el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza, después de la muerte de don Francisco, tomamos este episodio interesante de su vida: «Una vez enviada su protesta, fue llamado, para rogarle en nombre de Cánovas, que la retirase, pues aseguraba Cánovas que el decreto ministerial, con el que no estaba conforme, no llegaría a cumplirse. Giner contestó con toda altura y firmeza, que el señor Cánovas tenía la Gaceta para deshacer la iniquidad que desde ella se había hecho, y que no podía pretender de él una indignidad. Aquella misma noche, habiéndose retirado a casa enfermo, fue arrancado del lecho a las cuatro de la mañana, para ser trasladado, preso entre guardias civiles, al castillo de Santa Catalina de Cádiz. Fue a verle allí el cónsul de Inglaterra, ofreciéndole su apoyo y el de la opinión inglesa, pero Giner rechazó la oferta. Después de algún tiempo en que tuvo por cárcel la ciudad de Cádiz y donde se le hicieron proposiciones para la creación en Gibraltar de una Universidad libre española fue, al fin, destituido de su cátedra, así como los demás compañeros de protesta.

Reunidos en Madrid estos profesores sin cátedra, realizose la idea, que desde el primer instante de la persecución había surgido en don Francisco, de fundar una institución libre de enseñanza sin más intención que la de seguir profesando libremente su misión, ya que la Universidad les arrojaba de su seno, y mantener la cohesión entre sí. Esta idea inicial se fue concretando y se creó la "Institución Libre de Enseñanza". En ella se acumularon la energía espiritual más elevada y consistente que ha habido en España hasta llegar la tragedia de la guerra civil, que acabó con todo. La Institución fue una escuela en la que se practicaban métodos empleados en las escuelas de Europa y en muchos puntos superior a ellas. No había ni exámenes ni libros de textos; aspiraba a una educación completa e integral del individuo; sus labores se concentraban en la primera y segunda enseñanza».
Para Giner el problema de España era un problema de educación; la realidad española le llevó a la convicción de que no podía tener eficacia una acción rápida sobre las muchedumbres y se afirmó más y más en la idea de que la única labor posible era la formación lenta y cuidadosa de los hombres de mañana desde su primera niñez.
De esa nueva Institución, sencilla en su apariencia, salieron por su influjo centros de investigaciones, residencias de estudiantes, institutos de Segunda Enseñanza, etc.
Su influjo
Casi ya al final de su vida el influjo de Giner llega al máximo. Murió en Madrid el 18 de febrero de 1915. En 1902 publica su estudio Problemas urgentes de la educación nacional, casi todo lo que en ese estudio proponía se realizó poco después. En 1907 por inspiración de Giner, un Gobierno liberal funda la «Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas»; obra de ella fueron el «Instituto Cajal», el «Centro de Estudios Históricos» dirigido por don Ramón Menéndez Pidal, la «Residencia de Estudiantes» (primeramente la de muchachos y más tarde la de señoritas) y el «Instituto Escuela», que cobró la altura de los buenos centros europeos de segunda enseñanza. Misión especial de la «Junta para Ampliación de Estudios» fue el envío de alumnos y futuros profesores al extranjero para profundizar en las diferentes ramas de su especialidad; esta preparación de la juventud estudiosa fue sin duda lo que más influyó en la evidente mejora de la enseñanza en España.
Para terminar esta somera síntesis de su obra debemos señalar algunas características del hombre, acotando esta frase ya dicha en otra ocasión: «Su presencia y su palabra cautivadoras; la conjunción de una elegancia natural, una exquisita pulcritud y una extrema modestia, casi pobreza en su atavío; su dominio de las buenas maneras; su afán de sacrificio en lo máximo como en lo mínimo y su delicadeza en las atenciones sociales, hacían de él, junto al filósofo y al educador, un tipo acabado de hombre y de perfecto caballero». España espera continuar la obra de «el santo a quien se debe el renacimiento de la cultura española»: son palabras de don Salvador de Madariaga.2
V. K.
Con un banquete, al que asistieron más de doscientos comensales, se rindió homenaje de amistad, en el Centro Republicano Español de México, al ex-ministro de la República Española don Carlos Esplá, quien fijará próximamente su residencia en París. Afiliados a las diferentes organizaciones políticas y sindicales domiciliadas en el Centro se hallaban presentes en este acto.
Por la significación de unidad republicana de dicho acto y la relevante personalidad del señor Esplá, consideramos de interés publicar algunos párrafos esenciales de su discurso.
Subrayó el carácter unificador del Centro Republicano Español y al agradecer la manifestación de amistad a su persona la dedicó a la emigración política de México, representada por el doctor Segovia, «quien por ser presidente del Centro Republicano Español es un símbolo de unión». Insistió en este tema de la unión «porque a veces -dijo- se alega la supuesta desunión de los desterrados para explicar la falta de coordinación de ciertas actividades de la oposición antifranquista. Quienes hablan de desunión advierten sin duda alguna signos epidérmicos, superficiales -por eso se ven-, pero desconocen la unión esencial de los desterrados que se manifiesta en nuestra unanimidad contra Franco y por la República. Los mismos ideales comunes que defendimos juntos en España nos unen hoy en el destierro. En efecto, no hubiera valido la pena hacer tantos sacrificios para defenderlos, si luego íbamos a abandonarlos en la emigración, cuando vemos esos ideales con mayor pureza aún si cabe».
«Creemos, pues, que coordinar la acción de la emigración con la nueva oposición del interior será, sin duda, cosa hacedera si el empeño común se pone no en buscar fórmulas equívocas que puedan significar el reconocimiento de la presunta liberalización del régimen franquista o el asentimiento más o menos resignado a la restauración monárquica como continuación de ese régimen de tiranía, sino en derribar ese régimen y luchar por la libertad, por la justicia, por la democracia en España. Y para nosotros, luchar por todo eso es simplemente luchar por la República». Afirmó que «ninguna división fundamental, ninguna división esencial hay entre los españoles de dentro y de fuera, jóvenes y viejos, de aquí y de allí, unidos espiritualmente en su oposición a la dictadura y en la defensa de las libertades republicanas».
Declaró que las ansias de libertad del pueblo español sólo se verán colmadas con la República; «nos oponemos a la monarquía -dijo- porque vemos en ella la continuación del despotismo franquista. Ante España no nos presentamos con máscara ni disimulos retóricos. Decimos claramente que somos republicanos y que queremos la República. Si alguien supone que la República asusta, que asuste. Será a otros; será a los que algo hayan de temer de su justicia; a nosotros no».
