Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
 

1

Antonio Buero Vallejo, Historia de una escalera, Madrid, Alfil, Colección Teatro, n.º 10, 19687.ª ed., p. 17.

 

2

Vid. Francisco Javier Díez de Revenga, «La 'técnica funcional' y el teatro de Buero Vallejo», Anales de la Universidad de Murcia, Filosofia y Letras, XXXVI, n.º 3-4, 1977-78. Reproducido en Mariano de Paco, ed., Estudios sobre Buero Vallejo, Murcia, Universidad, 1984, pp. 147-158.

 

3

Antonio Buero Vallejo, «Acerca del drama histórico», Primer Acto, n.º 187, diciembre 1980-enero 1981, p. 19.

 

4

Francisco Ruiz Ramón, Estudios de teatro español clásico y contemporáneo, Madrid, Fundación Juan March/Cátedra, 1978, p. 225.

 

5

Antonio Buero Vallejo, El concierto de San Ovidio, Madrid, Alfil, Colección Teatro, n.º 370, 1963, p. 108.

 

6

Vid. Mariano de Paco, «De Historia de una escalera a El concierto de San Ovidio», en Ricardo Doménech, ed., «El concierto de San Ovidio» y el teatro de Buero Vallejo, Madrid, Cátedra-Teatro Español, en prensa.

 

7

Nuestra opinión está muy próxima a la de Buero cuando afirmaba acerca de ellos: «Para mí, El tragaluz sería inconcebible sin estos personajes. No entiendo esta obra, me resulta literalmente incomprensible despojada de los «investigadores». E incluso diría algo más raro: casi son para mí más importantes los investigadores que los demás elementos de la obra, a pesar de la importancia que la parte narrada en nuestro presente tiene dentro de ella. Quiero decir que, a efectos de lo que en realidad es El tragaluz, los investigadores son insustituibles y la historia investigada no lo es, ya que pueden encontrarse otras historias de significado semejante al de ésta» (Angel Fernández-Santos, «Una entrevista con Buero Vallejo», Primer Acto, n.º 90, noviembre 1967, p. 10).

 

8

David Ladra («Tres obras y una utopía», Primer Acto, n.º 100-101, noviembre-diciembre 1968, p. 40) indica: «La historia que Buero relata nos recuerda los cuentos filosóficos del siglo de las Luces. Como en ellos, unos seres extraños al mundo considerado -ajenos a éste en el terreno de las ideas- lo exploran. Naturalmente que el interés reside no en los exploradores, sino en los explorados...».

 

9

Antonio Buero Vallejo, El tragaluz, Madrid, Alfil, Colección Teatro, n.º 572, 1968, p. 100.

 

10

Vid. Francisco Ruiz Ramón, Historia del teatro español, Siglo XX, Madrid, Cátedra, 19815.ª ed., p. 371.