81
Señoría.
82
Pág. 236-237.
83
La primera edición de la obra del P. Muniessa se hizo en Zaragoza, año 1691.
84
24 noviembre 1624.
85
En la impresión de las Cartas «gravedad,» con error evidente.
86
Don Lope Marco, abad de Veruela.
87
«Y para que no faltase cosa de cuantas se podían hacer é imaginar para hacernos odiosos y abominables al mundo, determinaron de encartarnos y poner cedulones de las excomuniones por las calles y cantones y puertas de las iglesias. Y pintaron en ellas á los nuestros con sus sotanas y manteos y bonetes tan al propio, que todos los conocían. Y para quitar toda la duda y ocasión de error, escriben allí sus nombres, el de cada uno sobre su figura. Junto á ellos pintan demonios de espantosas y horribles figuras que los arrebataban, y los echaban en las llamas de fuego, y escríbenles nombres infames y afrentosos, y otras muchas cosas que solo se hacen con los que obstinadamente menosprecian la corrección y autoridad de la Iglesia. Y pasó más adelante aún la desvergüenza y ciega temeridad, que pintaron de esta misma manera á D. Pedro Agustín obispo de Huesca, varón ilustre y de grande autoridad en aquella ciudad, porque era conservador de los de la Compañía» Rivadeneyra, Vida de San Ignacio, libro IV, cap. 14.
88
«Y tomando la pluma (San Francisco de Borja) escribió al Padre Alonso de San Román, rector del colegio de Zaragoza, y á los demás de la Compañía que habían padecido la tormenta, que recogiesen con grande cuidarlo las piedras que les había arrojado el vulgo; porque con ellas, dice, ha de hacer su fábrica la Compañía, más firme que las murallas de Zaragoza.» Cienfuegos, libro IV, cap. 15, § 1. -La profecía se cumplió al pie de la letra; porque, habiéndose comenzado la fábrica del nuevo Colegio, á 13 de Abril de 1569, sobre el sitio de la vieja Sinagoga que se compró y derribó, se emplearon al efecto los sillares de la muralla vieja, ó romana de la ciudad, que estaba á corta distancia. BOLETÍN, tomo XVIII, pág. 85.
89
Se dice.
90
Paulo III y Julio III.