Llega a esta conclusión, Esteban Rodríguez Herrera, «¿Cuál es el texto del Quijote que debe tomarse por modelo? (Mutilaciones, enmiendas, alteraciones y profanaciones)», Boletín de la Academia Cubana de la Lengua, 1 (1952), 178-98.
Se encuentra un repaso de las ediciones de Don Quijote en José María Casasayas Truyols, «Don Quijote [sic, sin cursiva] en el siglo XX. Breve repaso a las más recientes ediciones eruditas», en Miguel de Cervantes en su obra. Antología, selección de estudios y documentación, Anthropos suplementos, 17 (Barcelona: Anthropos, 1989), págs. 289-96. En el índice del número y en la contraportada, el título es «El Quijote del siglo XX». No sé si llegará a ver la luz su ponencia, «Ahí va otra...: Lamentaciones sobre las últimas ediciones quijotescas», presentada en el II Congreso Internacional de la Asociación de Cervantistas, Napoli, 6 de abril de 1994.
Ha quedado inédito, desgraciadamente, el trabajo de Juan Suñé Benages, «Los errores y profanaciones cometidos con el texto del Quijote», citado en Bibliografía crítica de ediciones del «Quijote» impresas desde 1605 hasta 1917, recopiladas y descritas por Juan Suñé Benages y Juan Suñé Fonbuena, continuada hasta 1937 por el primero de los citados autores y ahora redactada por J. D. M. Ford y C. T. Keller (Cambridge, Massachusetts: Harvard University Press, 1939), pág. vi.
Manual de crítica textual (Madrid: Castalia, 1983), págs. 33-34.
Se queja de ello Carol Bingham Kirby, «La verdadera edición crítica de un texto dramático del Siglo de Oro: teoría, metodología y aplicación», Incipit, 6 (1986), 71-98; traducción revisada, «The Preparation of a Genuine Critical Edition of Golden-Age Dramatic Texts: Theory, Methodology and Application», Editing the Comedia, II, Michigan Romance Studies, 11 (Ann Arbor: Department of Romance Languages, University of Michigan, 1991), 1-38.
«Ocurría con frecuencia que, una vez impresos varios ejemplares de un mismo pliego, se advertía un error y se subsanaba el molde, pero los pliegos ya impresos, dado el valor del papel, no se destruían. Esta costumbre origina complicados problemas a la hora de trabajar sobre impresos de tipos móviles... Es frecuente hallar ejemplares de una misma edición con diferencias incluso muy notables» (Blecua, págs. 172-73).
«Entre el texto del ejemplar que se guarda en la Biblioteca Nacional (que a su vez sirvió de modelo para el facsímil de la Real Academia Española) y el ejemplar de la Biblioteca Bonsoms se detectan una veintena de variantes (consistentes, en su mayor parte, en correcciones de erratas). El ejemplar de la Hispanic Society es idéntico al de la Biblioteca Nacional; mientras que un ejemplar de la British Library se asemeja al de Madrid y el otro al de Barcelona. El ejemplar que sirvió de modelo para el facsímil publicado en Berlín en 1923, y que probablemente se perdería en la segunda guerra mundial, refleja algunas de las erratas existentes en el ejemplar de la Biblioteca Nacional, pero también incluye muchas de las correcciones del de Bonsoms. Este fenómeno es corriente en las obras de la época: a medida que se imprimían las hojas -proceso que se hacía a mano-, se iban corrigiendo las erratas, sin que por ello se desecharan las hojas ya impresas. En consecuencia, es perfectamente posible encontrar variantes dentro de una misma edición.» (De su edición de las Novelas ejemplares [Barcelona: Planeta, 1994], pág. xx; la cursiva es mía.)
Don Quixote de la Mancha, ed. Rodolfo Schevill y Adolfo Bonilla (Madrid: los editores, 1928-41), I, 6. Aunque se conoce como la edición Schevill-Bonilla, Bonilla había fallecido antes de su elaboración. Hoy en día insistiríamos en que nos facilitara las señas de los ejemplares examinados.
Por ejemplo, I, 237, 25-26: «vn cauallero nouel, de nacion frances, llamado Pierres Papin»; y en la nota «Algunos ejemplares de A [la edición príncipe]: "Papio"». Igual I, 346, 12-13, «el agrauio que me ha hecho, peleando con el mano a mano» y en nota «Algunos ejemplares de A: peleado».
Serís: «Una nueva variedad de la Edición príncipe del Quijote», Romanic Review, 9 (1918), 194-205; reimpreso en su La colección cervantina de la Sociedad Hispánica de América, University of Illinois Studies in Language and Literature, 16, n.º 1 (Urbana: University of Illinois, 1918), págs. 30-42; «Sobre una nueva variedad de la edición príncipe del Quijote», Bulletin Hispanique, 26 (1924), 313-22, donde comenta la reacción a su descubrimiento. Knowles: «Notes on the Madrid, 1605, Editions of Don Quijote», Hispanic Review, 16 (1946), 47-58; «A Rare Quixote Edition», The Library of Congress Quarterly Journal of Acquisitions, 3, número 2 (February, 1946), 3-5, reimpreso en Hispania, 30 (1947), 82-85. Discute la «nueva variedad», R. M. Flores, The Compositors of the First and Second Madrid Editions of «Don Quixote» Part I (London: Modern Humanities Research Association, 1975), que el que subscribe reseñó en Hispania, 59 (1976), 954-55 y José María Casasayas comentó en las págs. 168-72 de «La edición definitiva de las obras de Cervantes», Cervantes, 6 (1986), 141-90, con correcciones en Cervantes, 8 (1988), 123.