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241

M. añade «dexandonos a nosotros pobres». (N. del E.)

 

242

M. añade «y esta, facilmente la deprenden». (N. del E.)

 

243

M.: «los». (N. del E.)

 

244

M.: «agora». (N. del E.)

 

245

234-13. Véase la nota 121-11 del tomo II de Persiles y Sigismunda. (N. del E.)

 

246

M. añade «de ordinario». (N. del E.)

 

247

M.: «agora». (N. del E.)

 

248

234-27. Como aquel de quien habla Lope en La Inocente sangre (II, 2.ª), diciendo:


      « (...) el poeta
que estais, señores, mirando,
es hombre que, componiendo
ciertos versos a un retrato,
se puso un dedo en la boca,
y, en las uñas comenzando,
se comió todas las yemas
de los dedos de las manos.»



(N. del E.)

 

249

235-20. El texto: Aaora. (N. del E.)

 

250

M.: «agora». (N. del E.)