Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
 

51

De sobremesa, p. 262 y ss. La mención de Nietzsche no era nada excepcional: ello se prueba también con el ejemplo arriba citado de Vielé-Griffin.

 

52

Para este concepto, acuñado por Erwin Koppen, véase el capítulo introductorio del presente libro.

 

53

El protagonista de Le jardin de Bérenice, tercera parte de la trilogía Le culte du Moi, de Barrès, en cambio, se dedica realmente a la política y rompe así la larga cadena de protagonistas pasivos de la literatura francesa (desde luego sin cambiar su pose), que abarca desde René, D'Albert y Frédéric Moreau hasta Des Esseintes y Durtal.

 

54

Para el conservadurismo nacionalista y su perspectiva del momento en la Francia del fin de siècle, véase el trabajo ya mencionado de K. W. Swart, The Sense of Decadence, pp. 139-192, especialmente p. 141 y ss.

 

55

Los planes de José Fernández se basan en la idea de una dictadura conservadora, cuyo posible modelo es la actuación política de Rafael Núñez. Una fusión de «dictadura» y «ciencia» como la prescrita por aquél existía realmente en el momento en que Silva escribió la novela: el régimen de Porfirio Díaz en México.

 

56

La biografía y la correspondencia ficticia de Fradique Mendes aparecieron entre 1888 y 1892 en diferentes periódicos portugueses y brasileños, pero sólo en 1890, año en que murió Eça de Queiroz, se publicarían en libro. Algunos textos, desechados por el novelista para la edición en libro, sólo aparecerían otra vez en 1912, así como en 1928. A su vez, la concepción de la figura de Fradique se remonta al año de 1869.

 

57

Sobre todo en las claramente diferenciables intenciones de sentido de las dos obras puede buscarse la razón de que Silva no permita notar a su personaje un vínculo -para el lector fácilmente de seguir- con la exitosa novela Le disciple. Mientras en ésta los rasgos de carácter se contraponen entre debilidades de la voluntad y agudezas de la capacidad de observación, por una parte, y por otra, fuerza de voluntad y resolución de carácter (en Greslou y el conde André, respectivamente), esos rasgos se funden en José Fernández a causa de una ascendencia ya contradictoria.

 

58

Maurice Barrès, Trois stations de psychothérapie, en: M. B., Huit jours chez M. Renan, París 1923, pp. 85-172, p. 153.

 

59

En el sitio donde el héroe marca esta diferencia, todavía no habla de sí mismo. Pero inmediatamente después ofrece una primera caracterización, que torna claro que cuanto él dice sobre Marie Bashkirtseff ha de referirse también a él. Igualmente, la ambición de riqueza que ahí se menciona, la «villanía de los cálculos y de las combinaciones que harán venir a las manos y acumularán en el fondo de los cofres el oro, esa alma de la vida moderna» (p. 153), pertenece al círculo de actividades de José Fernández cuya significación se relaciona con sus planes políticos.

 

60

E. Koppen, Dekadenter Wagnerismus, p. 102.