31
M.: «ronda». (N. del E.)
32
M. añade «todo quanto pudieres». (N. del E.)
33
M. añade «de oy por delante». (N. del E.)
34
M.: «adornajo». (N. del E.)
35
163-19. Pinheiro da Veiga, en su Fastiginia (traducción citada), escribe: «Puede haber tantos disciplinantes, sin haber faltas en ellos, porque son todos hermanos y cofrades con aquella obligación. Unos se llaman hermanos de luz, porque están obligados a acompañar con luz, que es un hachón con cuatro pábilos; otros hermanos de sangre, que están obligados a disciplinarse, y, cuando no pueden, dan un criado o amigo, o persona alquilada; y no faltan infinitos de estos Simones Cirineos, por ocho reales y por menos, que por reales venderán las almas, cuanto más la sangre, y con este orden no pueden nunca faltar.» (Pág. 11.) (Véase el tomo II de Comedias y Entremeses, pág. 6-21) (N. del E.)
36
M.: «tambien». (N. del E.)
37
M.: «leya». (N. del E.)
38
M.: «sin par». (N. del E.)
39
M.: «del». (N. del E.)
40
164-29. Las alusiones al pastor de Anfriso, a Elicio, al pastor de Fílida y a Diana, son otras tantas claras referencias que Cervantes hace a La Arcadia, de Lope de Vega (Madrid, 1599); a su propia Galatea (Alcalá, 1585); a El Pastor de Fílida, de Gálvez de Montalvo (Madrid, 1582), y a la Diana, de Jorge de Montemayor (de fecha incierta: antes de 1559?) (N. del E.)