21
Sobre el problema del destinatario del diario íntimo, consúltese el artículo de Rousset, citado en la nota 4.
22
Durante abril y mayo de 1878, Hostos, recién casado, está separado momentáneamente de su esposa. En esos días, su correspondencia con ella es copiosa, como se muestra en Páginas íntimas (v. III de las Obras), y su diario toma el aspecto de misiva, con Belinda como destinataria. Algunas páginas de ese volumen III, por su forma diarística, se incorporaron al Diario en esta edición, como lo haremos notar cuando sea pertinente.
23
Michele Leleu, Les journaux, p. 39; Girard, Le journal, p. 545; y Béatrice Didier, Le Journal, p. 86.
24
Sobre la inclinación a la retrospección, véase de Didier, Le Journal, p. 93; Girard, Le Journal, p. 514 y de Leleu, Les journaux, p. 39.
25
Véase en el libro de Leleu el capítulo «Ennui. Melancholia». Alain Girard, por su parte, opone el «yo glorioso»
de los memoralistas, al «yo sufriente»
de los intimistas (Le Journal, p. 19).
26
El problema de la «verdad»
es uno de los más debatidos en los estudios de los escritos autobiográficos. Las diferencias de opiniones van de aquellos que sostienen que toda escritura es insincera (Didier, Le Journal, p. 116), a los que consideran la verdad como medida de la calidad del texto (Los libros de Gusdorf y Shumaker, citados en nota 8). Una interesante revisión de los problemas propuestos por esta cuestión, se encuentra en Design and Truth in Autobiography, de Roy Pascal (Cambridge: Harvard University Press, 1960). Para una visión crítica de las posiciones de estos estudiosos, véase el libro de Fleishman y el artículo de Hart, citado en nota 1.
27
El viaje con su hermano lo cita el esquema biográfico de Hostos, elaborado por su hijo Eugenio Carlos en Hostos hispanoamericanista, Colección de ensayos acerca de Eugenio María de Hostos, recogidos por Eugenio Carlos de Hostos, Madrid: Imprenta Juan Bravo, 1952, p. 379. Bayoán, otro hijo de Hostos, asegura que su padre fue «tutor de su hermano Pepe quien parecía más su hijo que hermano suyo»
, en Eugenio María de Hostos íntimo, Santo Domingo: Ed. Montalvo, 1929, p. 74.
28
José Luis Aranguren, Moral y sociedad. Introducción a la moral social española del siglo XIX, Madrid: Edicusa (Editorial Cuadernos para el Diálogo), 1967, 3.ª ed., p. 67. Julio Busquets, Pronunciamientos y golpes de estado en España, Barcelona: Planeta, 1982. Este cómputo figura en el apéndice que correspondería a la página 206. Consúltase, además, Masones, comuneros y carbonarios, de Iris Zavala (Madrid: Siglo XXI, 1971).
29
En 1865, el gobierno ordenó destituir de su cátedra a Emilio Castelar, por haber denunciado en la prensa algunas transacciones que favorecían económicamente a la reina. El rector de la Universidad rehusó cumplir la orden, y renunció a su puesto. En la famosa noche de San Daniel, los estudiantes homenajeaban al rector por su gesto, y la policía cargó contra ellos. Hostos va a protestar enérgicamente esta represión en carta pública a El Universal. En 1865, el gobierno puso en el índice, prohibiendo su enseñanza y divulgación, El Ideal de la humanidad, la obra de Krause, adaptada por Sanz, que era la biblia krausista. En 1866, se cerró el Ateneo, por esos años centro importante de educación, y al cual concurría Hostos asiduamente. Al año siguiente se expulsó de sus cátedras a los profesores sospechosos de liberalismo, entre ellos, Sanz del Río, Castelar y Salmerón. Francisco Giner de los Ríos renunciará voluntariamente. Véanse las cartas de adhesión que Hostos escribió a algunos de ellos en el tomo IV de sus Obras.
30
Antonio S. Pedreira, Obras completas, II, San Juan, Puerto Rico: Ed. Edil, 1968, p. 34.