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1

Cf. Varillas Montenegro, Alberto: La literatura peruana del siglo XIX. Periodificación y caracterización (Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú, 1992), pp. 166 y ss.

 

2

Cf. «La bohemia de mi tiempo» (Lima, dic. 1886), en Tradiciones peruanas completas. Edición y prólogo de Edith Palma, nieta del autor, con siete extensos apéndices y una selección de cartas del autor (Madrid: Aguilar, 1964, 5.ª ed.), pp. 1293-1321.

 

3

Cf. Holguín Callo, Oswaldo: Tiempos de infancia y bohemia. Ricardo Palma (1833-1860) (Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú, 1994), pp. 140 y ss.

 

4

Cf. ibíd., pp. 435-42.

 

5

Cf. «Discurso del Director de la Academia, don Ricardo Palma» (Lima, 8 dic. 1917), en Boletín de la Academia Peruana Correspondiente de la Real Española de la Lengua (Lima, ene. 1918), 1: 1, pp. 2-5.

 

6

Su interés por el pasado lo llevó también a formular los primeros esbozos de la historia literaria del Perú (cf. Núñez, Estuardo: «Ricardo Palma: fundador de la historia literaria», en El Comercio [Lima], 17 oct. 1982, suplto. Dominical, p. 9).

 

7

Según Palma, «fue en 1855 cuando los bohemios lo estimulamos para que sacudiese la pereza» (Cf. «La bohemia de mi tiempo» cit., p. 1304).

 

8

Cf. El Comercio (Lima), 12 set. 1854, 4533, p. 3, cols. 3-4; 2 nov. 1855, 4877, 2, 5 y 3, 1; 22 ene. 1858, 5561, 3, 3-4; y 2 feb., 5571, 4, 4-5, respec. Sánchez Silva no mencionó a Segura, pero sin duda a él se refirió. Ego sum qui sum (¿Palma?), que llamaba a Segura «el Bretón peruano», por el aplaudido e imitado comediógrafo español Manuel Bretón de los Herreros, también alabó Un juguete (Cf. ibíd., 26 ene. 1858, 5565, 4, 4-5).

 

9

Cf. ibíd., 11 jul. 1857, 5388, 3, 4.

 

10

Cf. ibíd., 30 dic. 1857, 5540, 2, 4; y eds. ss. Prometiendo un tomo en 4.º mayor al precio de suscripción de 2 pesos y 4 reales, «bastante módico sin duda para poner en transparencta [sic] el interés que nos anima por que no queden relegadas al olvido unas composiciones que caracterizan nuestras actuales costumbres y que están llamadas a figurar en la historia de la literatura nacional», dijeron con notable sentido histórico y de justicia. Pedro Paz Soldán y Unanue (Juan de Arona) hace a García el único editor de la obra (Cf. Diccionario de peruanismos. Ensayo filológico [Lima y Buenos Aires: Lib. Francesa Científica J. Galland e Imprenta del Porvenir, 1883-1884], p. 524), a diferencia de Palma, que la atribuye a «varios jóvenes entusiastas», como adelante se refiere. Por entonces, García y Palma publicaban El Liberal, y los otros editores eran seguramente de la misma ideología.

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