121
Albuquerque da los nombres de queime, quelme como propios del Centrophorus granulosus.
122
Hay otras numerosas variantes fonéticas en Albuquerque, páginas 472-473, y Porto da Cruz, pág. 213 (lám. I, figs. 1 y 2).
123
Vid. ALEA, IV, 1139.
124
En Lozano, Nomenclatura, no se atestiguan brota o brotia.
125
Lozano,
Nomenclatura, núm. 33: «tomado del portugués»
.
126
Ibídem,
núm. 35: «tomado del portugués»
. La
incongruencia de la terminología española asalta una
vez más: traducen preta por negra y, sin
embargo, conservan -Dios sabrá por qué- una
s- extraña a la lengua oficial.
127
Albuquerque, págs. 122, 124 y 129.
128
Ma(n)jarona, majerona «utensilio de pesca» (J. Lopes Alves: A linguagem dos pescadores da Ericeira, Lisboa, 1965, s. v.).
129
Cfr. J. F. Guillén y J. Jáudenes: En torno a los colectivos de seres marinos, Madrid, 1956, s. v. La voz falta en Valladares y Cuveiro.
130
Léxico de Gran Canaria, Las Palmas, 1924, s. v.