En efecto, de La Reina Tellina... (o La Infanta Tellina... según qué mss. o qué edición manejemos) hay numerosos mss. que convendría estudiar comparativamente. Que conozcamos en el momento de redactar esta nota, están: los citados por Marqués Segarra (ver nota 26 [897]). En la Biblioteca «Serrano Morales» del ayuntamiento de Valencia se conserva una copia, de principios del XIX, que hemos podido fotocopiar para su más cómodo manejo. Salvá, según cuenta en su catálogo, pág. 416, tenía otra. Otro más se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid procedente de la colección teatral de Asenjo Barbieri, según se refleja en el Catálogo de las piezas de teatro que se conservan en el departamento de manuscritos de la Biblioteca Nacional, Tomo I, p. 263 (Madrid, 1934), mss. que no he manejado como tampoco la copia que se conserva en la Biblioteca del Instituto de Teatro de Barcelona que, según Fuster (La decadència al País Valencià, p. 24) es de finales del XVIII o principios del XIX, «còpia feta -dice- damunt uns antecedents vacil·lants que en una altra ocasió explicaré, i acabada de mans d’un catalá de fonètica oriental». La explicación que nos promete Fuster no ha llegado.
Para certificar esta afirmación baste con ver Libro de memoria de los frailes que han hecho profesión por hijos del Real Convento de Santo Domingo, desde la reforma hecha el 20 de octubre de 1520, Manuscrito que se conserva en el Archivo del Reyno de Valencia (en los sucesivo ARV), libro 1340 donde se afirma, tras calificar a Mulet de «uno de los mayores sujetos que tenía la religión» que «por su raro ingenio y letras le hizieron hijo de este Real Convento y le dieron la cathedra». En Historia Reqüi Conventus Predicatorum valentiae, manuscrito que se conserva en el Archivo Histórico de la O. P. del Vaticano se dice «en la religión a nadie se le podía comparar en su tiempo en el ingenio y en la profundidad»... «Fue celebérrimo en España»... «por la singular gracia con la que era dotado para todo».... «hasta el presente su fama está en la boca de todos».
También Teixidor en su repetidas veces nombrado Necrologio, donde indica que «Fue mui salado y agudo en la poesía, como manifiestan algunos manuscritos que conservan algunos religiosos». Señalamos estos tres por ser independientes los unos de los otros; el resto en general, sacará los datos de alguno de estos tres.
Josef Teixidor, Obras manuscritas i papeles varios, impressos i manuscritos, que están en las rejetas de esta librería... con sus respectivos índices, que escribió Fray - 1762, 508 páginas, en blanco desde la 452. A 23 líneas, notas marginales, capitulares y reclamos. Letra del XVIII. He manejado este manuscrito en la BUV donde se guarda con la signatura M-16.
En opinión contrastada con el Departamento de Paleografía de la Universidad de Valencia que en una primera aproximación comparte esta suposición.
Como es sabido, ante el recelo de que fueran destruidos, malvendidos o en el peor de los casos quemados, los responsables de la cautela de la Biblioteca de la Orden de Predicadores, llevaron sus libros más importantes a las monjas dominicas para su protección, o los pusieron, en depósito, en manos particulares.
Efectivamente en el Archivo de Valencia se conservan parte de estos materiales, aunque casi se reducen a libros de cuentas de los conventos y alguno de grados.
Constantí Llombart, en Obres Festives..., Ib. Ob. Cit., nota 12, pp. 5 y 6 se lamenta de ello: Sabut es que contém ab los llachs catálechs de biografíes d’escriptors valencians, que anomenen los aficionats «Biblioteques de Rodrigueç Ximeno y Fuster» en les que estos autors enclouen fins los menys importants de nostres escriptors i poetes. Puix be!, ¡Pareix mentira!, ni aquestos citats, ni ningún altre d’els autors que d’estudis biográfichs han escrit, ne fan menció ni dihuen una sola paraula respecte a tan renombrat poeta. ¿Per quina rahó, qu’ignoram, condenar al oblit sa memoria, que, á pesar de tot, se conserva encara viva entre nosaltres? No ho sabem.
Vicente Ximeno, Escritores del Reyno de Valencia. Contiene los que florecieron desde la Christiana conquista de la ciudad hasta el año MDCL. Joseph Estevan Dolz, impresor del Santo Oficio. Año MDCCXLVII. He manejado el ejemplar que se conserva en el Archivo del Reyno de Valencia, bajo la signatura 09 JIM esc. desp.
Jacobus Quetif, Scriptores Ordini Praedicatorum. Dos tomos. El I MDCCXIX y el II MDCCXXI, muy deteriorados. Faltan páginas. Inchoavit R. P. F. Jacobus Quetif STP absolvit RPF Jacobus Echard. Está expurgado por el Santo Oficio en Valencia a 6 de octubre de 1776 por el calificador Josef Ferrando. He consultado el ejemplar manuscrito de la BUV guardado bajo la signatura B-1/B-2.
Orti y Figuerola, Memorias históricas de la fundación u progresos de la insigne Universidad de Valencia. Escriviolas el doctor -, calificador del Santo Oficio, canónigo de la Santa Iglesia Metropolitana de Valencia y Rector de la misma Universidad. En Madrid. En la imprenta de Antonio Marin MDCCXXX. He manejado el ejemplar del ARV, Sgt.ª 09 ORT Dep.