Se refirió después a un artículo recientemente publicado en la revista Ibérica, del profesor Alfredo Mendizábal3, destacando los principios básicos de la democracia política representativa fundada sobre el restablecimiento de las libertades, el reconocimiento y la garantía de los derechos del hombre y del ciudadano, como única fórmula para sustituir la dictadura por un régimen de Derecho. Junto a esos derechos, no faltará quien reclame el de la autonomía de los pueblos y de las regiones, derecho que reconocen cuantos permanecen fieles a los postulados de la Constitución republicana y agregó que sobre la base de aquellos principios básicos creía posible el acuerdo con la emigración y el diálogo para una unidad de acción dentro y fuera de España, capaz de acabar con la tiranía.
«El problema político que tiene hoy planteado España es el de acabar con la tiranía, el de restablecer las libertades -todas las libertades-, y sobre esa base es posible el acuerdo no con este o aquel emigrado, sino con la emigración toda representada por sus organizaciones políticas, por sus instituciones republicanas, por sus hombres de mayor autoridad. Y tengo la seguridad de que el acuerdo con la emigración será también el acuerdo con quienes en España militan, aunque sin publicidad, en los mismos partidos que nosotros, defienden los mismos ideales que nosotros».
«Pero si se quiere la unión que no se nos hable con balbuceos de precauciones al amparo de la monarquía para evitar el salto en el vacío. La libertad no es el salto en el vacío. La libertad y la democracia es poner simplemente los destinos de España en manos de un pueblo adulto. Y un pueblo adulto como el español, no dará ningún salto en el vacío. Lo que hará es votar por la República que estará abierta para todos los españoles que lealmente la acaten. Una República en la que la democracia cristiana e incluso las fuerzas conservadoras podrán tener y tendrán la participación, la intervención que corresponda a su representación numérica. La República abierta a todos los españoles es el único régimen político que puede resolver de una vez para siempre el problema de la forma de gobierno en España y asegurar la colaboración de todos los españoles sin que se planteen cuestiones previas de incompatibilidad ni surjan de nuevo los llamados obstáculos tradicionales que serían la compañía inseparable de pretendientes surgidos de funestas dinastías degeneradas. La República de todos los españoles es el único régimen que puede ofrecer en España una garantía de estabilidad y de continuidad política».
Evocó la actual situación de España y afirmó que con las manifestaciones de los obreros y de los estudiantes reclamando libertad sindical y libertad de cátedra, el problema político español está ya en la calle. «No queremos -dijo- que se enseñoree otra vez de España el espíritu de la guerra civil. Con el mismo vigor con que rechazamos la impunidad, condenamos toda idea de "segunda vuelta" o cualquier otra forma de venganza, de represalia. Queremos esforzarnos en contribuir a la evolución pacífica, política, democrática del país en esta grave y dramática crisis española. Queremos la liquidación de la guerra civil, pero decimos que esa liquidación, sólo será posible bajo el imperio de la ley, con serena justicia, para que nadie intente tomársela por su mano. Liquidación que podrá hacerse, bajo el mandato de lo justo y de lo cierto, después de restablecer la verdad histórica sobre la guerra misma y sus horribles episodios».
«Estamos dispuestos a sostener el diálogo con nuestro claro lenguaje republicano; pero rechazamos que en él intervengan -bien que no sean ellos los que pretendan dialogar- quienes por sus crímenes contra el pueblo español, por su participación en la feroz, inhumana represión que España ha sufrido, no pueden aspirar a más diálogo que al del interrogatorio a que, en un régimen de justicia, los someta el juez para hacerles responder de sus delitos. Queremos el diálogo, porque la democracia es diálogo, la República es diálogo: diálogo con libertad. Y no fuimos ciertamente nosotros quienes lo cortamos para empuñar las armas fratricidas. Se nos convoca en España a una lucha por la libertad que lleva casi un siglo de retraso -¡oh, prodigioso progreso político de las dictaduras militares!-, pero a esa llamada, repito, estamos prontos a acudir. No con viejo espíritu cansado, sino con espíritu nuevo, brioso, joven, porque en España nada hay más nuevo que la libertad, todavía no lograda, nada más joven que la democracia, nada más moderno que la República. La lucha por la libertad, por la democracia, por la República es en nuestro país una lucha incesante, que ha de renovar y reemprender cada generación».
Recuerda cómo en un acto celebrado en Ginebra hace pocos meses, en el que él se encontraba, acto que fue organizado por el partido socialista ginebrino, se hallaban presentes muchos jóvenes españoles de unos treinta y tantos años, todos ellos trabajadores emigrantes, que apenas habían conocido la República y que seguramente sólo sabían de ella lo que habían oído decir para denigrarla el cura del pueblo y el alcalde falangista. En ese acto un diputado socialista suizo aludió a que en el mismo salón se habían celebrado en otra época mítines en defensa de la República Española. «Al oír estas palabras -agregó Esplá- sonaron en la sala grandes aplausos que pronto se convirtieron en ovación nutrida, cerrada, entusiasta, en medio de la cual alguien, uno de aquellos jóvenes emigrados, gritó: ¡Viva la República Española! Y lo que ocurrió entonces fue algo grandioso, emocionante. La ovación redobló en frenesí. Es decir, en un momento, todos aquellos hombres que en su vida sólo habían oído vituperios e infamias contra la República, vieron en la República, en aquella República tan denostada y calumniada, la concreción de todos sus anhelos, la realización de todas sus aspiraciones, la síntesis de todos sus ideales».
«Ésa es la República en la que creemos -terminó diciendo- ésa es la República por la que todos, en la emigración y en España, estamos dispuestos a trabajar. La República de esos españoles jóvenes, de esas nuevas generaciones españolas, que estuvieron reunidos aquel día en Ginebra y que acogieron el ¡Viva la República! como el mejor, más claro y más breve programa político para todos los españoles. Al contemplar con emoción su entusiasmo republicano, comprendí que en España la libertad, la República, tiene un pacto indestructible con el futuro».
Carta de Víctor Reuther al Ministro de Justicia
3 marzo de 1965
Honorable Antonio Iturmendi Banales
Ministro de justicia
Madrid, España
Estimado señor:
En pasadas ocasiones, hablando en nombre de 1.500.000 afiliados a la «Industria del Automóvil», de la «Aeronáutica y de la Mecanización Agrícola de América» (UAW) he expresado nuestra profunda preocupación por la violación de los derechos humanos, básicos de los trabajadores, y sobre la gran injusticia de los Tribunales españoles y la ejecución de las leyes respecto a los hombres y mujeres que tratan de ejercer sus inalienables y universalmente reconocidos derechos de asociarse en sindicatos para mejorar sus salarios y condiciones de trabajo.
