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1

Las referencias a los principales periódicos se harán por el siguiente sistema de abreviaciones tomado de Yvan Lissorgues (1980): La Correspondencia de España: Cor.; El Español: El Esp.; El Heraldo de Madrid: Her.; Los Lunes de El Imparcial: Lunes; Madrid Cómico: M. C.; La Publicidad: Pub.; Vida Literaria: Vida Lit.

 

2

A consecuencia del asesinato -«muerte» dice Clarín- de Cánovas, quedaba prescrito «vigilar la prensa para formar causa en cuanto advirtieran que directa o veladamente se hace la apología del anarquismo, de sus adeptos o de sus atentados».

 

3

Conversaciones con los «más discretos» que «hacen pocos comentarios, leen las noticias de más sustancia, callan, esperan y se libran bien de tener una solución en cada dedo para los conflictos actuales», sabiendo que también existe «la chusma intelectual y de gárrula patriotería o de estúpido antipatriótico pesimismo», con sus augurios, sentencias, censuras y planes de campaña arrojados a los cuatro vientos (M. C., 28-V-98).

 

4

«Nosotros hablamos de la juventud con experiencia de lo que es; como de nuestros remordimientos», escribe Clarín.

 

5

Se puede comparar la reacción de Clarín con la de V. Blasco Ibáñez con su reacción del 20 a la carta del 13-1-1898, los artículos de 22-I y 23-I, más los 4 publicados en febrero y la mesa abierta en el vestíbulo de El Pueblo donde se recogerán más de 32.000 firmas (cf. Guereña, 1997).

 

6

Produce Clarín un promedio de un artículo cada 4 días (cada 3,25 días en 1897; cada 5 días en 1898 (pero cada 4,61 días hasta agosto incluido); cada 4 días en 1899). O sea: con un ritmo muy inferior al de Blasco Ibáñez e incluso de Alfredo Calderón (380 artículos en El Diluvio de enero 1896 a febrero 1900 según A. Sotelo (1988, 153).

 

7

No es, obviamente, lo mismo colaborar semanalmente en un semanario literario (Madrid Cómico o La Vida literaria), semanalmente en un diario (caso de El Heraldo hasta el 15-03-97, fugazmente en agosto-septiembre 98 y de nuevo a partir de julio de 1899) o quincenalmente en un diario como La Publicidad -en Barcelona además-, con artículos serios en La Ilustración Española y Americana o en Los Lunes de El Imparcial (hasta el 14-03-1898 semanal y desde enero de 1899 hasta el 7-VIII-1899), además de Las Novedades de Nueva York.

 

8

Entre 1897 y 1899, Clarín tiene acceso de manera episódica a nuevas tribunas: La Correspondencia en 1898 -son pocas-, a El Español en 1899 (12 colaboraciones) y a La Saeta. Es «colaborador literario» episódico de El Imparcial al que echa de menos cuando no puede colaborar en él (el 27-X-99, observa que «no hay Lunes hace meses» y el 23-XI que «parece que ha suprimido los Lunes. Yo lo siento más que por el dinero por el lugar que era muy buena tribuna»).

 

9

Según E. Bark, «desde su Tusculum de Oviedo abruma la conciencia literaria de sus deudos» (apud Sotelo, 1988, 103).

 

10

Las revistas mínimas en La Publicidad constan de 3.500 a 4.500 caracteres. De 287 «artículos», las dos terceras partes son paliques o revistas mínimas (144 paliques y 47 revistas).