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He aquí al pastor de los rebaños de Tecue: ordinario y pobre, apenas tiene ropa para cubrir su cuerpo, cuyas cinco extremidades aparecen, por lo tanto, tostadas por el ardiente sol de Palestina. Goríbar caracterizó muy bien a sus personajes, y eso demuestra que lo estudió a conciencia para poder distinguir, por ejemplo, al aristócrata Jeremías del pueblerino Amós. Su indumentaria es sencilla: una burda capa roja, terciada sobre el hombro izquierdo, dejando apenas ver la pelliza gris de pastor, que ni le cubre las piernas ni le defiende los brazos. Los pies calzan unas pobres y sencillísimas sandalias. Hasta en la manera como lleva el libro, cogido bajo la axila con el brazo, y la banderola, caída de la mano izquierda con la que sujeta el báculo, se delata al hombre humilde. Añádase a estos detalles el de la timidez de la actitud, encogida y recelosa, y se admirará más aún la obra del gran pintor quiteño.
La figura de Amós se mueve sobre un fondo de cielo nebuloso, sobre el que se destaca un hermoso grupo, representando la Ascensión del Señor, a la que se refiere la profecía escrita sobre la banderola: «QVI EDIFICAT IN CAELO ASCENSIONEM SVAM. CP. 9»
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Pero si la figura es muy viva y expresiva, se presenta algo desdibujada: estrecha de hombros, por el mal resultado del problema del escorzo; la cara estirada hacia abajo, y los brazos mal resueltos, con un claro oscuro durísimo y sordo que los hace leñosos. Además, la encontramos mal plantada, por falta de perspectiva en la colocación de las piernas, que, apareciendo ambas en primer término, es algo corta la izquierda. Casi nos atreveríamos a decir que alguien ayudó a Goríbar en el cuadro, pues hay muchas cosas que no parecen del maestro. Basta comparar las piernas y los pies con el resto de la figura para afirmar esa duda. En cambio, los grupos son preciosos, especialmente el de la Ascensión del Señor, en los cuales se distingue la técnica inconfundible del maestro quiteño, que pugna con los tímidos toques de la cara del Profeta y la dureza espantosa del claro oscuro de los brazos.
—142→Figura 92.- El Profeta Amorós
(Foto Mera)
—143→Figura 93.- Cabeza del Profeta Amós
(Foto Mera)
—144→Figura 94.- El Profeta Amós
(Foto Mera)


