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41

Sobre la crisis religiosa de Giner, véase el trabajo de Jiménez-Landi (nota 39). Cacho Viu, en la obra citada en nota 5, escribe sobre los problemas que para los krausistas, como Giner o Fernando de Castro (sacerdote y rector de la Universidad Central de Madrid en 1868), suscitaron las contradicciones entre la fe y la razón. Véase especialmente las páginas 91, 121-133.

 

42

Los esfuerzos de su esposa para atraer a Hostos a sus creencias, se retratan en la correspondencia entre ellos, y algunos fragmentos que aparecen en Páginas íntimas. Por ejemplo, en el titulado «La primera oración», una tierna narración sobre el amor familiar, muy autobiográfico, se lee:

«-Tú misma vas a decirlo. ¿Quién me enseñó a mí a amar a Dios?

-Esa es mi gloria y mi dicha- clamó mirando con ojos radiosos a su hijo la madre enamorada.

-Esa es tu gloria y tu dicha. ¿Y por qué me lo enseñaste?

-Porque te insté y te rogué y te amé tanto y te di tantas pruebas.

-Y tan absolutas, que jamás hombre alguno recibió pruebas de amor tan absolutas. Todo eso es verdad, Inda de mi alma; pero no fue tanto tu amor como tu fe y tu virtud lo que me reveló tu Dios. Al ver la influencia sacrosanta que ejercía a mi vista tu creencia en Dios, al ver el ascendiente decisivo que su santificado nombre tenía en ti, al verte tan pura, tan limpia... creí en tu Dios».


(52)                


El relato continúa alabando a Inda, cuya perfección la atribuye el marido a su fe religiosa. Lo interesante es que el yo narrador (bajo el cual se cubre Hostos mismo), se refiere al Dios de Inda, y no al suyo.

 

43

J. Arismendi Robiou, «Recuerdos del maestro», en Hostos peregrino del ideal (nota 16), p. 304.

 

44

Francisco E. de Tejada insiste en afirmar la presencia de Dios en la obra de Hostos. Para ello, cita ejemplos de la novela La peregrinación de Bayoán y de cartas publicadas en Páginas íntimas, en «Las doctrinas políticas de Eugenio María de Hostos», Hostos hispanoamericanista (nota 27), p. 219 y sgs. Revisamos las Páginas íntimas, la más explícitamente autobiográfica, y hallamos que en la mayoría de los casos se trata de fórmulas como «Dios te bendiga», dicha a sus familiares. La cita que va a continuación, en el cuerpo de este trabajo, deja entrever que el asunto de la religiosidad (o su falta) en Hostos es mucho más complicado, y requiere escarbar más allá de las meras fórmulas.

 

45

Leopoldo Zea, Dos etapas del pensamiento en Hispanoamérica. Del Romanticismo al positivismo, México: El Colegio de México, 1949, p. 47.

 

46

Zea, Dos etapas..., p. 277.

 

47

Jodl es citado por John Theodore Merz en A History of European Thought in the Nineteen Century, IV volumen, New York: Dover Publication, 1965, p. 190, nota 1.

 

48

Pedro Henríquez Ureña, «La sociología de Hostos» en América y Hostos, colección de ensayos recogidos por Eugenio Carlos de Hostos, La Habana: Cultural, 1939, pp. 147-155. Ver también los artículos de Massuh y Tejada citados en la nota 37.

 

49

Merz, A History... (nota 47), p. 189.

 

50

Es lo que afirma Alejandro Korn sobre el positivismo en Obras completas, Buenos Aires: Ed. Claridad, 1949, p. 148.