1
El novelista ante el mundo, Madrid, 1953, p. 7.
2
Para el sentido de estas palabras, vid. Ortega, Tiempo, distancia y forma en el arte de Proust, apud Obras, 1936, I, p. 716.
3
En general, todas las afirmaciones de Gironella son excesivamente limitativas. Exactas en el fondo y en la forma, pero válidas para el poeta lírico con la misma licitud que para el autor de novelas.
4
Cela, Pascual Duarte, 5ª edición, Barcelona, 1951, y Mrs. Caldwell habla con su hijo, Barcelona, 1953; Darío Fernández Flórez, Lola, espejo oscuro, Madrid, 1950; José Plá, La calle estrecha, Barcelona, 1952; José María Gironella, Los cipreses creen en Dios, Barcelona, 1953, y la conferencia que cito en la nota 1; J. A. Giménez Arnau, El canto del gallo, Barcelona, 1954; etc., etc.
5
Limitándome a unas fechas que ya son historia: Cela, Ateneo de Madrid, etc., Laforet, Universidad de Salamanca; Delibes, diversas conferencias, etc.
6
Poesías, Madrid, 1907, p. 16.
7
Andanzas y visiones españolas, Col. «Austral», n.º 160, p. 9.
8
Se publicó en Barcelona, 1947 (había sido «Premio Nadal» el año anterior). Darío Fernández Flórez, al hacer la crítica de la novela, facilitó las siguientes líneas biográficas: «La personalidad del autor, de José María Gironella, es francamente curiosa. Desde los doce años, edad en que abandonó el Seminario, no ha hecho estudio oficial alguno. Después ha sido aprendiz en una fábrica de licores de San Feliú de Guixols, botones en la Sucursal de una Banca de Gerona, soldado en un batallón de esquiadores durante la guerra, marchante en cuadros, almacenista trapero y, finalmente, librero de lance y editor en Gerona» (Crítica al viento, Madrid, 1948), p. 103.
9
Novela de Manuel Iribarren, Madrid, 1943, muy discutible en todos sus planteamientos.
10
«Colección Ancora y Delfín», Barcelona, 1954.