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1

En Historia de mis libros el autor refiere las circunstancias y el éxito de su Diario, afirmando que a su salida de Tetuán se vio obligado «a quemar más de veinte mil cartas de personas para mí desconocidas quienes me habían escrito desde todos los ámbitos de la Nación, hablándome de la guerra y de mi obra en términos tan semejantes, que sus cariñosas epístolas parecían copias de un solo original, redactado por el amor patrio. Y las quemé, porque ocupaban dos grandes baúles de difícil acarreo en tales circunstancias, y porque tratándose de unos papeles que en cierto modo se asemejaban a lo que llamamos Gloria, consideré muy natural y propio darme con ellos un gran baño de humo», Obras Completas, Madrid, Ediciones Fax, 1943, p. 14.

 

2

Pedro Antonio de Alarcón, Diario de un testigo de la guerra de África, Madrid, Gaspar y Roig, 1859. En el año de su estancia en Francia e Italia se reprodujo dicha obra con las mismas ilustraciones que en las existentes en la edición príncipe.

 

3

Pedro Antonio de Alarcón, De Madrid a Nápoles pasando por París, Ginebra, el Mont-Blanc, el Simplón, el Lago Mayor, Turín, Pavía, Milán, el Cuadrilátero, Venecia, Bolonia, Módena, Parma, Génova, Pisa, Florencia, Roma y Gaeta... Viaje de recreo realizado durante la guerra de 1860 y sitio de Gaeta en 1861, por D... Ilustrado con grabados que representan monumentos, retratos, estatuas, costumbres, etc. etc., Madrid, Imprenta y Librería de Gaspar y Roig, 1861.

 

4

El Látigo, periódico político liberal. Justicia seca. Moralidad a latigazos. Vapuleo continuo, Madrid, Imprenta de D. J. M. Alonso en un principio, más tarde en la de J. René, 1854-55.

 

5

El 25 de enero de 1854 Alarcón firmaba un artículo con el seudónimo El Hijo Pródigo que decía así: «Decidnos, ¿qué hay en España digno de ser tratado con respeto, con veneración?; ¿qué hay digno de elogio?; ¿qué hay que no sea más grotesco que nuestro estilo zumbón? ¿dónde se inspira hoy el tribuno para arengar, para hablar el orador, para lidiar el patriota, para cantar el poeta? En una palabra: ¿qué hay en España que disuene de nuestro tono; que sea menos trivial que nuestra publicación; que no merezca nuestra rechifla? ¿La Monarquía?... ¡Ja, ja, ja! ¿El Ministerio de la Unión Liberal? ¡Ja, ja, ja! ¿Las Cortes Costituyentes?... ¿¡Ja, ja, ja! Repitámoslo: ¡El Látigo es lo que debe ser!»

 

6

Pedro Antonio de Alarcón, La Alpujarra. Sesenta leguas a caballo, precedidas de seis en diligencia, Madrid, Miguel Guijarro, 1874.

 

7

Víctor Balaguer, Anales de la guerra de Italia, Prusia y Austria. Colección de documentos, correspondencias particulares, reseñas de los movimientos y batallas de los ejércitos beligerantes, descripciones de los países a que se vaya extendiendo el movimiento de la guerra, biografías, etc., Barcelona, Establecimiento Tipográfico de Salvador Mañero, 1860.

Con anterioridad V. Balaguer había publicado Colección de cantos sobre la guerra de la independencia de Italia, Barcelona, Imprenta El Porvenir, 1859.

G. Patano y Mazariegos publicó igualmente unos Anales de la guerra de Italia, París, Imprenta de Walder, 1859.

 

8

Emilio Castelar, Recuerdos de Italia, Madrid, Carlos e Hijos Editores, 1870. De esta obra se publicaron varias traducciones al italiano como Ricordi d'Italia.

Traduzione... di Pietro Fanfani, Firenze, Tipografía Gazzetta d'Italia, 1873.

 

9

Evaristo Escalera, Los soldados de la independencia de Italia. Galería biográfica, Madrid, 1861.

 

10

Aquiles de Gualtiero, Crónica de la guerra de Italia y de los sucesos políticos y militares ocurridos antes y después de la paz de Villafranca, Barcelona, 1862.

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