11
|
12
El P. Fidel Fita, Recuerdos de un viaje á Santiago de Galicia. Madrid, 1880.
13
Luanco. La Alquimia en España.
14
Poema de Alfonso Onceno. Madrid, 1863. Cuart. 1493.
15
Crónica de Alfonso XI. Cap. CCLIII.
16
Dice la Crónica:
17
Duran. Romancero general, Rom., 976-977.
18
Crónica de D. Pedro, año 1362, cap. V.
19
D. Miguel Casiri. Interpretación y rectificación de unas voces árabes que se hallan en el Testamento del rey D. Pedro. Ms. en la Acad. de la Hist. Est. 20, gr. 7, núm. 91, un pliego de cuatro planas, tres de ellas destinadas á la significación de la palabra balax. Entre otras cosas dice:
|
«El balax de que se hace mención en el Testamento del rey D. Pedro, como alhaja de tal monarca, debía ser de mucho valor y estimación, como el balax que Mossen Jaume Ferrer vió en Napoles el año 1476, por el cual el lapidario quería cuarenta mil ducados: el rey le daba veinticinco mil y en Venecia le ofrecieron treinta mil. Si yo tubiera a la mano el celebre lapidario Bairuni de que se hace memoria en el tomo I de mi Biblioteca Arábigo-Hispana, núm. 322, tal vez acertaria mejor en mis combinaciones. »Añado que lo dicho me obliga á creer que balax no es nombre de un lugar, ó mina, sino que significa color de granada propio de esta especie de rubí. »Los lapidarios europeos dan sin diferencia el nombre de balax á todo género de rubí, creyendo que balax es nombre genérico. Los lapidarios asiáticos llaman con nombre general al rubí, iacut, que es de cuatro especies, según la variedad de sus colores, el más precioso de todos es el de color de granada, que es el balax.» |
20
Crónica, año 1367, cap. III.