201
285-31. En su anotación al capítulo XXXIV del libro VI de la Historia Natural de Plinio, dice Gerónimo de Huerta: «Dexando a mano izquierda la isla de Estotilant, se encuentra a Grotland (Groenlandia), que significa tierra verde... Descubriola Nicolo Ceno, año 1380; està llena de bosques; dura su mayor noche ocho meses, con grandes frios y sin vientos; pero no es tan escura que se dexe de trabajar, porque el sol no se alexa mucho de su orizonte. Tiene vn monasterio de Santo Tomas de los padres dominicos, cosa admirable, porque està junto a el vn monte que arroja fuego, y vna fuente de aguas que salen hiruiendo, de suerte que calientan el monasterio, y cuecen en ellas la comida de los frailes, sin otro fuego. Despues la misma agua se conuierte en vn betun que sirue de cal o de yeso para las fabricas de los edificios, los quales hazen de las piedras arrojadas de aquel bolcan. Iunto al monasterio està el puerto donde entran aquellas hiruientes aguas, con las quales se tiempla su frialdad, y assi acuden alli infinitos peces.» Pero el descubrimiento de la Groenlandia se atribuye más bien al islandés Eric el Rojo (año 982). Hay en ella, en efecto, un volcán activo.
Claro es que el Nicolás Temo de Cervantes, y el Ceno de Huerta, es uno de los hermanos Zeni, antes citados. Véase la nota anterior. (N. del E.)
202
292-26. El texto: «Esposa». (N. del E.)