La dureza con que son perseguidos y castigados hombres y mujeres por el Gobierno de España, por actividades que en cualquier país civilizado del mundo son consideradas como de interés público y de la más alta moralidad, han hecho que los miembros de los sindicatos libres a través del mundo se unan en una condena de la política del Gobierno español en admiración de la abnegación de los trabajadores, sacerdotes, estudiantes e intelectuales españoles que desafiando la intimidación, los castigos y las pérdidas, continúan dedicados a la causa de la justicia y la libertad en su propia tierra.
En su nombre y en nombre de los trabajadores, puesto que la realización de la justicia y la libertad en cualquier país es la causa propia y la preocupación del pueblo de todas las naciones, nuevamente apelo a usted y a su Gobierno para que pongan fin a la persecución, a la intimidación y a la brutal opresión de los trabajadores en España.
Relacionado con lo expuesto le remito una lista que he recogido de los trabajadores españoles que hace pocos meses fueron despedidos de sus empleos y privados de sus derechos civiles, por la única razón de haber tratado de hablar en favor de sus compañeros trabajadores, contra las condiciones de trabajo que unánimemente son consideradas como intolerables.
Debido a que estos derechos básicos no conciernen solamente a los españoles, sino que son una violación de la justicia, que corrompe los derechos humanos en cualquier parte, pedimos con toda nuestra fuerza legal que el Gobierno de España y el Ministro de Justicia tomen medidas inmediatas para poner en libertad a todos los trabajadores españoles que se hallan actualmente detenidos o condenados por actividades sindicales, y que estos trabajadores, cuyos nombres presento, en la lista adjunta, sean reintegrados inmediatamente a su trabajo con todos sus derechos y compensaciones por el período de paro forzoso. Solamente con esta manera de proceder puede el Gobierno español dar el primer paso para un reingreso en la comunidad de las naciones civilizadas.
Sinceramente,
VÍCTOR G. REUTHER
Protesta de 268 intelectuales escandinavos
ESTOCOLMO, 20 abril, (OPE): -Doscientos sesenta y ocho autores, escritores, artistas, hombres de ciencia y políticos de todos los países escandinavos han enviado al ministro de Instrucción Pública de España, señor Manuel Lora Tamayo, un telegrama que comienza así:
La CIOSL se dirige a la UNESCO
BRUSELAS, abril: -El señor Omer Becu, en su calidad de Secretario General de la C.I.O.S.L., ha dirigido un escrito al señor René Maheu, director general de la UNESCO, pidiendo intervenga en favor de la lucha de los profesores y estudiantes españoles por la reforma de la estructura de la Universidad.
Dicotomía nacional
El canónigo don José María González-Ruiz (conocido por su espíritu de apertura y por las pocas simpatías que tiene en los despachos oficiales) declaraba hace unas semanas a la prensa católica extranjera que la contradicción del catolicismo español no es sino una expresión del fenómeno de «las dos Españas» analizado por Menéndez Pidal. «La España predominante -dice el padre González Ruiz- tiene, ante todo, una brutal aversión a la "intelligentzia" hasta el punto de exilar a sus miembros del suelo patrio o de la vida pública... Esta aversión se podría comparar a un termostato que no puede pasar de los 60 grados. En cuanto pasa de ahí no es posible existir en esa España».
La afirmación viene como anillo al dedo ante el clima que de nuevo se respira en las esferas oficiales y los métodos que aplican o intentan aplicar muchos organismos del Estado. Tras la calma aparente de la Semana Santa (mucho turista, mucha procesión en que no se sabe qué admirar más, si los penitentes arrastrando cadenas, los hombres derrengados bajo los «pasos» o los ministros -Fraga, Alonso Vega, etc.- presidiendo cofradías entre tricornios de la Guardia Civil) el Gobierno se inquieta por los recientes sobresaltos de la opinión pública y toca a rebato entre sus fieles, o más exactamente, entre los grupos minoritarios cuyos intereses creados los vinculan fuertemente a la subsistencia del régimen. Esa actitud lleva necesariamente a la triste dicotomía nacional, al sistema de las «dos Españas», hoy rechazado por todos los espíritus libres sin distinción de matices. Claro que con una diferencia de hace treinta o veinticinco años; que hoy, en esa España todavía dominante sólo hay una exigua minoría, aunque con la gravedad de que esa minoría -como lo ha declarado hace poco el profesor Tierno Galván a un corresponsal de «France-Presse»- posee el control político y económico y para defender sus privilegios se precipita por la peligrosa vía de la represión.
Los hechos que confirman esta impresión se suceden día tras día; una vez es el almirante Nieto Antúnez (al que se considera como «Delfín» en los medios partidarios de la mano dura) quien se expresa violentamente ante el obispo auxiliar monseñor Guerra, llegando a decirle que «va a deportar curas a Guinea», lo cual produce su natural efecto en el ánimo del bien intencionado pero vacilante prelado. Otro día es Vigón que arma un escándalo porque «Herrero Tejedor no tiene por qué prometer nada a los estudiantes». Hasta los más «suaves», como Solís, buscan alinearse en esta formación de choque. Su discurso a los nuevos gobernadores (y jefes provinciales del Movimiento), así como el que pronunció ante los llamados «Consejos provinciales de trabajadores», han sido orientados en la tesis conocida del inmovilismo, «el Movimiento sustituye al Movimiento» y en la intangibilidad de la Organización Sindical controlada por el Estado.
Por el Fuero y por el huevo
En este ambiente, los turiferarios se animan, tanto más cuanto ven que en ello se lo juegan todo, ya que en una España libre y hermanada se habrían terminado sus medros, prebendas y gabelas. Y ahí está, en línea de combate, Rodrigo Royo, director de la revista S.P. (en la que hay dinero de Arburúa, entre otros), el que escribió que los campos de exterminio nazi eran una invención. Rodrigo Royo ha publicado el 15 de abril un número de su revista con el título general «Después de Franco, ¿qué?». La respuesta es: «Después de Franco, Franco, es decir, el espíritu de Franco»; y si no es así, si esto se pone en cuestión, «entonces verán como razonamos en escena la dialéctica de los puños y las pistolas, en la que podemos dar muchísimas lecciones. Que no se equivoquen en esto los señores de la oposición».
Las frases son aleccionadoras, y Rodrigo Royo tiene vínculos con los medios oficiales. Conviene que en el mundo libre se sepan estas cosas, que nadie se deje adormecer por los cantos de sirena de embajadores, consejeros de prensa y agregados de todo pelo que tienen la misión de decir por ahí que «esto no es lo de hace 25 años», que «el régimen se liberaliza», etc. La «liberalización» es tal que las exiguas leyes institucionales de que se habló hace justamente un año, en la euforia de los «25 años de paz», que reclamaron tanto el Consejo Nacional del Movimiento como la jerarquía católica a través de Ecclesia, están todavía vírgenes; no se ha hecho ni un modesto anteproyecto de ellas.
