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1

Esta exaltación del Municipio debe interpretarse, dentro del pensamiento general de Costa, como urgente necesidad de revitalizar las células básicas de un conjunto de instituciones democráticas escalonadas de abajo a arriba, y no como un gran vacío entre los municipios y el Poder central que ha de ser llenado por éste de arriba a abajo, cual pretenden los intérpretes centralistas del municipalismo.

 

2

Hoy diríamos el País vasco.

 

3

Si no sabes adaptarte a las necesidades de la lucha social, si no estás dispuesto a arrastrarte sobre el fango, entonces no eres un verdadero revolucionario. La política no ha confundirse con la moral; para la política sólo cuenta el fin perseguido (Palabras de Lenin en 1920).

 

4

«Se nos impuso firmemente el principio de que el fin justifica los medios... Pero la gente no reflexionaba que el mismo fin podía dejar de ser grande si uno se empeña en alcanzarlo con gran energía solamente y sin prestar mucha atención a los medios... Comprendimos que los medios deberían ser dignos del fin. Esto es un axioma, pero un axioma que se ha comprobado a través de excesivos sufrimientos... Soy un comunista en mis convicciones... Pero hemos desechado decisiva y definitivamente medios que son indignos de nuestros fines. Y nos esforzamos para alcanzar nuestros grandes designios a través de medios que sean dignos de la grandeza de ellos» (Declaraciones de Evtuschenco en 1962).

 

5

Un «intelectual demócrata» español ha tenido la presencia de ánimo -llamémosla así- de dar en Méjico una conferencia pública para explicar las virtudes democráticas de este famoso muro, que se resumen en la defensa de la libertad del pueblo alemán frente al imperialismo yanqui. En ella abogó también por la unión nacional de todos los españoles antifranquistas.

 

6

Citas de Costa («Colectivismo agrario en España»).

 

7

No tenemos a la mano los textos originales de Flórez Estrada. Sus palabras aquí citadas están tomadas del interesante libro de Alberto Gil Novales «Las Pequeñas Atlántidas».

 

8

Recordamos al llegar a este punto conocidas palabras de Marx y Engels, no para apoyar nuestra opinión en la de autores infalibles, sino porque coincidimos plenamente con lo que dicen: «Existen en verdad comunistas que toman los principios a su comodidad y niegan y quieren suprimir la libertad personal, cosa que, según ellos, obstruye el camino de la armonía; pero nosotros no queremos adquirir la igualdad al precio de la libertad».

 

9

Se ha dicho que su vista de águila alcanzaba lejos en el futuro, pero lo cierto es que no previó el despotismo y la arbitrariedad en que a raíz de su muerte degenerarían la concepción leninista de la dictadura del proletariado, el partido comunista y el «centralismo democrático». En cuanto a su predicción sobre el derrumbe de las metrópolis imperialistas con la independencia de las colonias, nunca ha contemplado la historia mayor prosperidad económica en la Europa occidental que después de la liquidación de los imperios coloniales. Y no vale argüir aquí con eso del «neocolonialismo»; nadie puede poner en duda que la India o Ghana, Guinea o Argelia gozan de mayor independencia con relación a Londres y París que Hungría, Bulgaria y Alemania oriental respecto a Moscova. Y agravando estas fallas salen a la luz las contradicciones, inconcebibles dentro de la doctrina leninista, que enfrentan hoy a los dos gigantescos estados hijos de ella: China y Rusia.

 

10

La filosofía de Marx -dice Fromm- es una filosofía de protesta; es una protesta imbuida de fe en el hombre, en su capacidad para liberarse y realizar sus potencialidades».