21
«En lo literal es el nombre que pusieron al caballo del Cid; pero se usa de esta voz por translación mui freqüentemente por lo mismo que bobo. Está tomada la alusión por el sonido de la voz» (Diccionario de Autoridades).
22
Parece acordarse ahora D. Ramón de que están hablando dos gitanas. De ahí el uso repentino del ceceo, que era una norma impuesta que el sainetista no podía infringir, si no quería que cualquier censor rechazara el sainete, como le había ocurrido en 1770 con Las gitanillas.
23
Los versos 498 y siguientes están escritos en el margen derecho de la hoja, de abajo arriba, en dos columnas. Apuntó Cruz que eran 504 los versos del sainete, lo cual coincide con nuestro cálculo si descontamos la fórmula final.