Y ya que hablamos de Iglesia, también aquí soplan vientos totalitarios. La decisión tomada por el episcopado francés de someter más estrechamente a su control las organizaciones de Acción Católica, no solamente ha dado pie a una campaña de «ultras» e integristas, sino que se va ya más lejos: toda la prensa del Movimiento ha publicado un artículo pidiendo que ninguna agrupación pueda llevar el calificativo de católica si no está sometida directamente a la obediencia de la autoridad eclesiástica. El tiro es doble; por un lado va contra la Unión Demócrata Cristiana, pero éste es un partido -y como tal no autorizado- que además puede comprender a no católicos. Pero va también, y sobre todo, contra una serie de asociaciones catalanas y contra las veleidades de independencia de las organizaciones católicas obreras (HOAC y JOC) que hoy se integran en la Acción Católica. La inspiración es de fuente falangista pero probablemente no es ajeno a ella el astuto cardenal Herrera y otros prelados que tienen demasiado cariño por el César. Hay que recordar que don Ángel Herrera, con su fama bien orquestada de «social», no ha autorizado todavía la existencia de la HOAC en su diócesis y pone todas las trabas posibles al funcionamiento de la JOC. Esta actitud de parte de un prelado que ha aceptado ostensiblemente retrasar su viaje a Roma, para que el Caudillo le ponga el birrete, en signo de los derechos del poder civil, dice mucho sobre sus intenciones y las del equipo social-católico de derecha que le rodea (Martín Artajo y compañía).
Los «ultras» de la Iglesia se mueven por doquier; y hace pocos días ABC publicaba en una sección destacada la protesta de un caballero de no sé qué orden de nobleza, contra el singular atrevimiento de la radio, retransmitiendo un texto de Teilhard de Chardin, en el décimo aniversario de su muerte. Se hablaba allí de las «reservas» expresadas por el Santo Oficio (oh, manes del cardenal Ottaviani) pero nada, naturalmente, de lo dicho en el Concilio.
No son hechos aislados los que citamos; el espíritu represivo priva estas semanas en todos los dominios. El Tribunal de Orden Público prosigue infatigable sus tareas: la semana pasada se ha tratado de unos comunistas catalanes y de un nacionalista vasco, acusado este último de haber lanzado banderitas vascas en el interior de la iglesia de Ondárroa. Por tan tremendo «delito», le pide el fiscal tres años de cárcel y 25.000 ptas. de multa.
Punto neurálgico
Y vamos con los catedráticos, que es donde les duele. Ya han sido presentados los pliegos de cargos. Al parecer el que se refiere al profesor Aranguren es una verdadera requisitoria fiscal. Pero además, si se confirman ciertos rumores, se intentaría contra el profesor García Calvo, además del expediente académico, una acción judicial montada a base de hechos falsos, delitos de opinión, etc. En fin, para evitar que se reprodujeran las «alteraciones de orden» en la Universidad, el Gobierno ha encontrado un procedimiento: los exámenes escritos comenzarán el próximo día 3 de mayo, adelantándose así en unas tres semanas para los alumnos oficiales. De tal manera los cursos normales quedan virtualmente terminados y ya no hay ninguna posibilidad de huelga. Mientras tanto se prepara el «pastel» de la reforma del SEU que el Gobierno piensa imponer en el mes de octubre.
France Soir
El general Delgado y su secretaria Aragirir Campos
En Información y Turismo se acoge bien este clima, como es más que sabido. Y el llamado ya «affaire Novais» es buena ocasión para ello. La entrada y difusión de Le Monde en España está completamente bloqueada, aunque en los números no haya nada publicado sobre el país. Se trata, pues, de una medida enteramente ilegal, tanto más cuanto que las autoridades no se han atrevido hasta ahora a hacerse oficialmente responsables de esa medida. Se ha insistido nuevamente a través de los servicios diplomáticos (y bueno es consignar que en Asuntos extranjeros, aunque se pretendan «liberales», entran también en el juego del Sr. Fraga) para que digan que «no se trata de nada contra el diario francés, sino contra su corresponsal en España, que no debe continuar. Todos los procedimientos son buenos para lograr "la información objetiva"».
El miedo manda, pero sin eficacia
Claro que la cólera oficial también se descarga contra los autores teatrales, a través de la Dirección general que tan brillantemente desempeña el intelectualizado teniente coronel García Escudero. Los dos mejores autores dramáticos de la nueva generación, Buero Vallejo y Lauro Olmo, han visto prohibidas por la censura sus respectivas obras que debían estrenarse inminentemente. En el caso de «La Condecoración» de Olmo, ya estaba preparado el Teatro Bellas Artes, donde González Vergel había montado la obra para su estreno el domingo de Resurrección. Se entabló recurso contra la primera prohibición, y fue denegado por el voto en contra de los catorce miembros que forman el plenario de la comisión de censura teatral. Claro que en esta obra se dicen cosas como ésta, por un hijo que reprocha a su padre (el falangista, antiguo combatiente, que recibe la condecoración): «¿Qué esperabas al enviarme a la Universidad? Un hermoso pergamino que podremos enmarcar y colocar... ¿Dónde, padre? ¿Al lado de tu condecoración?... La intimidación, el miedo. Eso es lo que habéis creado: el miedo. Y es que no tenéis más razones que la amenaza constante... Las apariencias están salvadas. Pero la patria, la patria auténtica, ¿dónde queda? Te lo diré... ¡Abonando los campos!».
La triste verdad es ésa. Que las minorías en el poder (o una fracción de ellas, si se quiere ser más preciso) no cuentan sino sobre el miedo. ¿Qué significa, sino eso, las concentraciones de esos señores frisando en la cincuentena que forman las «Hermandades de Alféreces Provisionales»? ¿Qué es, sino una forma más de intimidación, la «demostración» que piensan hacer el 1.º de mayo, movilizando pobres gentes traídas de sus pueblos en trenes y camiones, con dietas pagadas, encuadrados luego por los «servicios de orden»? En veintiséis años, los ocupantes del poder, a semejanza de aquellos nobles franceses, «no han aprendido nada ni olvidado nada». Sí, tal vez aprendieron en el arte de la disimulación, pero aún así la pintura con que revocan su edificio totalitario es tan mala que rápidamente se descascarilla dejando al desnudo su repelente fealdad.
