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Véase cómo enjuicia con severidad Galdós la figura y la evolución realmente acomodaticia del rebelde Segismundo García Fajardo, que acaba casándose, llevando una vida ordenada y convertido en marqués de Beramendi.

 

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Sobre el régimen de partidos turnantes escribirá en otro momento: «Ni el elemento liberal ni el elemento borbónico quieren parecer. Para vivir y pescar lo que se pueda, se alían, se juntan, y buscan un dogma que encuentran enseguida. Aquí hay dogmas para todo, hasta para las combinaciones y mezcolanzas más extravagantes... Encontrada la fórmula se aprestan a comulgar en la iglesia alfonsina que hoy abre de par en par sus puertas al culto del funcionarismo. No te asustes de nada, Epaminondas. Sagasta formará un partido liberal dinástico que alterne con el de Cánovas en la gobernación de estos reinos venturosos» (Galdós 2011b: 1012).

 

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Sobrino de José García Fajardo, uno de los narradores y personaje destacado de la cuarta serie.

 

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Doña perfecta, Gloria y La familia de León Roch, novelas precisamente ambientadas en este período histórico derivado de la septembrina.

 

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El término procede de Cardona cuando escribe: «Mariclío solo aparece al final del episodio en calidad de musa ex machina; pero no para procurar un final feliz o, por lo menos, armonioso, a esta historia, como sucedía en el teatro con el recurso del Deus ex machina, sino para dar su diagnóstico final sobre la Restauración, como conclusión a Cánovas, y para el epónimo Jefe de Gobierno de "introducir el alma de Pío IX en el cuerpo de Espartero" como Tito había anunciado al final del primer capítulo» (Cardona 2004: 61).

 

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«Yo no creo en estos hombres, Pepe, ni usted tampoco. La Historia de España, mientras hubo guerra, es una Historia que pone los pelos de punta; pero la que en la paz escriben ahora estos danzantes, no pone los pelos de ninguna manera, porque es una historia calva, que gasta peluca. Yo, qué quiere usted que le diga, entre una y otra prefiero la primera; me repugnan los pelos postizos» (Narváez 1902). Es uno de los escasos pasajes en el que Galdós, radical antibelicista, ante la parálisis de la paz justifica la guerra.