101
Ant. lír., VIII, pp. 361 y 463.
102
A. DE LARREA, Romances de Tetuán, I, Madrid, 1952, p. 116.
103
Ant. lír., VIII, p. 108. Esa alternancia de rimas se respeta -sin embargo- en los pliegos sueltos del siglo XVI que imprimen el Romance de la reina Elena (ib., p. 268).
104
Ibídem, p. 277.
105
Cfr. Auto Reyes Magos, v. 134 (rees), Disputa del alma y el
cuerpo, v. 30 («los quendes ie los res»
).
106
Ant. lír., VIII, p. 142.
107
Ibídem, p. 288.
108
Ant. lír., VIII, p. 107, nota número 2.
109
Ant. lír., VIII, p. 213.
110
No trato sino de ejemplificar, pero no pretendo decir que -en este caso- la versión de Argote sea la mejor. Podríamos mudar las tornas y el testimonio de la sustitución sería igualmente válido. Los versos que he citado en el texto vuelven a encontrarse en la Farsa del obispo D. Gonzalo de don Francisco de la Cueva (R. MENÉNDEZ PIDAL, Poesía popular y romancero, en Revista de Filología Española», II, 1915, p. 132).