Lo que no han comprendido es que ese recurso al miedo ajeno es cada vez menos eficaz. La última prueba la suministra la gran concentración vasca del «Aberri Eguna» (día de la patria), celebrada el 18 de marzo. La concentración debía tener lugar en Vergara, villa que fue bloqueada por un verdadero ejército de guardias civiles y «gristapo» (nombre ya popular de la Policía Armada). Las medidas eran más severas que el año pasado cuando una concentración semejante en Guernica, y fue anunciado en la prensa que la manifestación tenía carácter subversivo y caía dentro de la esfera de la Ley de Orden Público. Todo esto sirvió para poco o nada. El día 17, en coches, o a pie se pusieron en marcha hacia Vergara unas 70.000 personas. También desde las cinco de la tarde de ese día comenzó el primer despliegue de fuerza, y los primeros controles de la Guardia Civil. Guardias por un lado, masas de gente por otro... curioso espectáculo en Eibar, Elorrio, Azpeitia, Elgueta, Zumárraga, etc.
Foto GUDARI
Hacia Vergara
Al amanecer del domingo 18 la Guardia Civil ocupó todos los cruces de carretera que permiten llegar a Vergara. Pero a todo esto, los manifestantes más jóvenes o más decididos habían pasado la noche caminando por montes y vericuetos y, con los zapatos llenos de barro, llegaban a Vergara. El gigantesco servicio de policía expulsó a muchos de ellos, obligándoles por la violencia a salir de la ciudad; pero nadie pudo impedir que más de 10.000 personas (cifras comprobadas ya, por testigos presenciales) entrasen en la villa y que cinco o seis mil de ellas se congregasen ante el Ayuntamiento. Mientras tanto, la prohibición de reunirse en Vergara producía espontáneamente concentraciones aquí y allá. Muchas, de jóvenes, por prados y laderas próximos a Vergara, donde comieron aprovechando el tiempo relativamente apacible, a pesar de la humedad del suelo. Miles de personas se reunieron también en Mondragón y otras en Eibar. A mediodía, en una serie de montes se encendieron hogueras en que alternaban el humo blanco y el humo negro. En fin, para darse cuenta del alcance que tuvo la demostración baste con saber que por las tres carreteras principales pasaron, y fueron parados 11.000 vehículos.
También es en el País Vasco donde los estudiantes siguen diciendo que No al Gobierno. La asamblea libre de estudiantes de Ciencias Económicas de Bilbao ha rechazado el proyecto de reforma del SEU preparado por el Gobierno. Estiman que éste no tiene derecho a hacer y deshacer sin consultar a los estudiantes. Además, el citado proyecto gubernamental no se adapta a. las resoluciones de la reunión de Asambleas libres celebrada en Barcelona, tanto en el punto IV -entera independencia de toda autoridad, tanto académica, como política- como en el V («el sindicato administrará por entero todos sus recursos») y VII («el sindicato podrá expresarse mediante prensa libre»).
El problema de Falange y otros problemas
Otros motivos de preocupación en los medios oficiales los ha creado la disidencia falangista de los «Círculos José Antonio», comúnmente conocidos con el nombre de «falangistas de izquierda». La semana pasada celebraron su asamblea nacional en la que tomaron acuerdos muy diversos, tras movida discusión. Entre esos acuerdos destaca el de preconizar una «República presidencial» para España, con la singular característica de que los candidatos a la presidencia serían designados por el Movimiento (no se les quita la costumbre, a los «joseantonianos» de tener la sartén por el mango). Lo curioso es que ese «Movimiento» sería más bien el «Partido», el retorno a la antigua Falange. Como ven ustedes, la cosa no es para tomarle demasiada en serio a no ser que por las habituales torpezas gubernamentales se complique, que es lo que ha pasado ahora. Ese lince que ocupa el Ministerio de Información y que se llama Fraga, creyó oportuno mostrar su celo una vez más, negando a los disidentes falangistas el teatro nacional «María Guerrero» donde tenía que celebrarse el mitin de clausura. Recurrieron a Solís, en quien otras veces habían hallado buena acogida, pero no quiso saber nada. Es más, prohibió la reunión como tal secretario general del Movimiento. Una segunda entrevista no dio ningún resultado; entonces, el domingo por la mañana, unos dos mil falangistas de «izquierda» se han lanzado por las calles de Madrid dando gritos en defensa de su «revolución traicionada».
Independientemente de las críticas que se puedan hacer a este sector político, el hecho tiene su importancia, pues no cabe duda que al enfrentarse Solís con esa tendencia, se priva de una posible ayuda para su futuro grupo político homogéneo. Porque Solís, que no es ningún cegato, no se cree que el «Movimiento va a suceder al Movimiento» y él de secretario general.
La inflación es un hecho
En fin, estas incidencias políticas se producen sobre una tela de fondo económica digna de preocupación. Nadie cree ya en el plan de desarrollo, la inflación es un hecho, y se sabe que se ha encargado al Sr. Fuentes Quintana, jefe de estudios del Ministerio de Comercio, que prepare una ponencia sobre «la estabilización en el desarrollo». El éxodo de los campos es fabuloso; todo lo que diga es poco. Se sabe que 330.000 españoles abandonaron el campo durante el pasado año; sigue la huida en masa, hay tierras que no se cultivan y pueblos donde sólo quedan los viejos. En los medios financieros, se enfadan los peces gordos echando la culpa de los males al aumento de salarios; la verdad es que si los salarios subieron de 13.1% en 1964, (y los del campo en 12%), el coste de la vida subió en 13.5% (datos del Consejo de Economía Nacional). Lo del desequilibrio regional lo pretenden arreglar con los famosos Polos. Pero ¿saben ustedes los puestos de trabajo que van a crear los Polos en el año 1965? Pues, 17.000, algo así como una gota de agua para los 250.000 puestos de trabajo anuales que prevé el Plan y eso sin parar por completo el chorro de la emigración.
Responsabilidad compartida
A última hora, y para inquietar más a unos y otros, se ha conocido en Madrid la noticia del hallazgo del cuerpo del general Humberto Delgado y de su secretaria, bajo un montón de piedras de un cauce seco en Villanueva del Fresno, cerca de la frontera portuguesa y a 55 kilómetros al sur de Badajoz. La situación es muy confusa y, al parecer, las autoridades portuguesas y españolas se echan la culpa unas a otras. Es muy difícil aventurar nada. Se conjetura que los servicios de la PIDE portuguesa han podido cometer el asesinato, después de haber jugado una maniobra de provocación. Pero también se estima probable que haya una complicidad, más o menos directa, de ciertos servicios policíacos españoles. Hay un hecho grave para establecer la responsabilidad franquista: se ha comprobado, por una indiscreción no desmentida, que el Gobernador Civil de Badajoz se hallaba en posesión de los papeles de identidad que llevaban las víctimas, desde fines del mes de febrero. Nadie había dicho nada. Por otra parte, son muchas las personas que relacionan con este tenebroso asunto el viaje que hizo recientemente a Portugal, el general Muñoz Grandes, sobre el que no se dio ninguna explicación concreta. Sin duda, al Gobierno español le molesta mucho este asunto del que intentará zafarse, pero cabe pensar lógicamente que si su policía no ha tenido nada que ver en el crimen, sí lo ha conocido y ha guardado silencio sobre los hechos.
