Crawford ya había advertido que «...the festival and pastoral plays have much in common. The latter were entertainments for aristocratic audiences on the occasion of betrothal, wedding, or other festivity. They represented courtly traditions, and when rustic scenes were introduced, it only served to contrast the delicate sensibilities and polished speech of gentlefolk with the ignorante and rude language of shepherds». Op. cit., p. 67.
Op. cit., pp. 145-146.
Ibídem, p. 125.
Ed. a cargo de E. Kohler, Gesellchaft für Romanische literatur XXVII, Dresden, 1903, pp. 236-266.
Ibídem, pp. 329-350.
Ed. preparada por A. Bonilla y San Martín en Cinco obras anteriores a Lope de Vega, R. Hi., 1912, XXVII, pp. 390-498.
Las palabras de Noel Salomon aplicadas a la comedia barroca son extensibles a la teatralidad pastoril, pues también «...propose a la fois un reflet du réel, une negation du réel et une idéalisation du réel». Op. cit., p. 914.
Habríamos de estudiar minuciosamente las églogas hispanas de este período para comprender el impacto que había producido «el roman à clef» sobre la teatralidad cortesana. El mismo Lope continuaría utilizando las técnicas de la representación en clave, ya que bajo el nombre de Belardo revela detalles autobiográficos. El personaje de Belardo, en sus modalidades de campesino, pastor, segador, jardinero u hortelano, se utiliza como una máscara cómica en manos del autor para hacer públicas confidencias bajo la excusa de aparente ingenuidad. Ibídem, p. 138.
Ed. a cargo de A. Bonilla y San Martín, op. cit., pp. 488-497.
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| (vv. 521-530) | ||
Edición de Heaton, H. C., Two sixteenth century dramatic works, R. Hi., LXXII, 1928, pp. 1-101.