1
Puesto que aquí se trata de ofrecer una presentación de esta obra, suprimo aquellos datos más especializados que ya he publicado en otros estudios, y que pueden ser fácilmente consultados en ellos. Para las ediciones del Tristán de Leonís y del Tristán el Joven pueden verse el artículo de M.ª Luzdivina Cuesta Torre, «Unos folios recuperados de una edición perdida del Tristán de Leonís», «Quien hubiese tal ventura»: Medieval Hispanic Studies in Honour of Alan Deyermond, ed. A. M. Beresford, London: Dep. of Hispanic Studies Queen Mary & Westfield College, 1997, págs. 227-236, y las bibliografías de las respectivas guías de lectura de M.ª Luzdivina Cuesta Torre, Tristán de Leonís (Valladolid, Juan de Burgos, 1501) Guía de lectura, Alcalá de Henares: Centro de Estudios Cervantinos (Guías caballerescas, 3), 1998, y Tristán de Leonís el Joven (Sevilla, Dominico de Robertis, 1534) Guía de lectura, Alcalá de Henares: Centro de Estudios Cervantinos (Guías caballerescas, 35), 1999. A estas guías de lectura puede recurrirse también para obtener un resumen detallado del argumento de las respectivas obras. Una descripción de los ejemplares conservados en París y Valencia de la edición de 1534 del Tristán el Joven, y de su versión al italiano, se encuentra en la introducción a la edición de Tristán de Leonís y el rey don Tristán el Joven, su hijo (Sevilla 1534), estudio preliminar, edición critica y notas de M.ª Luzdivina Cuesta Torre, México: Universidad Nacional Autónoma de México (Publicaciones Medievalia, 14), 1997, págs. 31-34.
2
Esta obra, que se basa en manuscritos medievales y de la que se realizaron numerosas ediciones entre 1501 y la publicación del Tristán el Joven, puede leerse en Tristán de Leonís (Valladolid: Juan de Burgos, 1501), ed. e introd. M.ª Luzdivina Cuesta Torre, Alcalá de Henares: Centro de Estudios Cervantinos, 1999. Sobre la literatura relativa a Tristán en España, véase Aventuras amorosas y caballerescas en las novelas de Tristán, León: Universidad de León, 1994, que reelabora parte de mi tesis doctoral Estudio literario de «Tristán de Leonís» (Tesis Doctoral en microficha, n.º 136), León: Universidad de León, 1993.
3
Armando Durán señala que esta afirmación ya no puede aplicarse al Amadís y a las novelas que se crearon bajo su influencia, ya que es al conquistar su identidad «cuando en realidad Amadís inicia sus aventuras, deshace la estructura de la novela y oscurece su significación»
(Estructura y técnicas de la novela sentimental y caballeresca, Madrid: Gredos [Biblioteca Románica Hispánica, Estudios y Ensayos, 184], 1973, pág. 107).
4
Cfr. Tristán de Leonís y el rey don Tristán el Joven, su hijo, pág. 278. Todas las citas y referencias a la obra se harán por la citada edición de M.ª Luzdivina Cuesta Torre.
5
Cfr. Tristán de Leonís y el rey don Tristán el Joven, su hijo, págs. 755-757.
6
Cfr. Tristán de Leonís y el rey don Tristán el Joven, su hijo, pág. 770. Me permito señalar en negrita las palabras que ejemplifican mejor el punto que se está tratando.
7
Véanse los artículos de M.ª Luzdivina Cuesta Torre, «La teoría renacentista de la imitación y los libros de caballerías», Actas del Congreso Internacional sobre Humanismo y Renacimiento, eds. J. Matas, J. M. Trabado, M.ª L. González, M. Paramio, León: Univ. de León, 1998, t. II, págs. 297-304, y «Adaptación, refundición e imitación: de la materia artúrica a los libros de caballerías», Revista de Poética Medieval, 1 (1997), págs. 35-70.
8
La inclusión de episodios y personajes relacionados con la magia es una concesión del autor a la tópica del género, pero es contraria a su ideología, como demuestran las numerosas ocasiones que aprovecha para denostar las prácticas mágicas mediante intervenciones del narrador o de los propios personajes. Por ejemplo, su protagonista, Tristán el Joven, se niega a hacer uso del transporte mágico en nube que le ofrece la maga Sargia: «Señor, dixo Sargia, porque vos sólo oyéssedes lo que agora os diré, vine sola. Buen rey, dixo Sargia, ¿queréis que vos ponga en dos oras en el vuestro puerto de Tintoíl?». «Señora, no, dixo el rey, antes os suplico que siempre me dexéis libre para que de mí faga Dios lo que más fuere servido». «Vos lo dezís como buen christiano, dixo Sargia al rey, y yo lo faré assí siempre como, señor rey, lo mandáis; pero tened por cierto que siempre seré con vos en todas vuestras necessidades»
(cfr. Tristán de Leonís y el rey don Tristán el Joven, su hijo, pág. 842).
9
Cfr. Tristán de Leonís y el rey don Tristán el Joven, su hijo, págs. 692-693.
10
Además, naturalmente, de los de Lanzarote y Ginebra y Tristán e Iseo, que no son creación del autor de 1534.