En fin, y como en todos los dramas siempre hay la nota bufa, esta vez corre a cargo del Sr. Goldwater, que tras visitar al Caudillo (no sabemos si le habrá enseñado el tatuaje de ojo de serpiente que le han hecho en París) ha declarado haber dicho al Jefe del Estado que «nuestros dos países están sufriendo manifestaciones de estudiantes». Sabíamos que este señor no tiene mucho tacto, pero su intromisión en estos asuntos españoles confirma el carácter del personaje. Por fortuna, los españoles no lo identifican con la nación norteamericana.
Y así va España -y las «dos Españas» si se quiere- en vísperas de este 1.º de mayo que cada una festejará a su manera. Sin pecar de exagerados, cabe vaticinar que no está lejano el día en que esa escisión se recuerde como un pasado de pesadilla.
TELMO LORENZO
Madrid, 28 de abril de 1965
Wide World
Dos amigos
«Accidentes» de fronteras
Las circunstancias que han concurrido en la desaparición del general Delgado y sus acompañantes es muy probable que no lleguen a esclarecerse nunca, dormirán silenciosamente, al menos por largo tiempo, aportando ese silencio la tranquilidad de algunas conciencias propicias a justificar acciones injustificables. Pero hay hechos incontrovertibles que permiten sacar algunas conclusiones.
Los monstruosos asesinatos -tres hasta la fecha- han sido cometidos en la frontera entre Portugal y España, los cuerpos se han encontrado enterrados en territorio español. Según declaraciones hechas en Marruecos por colaboradores del general Delgado, cuatro personas le acompañaban: su secretaria, de nacionalidad brasileña, dos procedentes de Francia y una de Italia; dos de estas personas, su secretaria señorita Campos y un hombre, que no ha sido identificado, han sido halladas; de los otros dos acompañantes se desconoce el paradero. Dos coches han sido vistos por un vecino de Villanueva del Fresno cerca del sitio donde han sido encontrados los cuerpos, uno de los coches ha desaparecido, el otro se ha encontrado con manchas de sangre en su interior.
Don Emilio Guerreiro, profesor de matemáticas de la Universidad de París, ha declarado que «el hecho de que ninguno de los hombres que formaban la cadena de colaboradores hubiera sido encarcelado, prueba que Delgado jamás se encontró con ellos». En contra de las primeras versiones de que el general Delgado fue detenido por la policía española, su creencia es que fue apresado por la policía secreta portuguesa (P.I.D.E.) en Badajoz.
En un comunicado lanzado por «El Frente Patriótico de Liberación Nacional Portuguesa» se acusa al Gobierno portugués y a sus cómplices y colaboradores, de haber preparado y ejecutado la trampa de que ha sido víctima el general Delgado. Una comisión de juristas ha sido nombrada por amigos del general pertenecientes a su mismo grupo político, para investigar y aclarar los hechos. El alcance de esta investigación tendrá, según se dice, proporciones mundiales. El Gobierno portugués guarda silencio.
No es posible, claro es, establecer desde aquí y por informaciones fragmentarias, conclusiones definitivas sobre las verdaderas circunstancias que rodearon esos crímenes, pero es permitido señalar que hay indicios suficientes para aclarar los hechos y señalar responsables.
Los crímenes han sido ejecutados en territorio español y es a la justicia española a la que corresponde llevar sus actuaciones hasta aclarar los hechos y establecer las responsabilidades que de ellos han de resultar. Urge al Gobierno español hacer la luz. De no hacerlo así, si el silencio sigue envolviendo los hechos, por ser un crimen político, cometido en fronteras amigas, quedarán implicados ambos países en él.
Confianza en el tiempo
Los que siguen conservando su esperanza en una liberalización de los métodos del Gobierno franquista, no dudaban de que el decreto anunciado sobre la reorganización de las asociaciones de estudiantes, articularía una organización democrática.
El decreto fue publicado en el Boletín Oficial el 13 de abril; su texto no deja la posibilidad de una reforma en la que circule una brisa democrática. Desde el primer paso que da el estudiante para entrar en la Universidad, en cualquier facultad, queda automáticamente incorporado a la nueva asociación.
La línea del Decreto acusa esa complicación que caracteriza las técnicas habituales del régimen: tres consejos, una comisaría que llevará las riendas del Gobierno, y siendo como es, un sindicato único y obligatorio queda instituido como un sindicato vertical más. Cierto que se dice en el citado Decreto que los componentes de esos consejos serán elegidos por los estudiantes, pero la reglamentación y las condiciones para elegir esos miembros se fijarán en un reglamento, sin señalar fecha para su redacción. Según el ministro de Información esta reglamentación no verá la luz antes de tres meses; como las vacaciones estudiantiles empiezan en el mes de junio, los estudiantes entrarán en sus casas. Y v amos hacia octubre...
El Gobierno confía en el tiempo, pero el Decreto no satisface las aspiraciones de los estudiantes, en varias universidades se han manifestado ya contra él. Porque ven en él el viejo S.E.U. y se dan cuenta de que salen de las manos de Falange para ir a las del Gobierno. Las reivindicaciones de los estudiantes no las ha de resolver el transcurrir de los meses, aspiran a la democratización de sus instituciones y les apoyan otros grupos que luchan también por sus derechos. La unión de fuerzas puede acortar el tiempo.
El Primero de Mayo en Vasconia
SAN SEBASTIÁN, 3 mayo, OPE: -Las manifestaciones anunciadas por la Alianza Sindical de Euskadi, tuvieron lugar aquí en la mañana del 1.º de mayo y en varias ciudades y villas de las provincias vascas. Se calcula en San Sebastián unos 5.000 manifestantes. La policía se hallaba de servicio entre los manifestantes, sin darse a conocer.
Por tres veces se reunieron en la plaza señalada para la concentración, pero hubo incidentes constantes, producidos no sólo por las fuerzas de represión oficiales, sino también por grupos de la Guardia de Franco y funcionarios de los Sindicatos verticales de Falange armados de porras. Se practicaron bastantes detenciones.
En Bilbao
Los manifestantes fueron numerosos y también las fuerzas de represión. En la manifestación fueron detenidos varios sacerdotes, entre ellos el padre Ángel Garitaonaindia y el padre Roteache, conciliario de la H.O.C. y su presidente don Carlos Palacio. Varios estudiantes resultaron heridos.
