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1

Luis Goytisolo, La cólera de Aquiles, Seix Barral, Barcelona, 1979. Las cifras entre paréntesis junto a citas, textuales o no, de la novela, remiten a las páginas de esta edición.

 

2

Friedrich Nietzsche, Ecce homo, Cómo se llega a ser lo que se es. Introducción y notas de Andrés Sánchez Pascual (traductor), Alianza Editorial, Madrid, 1971. Las cifras entre paréntesis junto a citas, textuales o no, del libro, remiten a las páginas de esta edición.

 

3

José Ortega, «Asedio a Recuento, de Luis Goytisolo», Cuadernos Hispanoamericanos, n.° 313, julio 1976, pp. 208-216. En la nota 7 de este artículo se recogen unas frases de Richard Burrows acerca de Recuento («Catalonia without Commas», Times Literary Supplement, mayo 23, 1975).

 

4

Pere Gimferrer, «Círculos y metamorfosis», en el libro del autor Radicalidades, A. Bosch, Barcelona, 1978, p. 65. En su artículo «Luis Goytisolo: Recuento (Tres fragmentos de una lectura)», Ínsula, n.° 341, abril 1975, pp. 1 y 12-13, afirma José Ángel Valente que en esa primera novela de la tetralogía «no se critica el discurso, se lo trae simplemente al plano del acontecer, se lo convierte en acontecimiento».- Matilde Moret es, en muchas cosas, portavoz de la ideología en que vive atrapada, pero a través de ella se expresa también el inconformismo, la consciencia del atrapamiento y la crítica de esa ideología.

 

5

Luis Goytisolo, Joan Ponç, Ojos, círculos, búhos, Anagrama, Barcelona, 1970 (el libro carece de paginación); Teoría del conocimiento, Seix Barral, Barcelona, 1981, p. 254. Aquí, en Teoría del conocimiento, surge el hombre de Nietzsche en el diario de Carlos hijo: «Marx no me interesa. Para el caso me quedo con Nietzsche, que no está de moda por más que se diga que lo está, ni creo que pueda estarlo nunca, aunque en verdad no deja de ser preocupante la sugestión que ejerce sobre determinados subnormales hasta el punto de creerse superhombres» (pp. 67-68).

 

6

En Los verdes de mayo hasta el mar (Seix Barral, Barcelona, 1976) hay un fragmento casi enteramente dedicado a Matilde Moret donde el narrador declara que «su relación propiamente sexual conmigo no pudo ser más episódica», pero que desde entonces mantuvo con ella una «estrecha amistad» (p. 152, y otras referencias en pp. 218 y 259-260). En Teoría del conocimiento los capítulos III-VI a cargo del narrador Ricardo Echave contienen frecuentes evocaciones de Magda y Margarita, aquélla la más identificable con Matilde.

 

7

Luis Goytisolo, Recuento, Seix Barral, Barcelona, 1973, p. 364. Nota Luis Suñén que a Matilde Moret, no obstante su omnipresencia y su petulancia, le ocurre lo mismo que a Lucía, su criatura: «que según avanza el relato su definición se irá diluyendo, al tiempo que el lector observa, atónito, cómo su heroína se le escapa de las manos»Antagonía o la cuestión resuelta», Quimera, n.° 7, mayo 1981, p. 55). Más pertinente podría ser la imagen del rostro mitad iluminado mitad oculto.

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