En Eibar y Portugalete hubo manifestaciones, como estaba previsto; se produjeron algunos incidentes. En otros puntos de Vizcaya se celebraron también manifestaciones en ese día.
En Madrid
MADRID, 3 mayo, Ibérica: -Aquí hubo también manifestación -con visible participación de estudiantes- de unas mil quinientas personas. Se quemaron muchos ejemplares de Arriba, ABC, Pueblo, etc. Esto de la quema de periódicos españoles está al día.
En Bilbao
BILBAO, 4 mayo, Ibérica: -A pesar de las advertencias del Gobernador Civil, una manifestación se formó por la mañana del día 1.º en las calles céntricas que chocó rápidamente con las fuerzas de Policía armada. Prácticamente se convirtió en varias manifestaciones, y se estima que en ellas participaron más de siete mil personas entre obreros, estudiantes y también numerosos sacerdotes. La policía practicó detenciones, de las que hoy lunes, quedaron mantenidas unas treinta. Los sacerdotes detenidos fueron puestos inmediatamente en libertad.
Por la tarde la cosa subió de punto en Sestao, Portugalete y Baracaldo donde se organizaron constantes manifestaciones por varios miles de obreros. Cargó la policía y los obreros respondieron haciendo frente y reagrupándose múltiples veces. Hubo varias detenciones y también varios obreros heridos.
Los obreros de la «Constructora Naval» y los de la «Empresa Ferrovías» (en Sestao) no entran al trabajo en signo de protesta por el mantenimiento de las detenciones.
En Barcelona
BARCELONA, 3 mayo, Ibérica: -Desde la última quincena de abril se venía repartiendo por la Alianza Sindical unas octavillas anunciando una manifestación para conmemorar el 1.º de mayo. El anuncio de la manifestación puso en guardia al Gobierno y como consecuencia procedieron las autoridades el 27 de abril a la detención de las personas sospechosas de estar en contacto con los sindicalistas. Las detenciones se hicieron en los mismos lugares de trabajo, lo que no es costumbre de la policía, que normalmente detiene en los domicilios y en horas de la madrugada. Se dice que los detenidos pasan de 200.
Se intentó celebrar la manifestación el 30 de abril por la tarde; el área prevista para la concentración -Plaza de Cataluña- se hallaba abarrotada de manifestantes, pero entre la multitud, y cercándola, numerosos grupos de agentes secretos desarticularon la manifestación a golpes.
Manifestaciones en el País Vasco
PARÍS, 20 abril, (OPE): -Para el día 18 de este mes, que coincidía con la fiesta de Pascua, se estaba organizando la celebración de una gran concentración en Vergara (Guipúzcoa) para celebrar la fiesta vasca (día de la Patria).
El llamamiento había obtenido en toda la región vasca la más profunda adhesión para celebrar esta demostración antifranquista. La fiesta se restableció el año pasado y estaba organizada con la autorización del Consejo delegado del Gobierno de Euskadi, por los grupos «Solidaridad de Trabajadores Vascos», «Unión General de Trabajadores», y «Confederación Nacional del Trabajo».
La prensa franquista anunció que la concentración de Vergara la consideraba el Gobierno ilegal y subversiva. En efecto, la policía concentró sus efectivos estableciendo barrera en todas las líneas de acceso a dicha villa. Así muchísimos expedicionarios que desde distintas regiones vascas se dirigían ese día a Vergara, -su número se calcula en cincuenta o 60 mil-, no pudieron salvar las barreras policíacas. Los expedicionarios de los pueblos más próximos tuvieron que conformarse con formar concentraciones en los mismos lugares donde se les cerró el paso.
Todo ese despliegue de fuerzas no ha podido impedir que se concentraran más de 20 mil personas en la villa de Vergara ese día.
Ante el Tribunal de Orden Público
MADRID, 26 abril, Ibérica: -El sábado ha comparecido ante el Tribunal de Orden Público un chófer vasco acusado del delito de «haber repartido pequeñas banderas vascas durante la misa en la iglesia de Ondárroa (Vizcaya)» el 16 de agosto de 1964. El fiscal pide la pena de tres años de prisión y 25.000 pesetas de multa. Su defensor, señor Miralles, niega los hechos presentando pruebas testificales, probando que ese día y momento el acusado se encontraba en otro lugar.
Falange contra el Opus Dei
MADRID, 20 abril, Ibérica: -Circula -distribuida por un grupo de Falange- entre los medios universitarios una hoja con el título «Las cosas claras», en la que se señalan provechosos negocios y actividades que las autoridades han permitido realizar al Opus Dei, señalando dicha hoja las siguientes actividades:
La hoja sigue enumerando actividades del Opus y termina así:
«Pues bien, pese a todo, el Opus no descuida ante el futuro la labor de oposición, y se inventa la A.S.D.U. para poder seguir jugando con dos barajas». |
España presta dinero a América Latina
MADRID, 16 abril, Ibérica: -El Gobierno español ha puesto a disposición del Banco Interamericano de Desarrollo, la cantidad de $20.000.000. Parece que el Gobierno quiere hacer patente su interés en ayudar al desarrollo de los países hispanos, lo que quedó afirmado por el ministro de Comercio, señor Ullastres, en la ceremonia que tuvo lugar al firmarse el acuerdo, en la que dijo: «El préstamo tiene un carácter original, lo hacemos en razón de los lazos tradicionales que unen a España con las repúblicas ibero-americanas».
A nuestro parecer el Gobierno es tan original que mientras miles y miles de trabajadores agrícolas abandonan el campo por falta de medios para laborarlo, se permite lanzar los millones fuera de España para auxiliar otras economías.
«Le Monde» no puede circular en España
PARÍS, 22 abril, Ibérica: -En su edición de ayer, el periódico Le Monde, inserta una nota de la que extraemos los párrafos siguientes:
Muñoz Grandes se retira
MADRID, 14 abril, Ibérica: -Después de la operación sufrida por el vicepresidente del Consejo de Ministros capitán general Muñoz Grandes, se rumorea entre los más asiduos visitantes de El Pardo, que Muñoz Grandes se retira de la vida política, lo que crea -según se dice- una gran preocupación a Franco. Como es sabido, Muñoz Grandes era la persona designada por el general Franco para sustituirle. Dos nombres se indican para esta sustitución: el ministro de Marina, almirante Nieto Antúnez, y el general García Valiño.
Huelga en San Sebastián
MADRID, 22 abril, Ibérica: -Mil quinientos trabajadores de la empresa «Industrias Españolas» de San Sebastián están en huelga desde hace tres días. Esa fábrica se dedica a la producción de instrumentos de precisión. El motivo es la petición de aumento de salarios.
Advertencia a Franco
LONDRES, 12 abril, Ibérica: -El corresponsal en Madrid del Daily Mail informa que la «Vieja Guardia» del partido español Falange, en una carta dirigida al general Franco puso de manifiesto que la inquietud política y universitaria «revela una situación tan peligrosa, que a menos se encuentre pronto un remedio, puede poner en peligro la continuación del régimen».
Para reducir la inquietud estudiantil a una mera pelea entre los estudiantes que no se han graduado aún, sugiere «cerrar voluntariamente los ojos a los hechos, o inventar algo para empeorar las cosas facilitando el camino a una situación más falsa».
La carta critica la actitud asumida por el Sr. Enrique Gutiérrez, actual rector de la Universidad de Madrid. También critica al ministro de Información, que es acusado de permitir la publicación de artículos que tratan de socavar las bases del régimen. Se ataca la «actitud de algunos círculos de la Iglesia», alusión que los observadores de Madrid interpretan como dirigida contra el Opus Dei, asociación de influyentes seglares católicos. Muchos españoles consideran que tiene demasiada influencia en los nombramientos en la Universidad.
Detenidos 33 miembros de la JOC
ASTURIAS, 4 mayo, Ibérica: -Treinta y tres miembros de militantes cristianos han sido encarcelados y trasladados a la cárcel de Oviedo. El pretexto invocado para esta medida es una nota, muy mesurada, que publicaron explicando los acontecimientos que culminaron en el asalto a la Comisaría de Mieres, y señalando como causa del mismo las provocaciones de la policía.
Decreto sobre las asociaciones de estudiantes
MADRID, 15 abril, Ibérica: -Desde el último Consejo de Ministros de comienzos de este mes, se viene hablando del Decreto, aprobado en líneas generales, sobre la reorganización de las asociaciones de estudiantes. El 13 de este mismo mes se publicó en el Boletín Oficial del Estado el mencionado Decreto. Aunque no se abrigaban esperanzas de que oficialmente se decretará la liberalización y autonomía de las asociaciones estudiantiles, el Decreto en cuestión lo confirma. Sigue en pie el SEU, con una aparente reorganización: para empezar debemos señalar que el estudiante universitario, por el hecho de su inscripción en cualquier Facultad, queda incorporado a la Asociación; se ha creado una Comisaría dentro de la esfera de acción del Movimiento, que asumirá las funciones como institución intermedia entre la sociedad y el Estado...
Se articularán los siguientes órganos: Consejo de Facultad, Consejo de Distrito y Consejo Nacional y aunque menciona el Decreto que sus componentes serán elegidos por los estudiantes, se establece seguidamente que «la reglamentación y la composición de estos órganos, las condiciones de elegibilidad y la responsabilidad de los elegidos, el procedimiento electoral y las materias que deban quedar reguladas se establecerán posteriormente». Es decir, por un lado vemos la dirección elegida desde abajo y por otro la Comisaría con funciones administrativas se encargará de establecer los lazos entre el Movimiento y el Gobierno. Se pone en marcha las técnicas habituales del régimen. Veremos cuál es la reacción de los estudiantes.
Los bilbaínos no aceptan el Decreto
PARÍS, 26 abril, Ibérica: -Le Monde de hoy publica el siguiente despacho de su corresponsal particular en Madrid:
Conferencia del señor Caldera prohibida
MADRID, 14 abril, Ibérica: -Seguimos en plena democracia. La conferencia de don Rafael Caldera, presidente de la Democracia Cristiana de Venezuela, fue suspendida por orden de la Dirección General de Seguridad. El pretexto ha sido que no se había presentado previamente el texto a las autoridades. No se debe olvidar que esta «democracia orgánica», para que autorice una conferencia ha de leerla y que la lean antes las autoridades y los censores.
El Sr. Caldera había sido invitado por el Ministro de Información, cuya autoridad queda con este hecho por los suelos. La conferencia debía pronunciarse en la «Asociación Española de Cooperación Europea», cuyo presidente es el señor Gil Robles, y el tema sobre el que había de versar dicha conferencia era, «La unión mundial de la Democracia Cristiana».
El Ministro de la Gobernación
PARÍS, 13 abril, Ibérica: -De una crónica publicada en Le Figaro de ayer, enviada desde Madrid por su corresponsal J. Guillemé-Brulon, acotamos lo siguiente:
Pero el general Alonso Vega ha subrayado en cambio que:
«unas leyes fundamentales, destinadas a sentar un sistema político institucional, serán pronto publicadas». |
Más represiones
MADRID, 13 abril, Ibérica: -Las represiones continúan. Los profesores Aranguren, Tierno Galván y García Calvo, han sido largamente interrogados. El interrogatorio de Aranguren duró... once horas.
Entre los detenidos en Bilbao hay un joven, Truyol, directivo de la Asociación de Estudiantes Tradicionalistas, que se había sumado al movimiento universitario; Lucila Álvarez de Vázquez, residente en Santander, esposa del pintor Vázquez, encarcelado desde hace años; ella está acusada de haber protestado contra la condena de su marido en 1961. Hace poco se organizó en Francia una exposición de obras de este pintor y la señora de Vázquez fue a la inauguración en nombre de su esposo. Es madre de cinco hijos. En Madrid ha sido detenido Victoriano Díaz-Cardiel, acusado de ser un dirigente comunista.
MADRID, 22 abril, Ibérica: -Ha sido detenido en Bilbao el delegado adjunto de la Facultad de Ciencias Económicas Javier Galarraga. Está incomunicado y no se le permite hablar con su abogado.
MADRID, 30 abril, Ibérica: -Han sido detenidos en Madrid los estudiantes siguientes: Julio López Brunet, de 27 años, estudiante de Sociología; Daniel Pino Vicente, estudiante de Ciencias Políticas; Francisco Vicente Sandoval, estudiante de Derecho; Miguel Ángel Calle Capilla y la señorita Teresa del Consuelo Soto Torrijos. Se les acusa de pertenecer a una célula comunista.
El asesinato del general Humberto Delgado
BRUSELAS, 29 abril, Ibérica: -El periódico Le Peuple de ayer inserta un telegrama de Badajoz del que reproducimos los siguientes párrafos:
Del mismo periódico del 30 de abril:
PARÍS, 3 mayo, Ibérica: -De Le Monde del 30 abril:
Paris-Press-L'Intransigeant del 30 de abril, en un telegrama desde Badajoz, dice lo siguiente:
LONDRES, 25 abril, Ibérica: -El corresponsal del periódico londinense The Observer en París, comunica que:



